jueves, octubre 23, 2008

La dulce ancianita.



No sé cómo llegué a allí. La distancia del tiempo, el olvido momentáneo, hacían que el último recuerdo de un lugar por el estilo, fuera tan sólo como las minúsculas luces del faro que te agita su mano de luz, en una paciente espera a la orilla del mar. El cura frente a sus oyentes, sumido en su rutina habitual pero... ...un momento: esos oyentes, no eran más que unas escasas cabezas, cabezas blancas, grisáceas o tintadas, tratando inútilmente disimular la huella de la edad ¿Jóvenes? Ni uno.

- Yo también hago lo mismo- me comentó mi amiga- Sólo voy a la iglesia cuando hay un bautizo, una comunión, una boda, sino ¡bah!

Pero, X era diferente. Tan sólo tenía un año más que yo. Era capaz de decirte el nombre de los habitantes inertes de una iglesia, sin tartamudear.

- Y ¿éste?

- San Roque.

- Y ¿cómo se llama ésta?

- Santa Teresa de Jesús.

Nada relacionado, podía escapar de su memoria.

Aquel día, le acompañé: quería comprarse no sé qué santo para que velara por sus sueños. El caballero de los cielos, golpeaba con su espada ardiente cuanta cosa se cruzara en su camino: jamás se cansaba de anunciar el sofocante verano. X no sabía muy bien dónde encontrar aquella tienda donde podría hallar el objeto de su deseo y lógicamente yo no le podía ayudar. Una graciosa ancianita, se cruzó en nuestro camino. Caminaba con paso pesado, lento y vestía ropa y joyas muy llamativas, como escapando maestramente de las garras de la vejez. X la preguntó si sabía dónde estaba la tienda.

- Sí, allá enfrente. Seguid recto y enseguida la encontraréis.

Tras dar las gracias, X continuó trazando pasos acelerados sobre el asfalto: siempre andaba así. Secretamente, le llamaba El correcaminos. Rápidamente, la ancianita, fue convirtiéndose en una figura cada vez más pequeña, hasta que se perdió en el horizonte del espacio. Pero, al rato, ocurrió algo inesperado. La voz de la ancianita reapareció a nuestras espaldas. Era como que la hubieran puesto un turbo o algo así. Muy simpática ella, preguntó nuestros nombres.

- Gustavo y Raquel- mentimos.

- ¡Raquel! ¡Qué bonito! Así se llamaba la esposa de Jacob [bla,bla,bla, bla, bla, bla...]

De repente, hurgó en su bolso, del que sacó El nuevo testamento.

- Léame este versículo, joven.

X leía pacientemente cada versículo, y tras cada uno, aquella señora nos daba un nuevo sermón: que si las plantas eran muy bonitas, que si bla,bla,bla... ...con cada nuevo versículo que le hacía leer, la voz de X se volvía cada vez más cansada y apagada.
No sé cuántos le haría leer, imposible de contarlos, pero, decenas. Una risa interna y terrorífica bullía por mi interior y amenazaba con salir, una risa que no pudo al menos, evitar transformarse en una marcada sonrisa que curvaba mis labios. No se me ocurrió otra cosa que ponerme una mano sobre ellos, fingiendo un terrible deseo por morderme las uñas, en un intento desesperado de disimular. Cuando al fin la señora se quedó satisfecha y a X poco le faltaba para quedarse frito, ella espetó:

- Si quieres podemos quedar aquí, en el colegio de al lado o en tu casa, si no hay problema y leemos cada día un poquito de esto.

- No, gracias. No puedo, ando muy ocupado.


Al final, aquella mujer tuvo que resignarse con esa respuesta y guardarla en su bolsillo. Pero, antes de irse, nos dejó un recuerdo:


-
Tomad esta revistita, dice cosas muy interesantes- cosas de su religión, por su puesto.

Al doblar la esquina, X exclamó:

-
¡Tira eso!-cosa que hicimos sin dudar.

- Madre mía, tía, qué mujer más pesada. Al final, la decía sólo "sí, sí, sí..." a ver si se callaba. Y encima tú casi riéndote y yo pensando: " ¡que nos va a descubrir!"


Ya saben: si ven a alguien con una revista en sus manos, muchas veces acompañado, con ojos acechantes y con ganas de hablar, la mejor excusa es:

- Lo siento, tengo prisa.

Aceleren su paso, miren su reloj ¡Corran! ¡Huyan! De momento, no he visto otra cosa más efectiva.


Nota: algunos llevan maletines negros en sus manos y van muy trajeados pero, ésta es una tendencia que al menos por España parece que se va viendo menos.

viernes, octubre 10, 2008

Paseo por Cataluña y Huesca (España).

Sales al día a día, nada más abrir la puerta de la realidad, como hacemos después de cada noche, tras dormir bajo sábanas de estrellas y de luna. Pones el pie en el mundo y un conjunto de elementos físicos, metafísicos te envuelven, te reciben en una aureola de realidad, de verdad patente, evidente y absoluta. Y todo se mueve, todo juega... ...es la ciudad en movimiento, el hábitat de los gigantes de hormigón, de los pensamientos abstractos y secretos; es tu mundo, la piscina que acaricia día a día tu piel, que no quiere que sueñes y que no admite que le des la espalda: sólo en la noche te da tregua. Y a veces, te sumerges tanto en ese lugar de civilización enorme, grandiosa, mayúscula, que se te olvida alzar la vista o ni tiempo tienes para pensar en ello. Olvidamos sentarnos a admirar las puestas de sol, a amar ese hogar de paredes de aire, de cielo, de roca, ese hogar de techos de estrellas o de azul celeste y suelos de tierra o de agua azul.

Hoy, me apetecía contemplar de nuevo y compartir algunas de aquellas muchas fotos que hicieron mi hermano y compañía cuando volvieron de una de sus tantas escapadas ¡Cómo los envidio! Entre otras cosas verán "La bruixa d'or" es decir, La bruja de oro, que se encuentra en un pueblo llamado Sort (en Cataluña) y que tiene cierta fama en el país porque ya ha tocado allí varias veces la lotería (por supuesto ellos también cogieron y trajeron más para todos. A ver si toca...).También verán la única iglesia en el mundo en la que en su piedra pueden verse detalles sexuales.

P.D: perdónenme por no saber la ubicación exacta de las fotos: mi hermanito me las dio así, tan sólo organizadas en carpetas que tenían el nombre de varios pueblos. Algunas por intuición creo que sé de dónde son pero, no iba a poner la ubicación exacta sin estar 100% segura. Espero que os guste el paseo.

miércoles, septiembre 24, 2008

Paseo inusual por la ciudad.



Martes de septiembre: llego a mi casa. El aire últimamente circula enrarecido, pesa en el ambiente. Hoy no tengo ánimos de salir pero, debo hacerlo. Me dirijo al edificio de mi destino, mientras observo un negro noche en plena tarde. No doy importancia a esa usurpación ilícita de lo oscuro a las horas diurnas: como siempre serán esas nubes burlonas que suelen pasar por estas tierras del Este español y, que como siempre, se libran de su carga en otro sitio. Arribo al edificio y acudo al encuentro de una estancia de silencio, un silencio que se ve interrumpido por la furia inabarcable de unas gotas de lluvia que golpean de forma insistente, reiterativa las partes del techo que son de cristal. Movimiento inquieto de gente que viene y va por las distintas plantas del edificio, rostros observadores frente a un cristal... Bajo a la planta baja. Allí, en la entrada, una especie de laguna se ha instalado de forma sorpresiva, improvisada, cómoda, como si no supiera que ese ambiente no la corresponde. Dos empleados friegan insistentemente:

- El agua sale de los váteres. Es que esto no está hecho para aguantar esto -dice alguno.

Después de minutos vacíos de espera, quiero salir: prefiero que si me tienen que rescatar que sea en mi casa.

- ¡No salgas! - me advierte alguien, pero yo no hago caso a sus advertencias.

Trato de seguir la ruta por la que he venido. Mi cuerpo se cala en pocos segundos. El agua cubre las aceras haciéndolas prácticamente indistinguibles de las carreteras. Entonces, al llegar a la esquina, la boca abierta y feroz de una alcantarilla me sorprende, acompañada de un precioso río, de esos que muy difícilmente se ven en esta zona, cruelmente castigada por la sequía. Vuelvo al edificio del que no sé si debí salir, un poco temblorosa y con la herencia reciente sobre mi ropa de una marca de agua que casi me llega a las rodillas. Esperar... ...otra vez... ...pero nada puede reprimir ese deseo, esa preocupación por aterrizar en mi casa: vuelvo a salir, vuelvo a observar la terrorífica y abierta alcantarilla. Retrocedo, cambio la dirección:

- Ya sé, pasaré por la plaza - pienso.

Pero, en vez de una plaza, me encuentro una isla de hormigón en medio de un vasto oceáno en el que dos coches cruzados decansan. Paso como puedo por una orilla.

- Pues me iré por la calle X- me digo.

En el camino, veo un pajarillo negro al que la lluvia se encargó de dormir en sus brazos de veneno. La cascada sigue cayendo del cielo, incesante, murmurando su melodía incomprensible o quizás sea una risa cruel o el sonido apagado y perdido de unas palabras de desamor. Ya no puedo distinguir dónde estoy, ni pensar con claridad: sólo estoy en medio de una calle que se ha vuelto una completa desconocida para mí ¿Qué me está pasando? A la triste canción se suman los agudos sonidos de las sirenas pero, tampoco puedo distinguir de qué son. Entonces, aparece ella: la mujer rubia que también estuvo esperando conmigo en la entrada del edificio, de rostro amable y con un toque risueño. La pregunto por mi calle y muy amablemente me ayuda a recuperar esa orientación que casualmente perdí en algún punto del camino. Agradecida, tomo la calle larga: allá, al final, debe de estar mi hogar. Sin embargo, en medio de mi trayectoria otro enorme río ha invadido un territorio que no le pertenece. No parece profundo pero, lleva corriente. Me uno al grupo de la gente del bar B. que inquietos y asustados se agolpan en la entrada sin atreverse tampoco a pasar.

- Estoy bien. Estoy en la calle P.-dice la mujer que tengo al lado a través de su móvil.

Es desesperante estar tan cerca de tu destino y sin embargo no poder llegar.

No tarda en llamarme mi madre.

- ¡Inténtalo! -dice.

Mientras, observo como un hombre cruza el río y no le pasa nada. Ésto y el mensaje de mi madre me animan a continuar. Paso el río, paso el resto de calle, más inundado aún. ¡Al fin llego a mi casa!

Al día siguiente, muchas clases, etc. se suspenden. Las huellas de ayer aún descansan en el asfalto de ciudad. El gris oscuro sale a saludar al nuevo día y ahora se une el brillante sol ¿Será engañoso?

lunes, septiembre 22, 2008

Idas y venidas.

La felicidad no sólo se halla en la dicha, sino también en aprender a aceptar. Un día descubrí esa frase al abrir la puerta del mundo, como uno suele hacer cada mañana, al abrir los ojos. Apenas puedo recordar cuando por primera vez fui consciente de ello y el primer sentimiento al divisar unos vastos campos de desconocimiento total y absoluto y las gotas de esa emoción que poco a poco se fueron perdiendo por el camino y que quizás el agresivo sol del verano, el soplido del viento o el agua intrusa terminaron de aniquilar conforme fui creciendo, destapando misterios y acostumbrándome al relieve heterogéneo de la vida. Y apareciste tú, compañía inestable y viajera. Compartimos un mismo tren de espacios y tiempos, de momentos, de situaciones, pero el temperamental temporal irrumpió en el cielo con su dedo de luz, llevándonos sin ningún tipo de miramientos por caminos distintos. Entonces, el punzante dolor se apoderó de mi alma ( no sé si de las vuestras: tampoco puedo hablar por vosotros). Después, me visitó la lánguida y decaída tristeza y la serví durante unos días. Miraba el vagón y estaba solo, vacío, dormido. Me preguntaba por qué había pasado todo eso, por qué de la noche a la mañana tú, yo, nosotros, habíamos dejando de caminar juntos. Entonces lo vi: vi que las relaciones se cogían de las manos con finísimos hilos y a veces un mínimo contratiempo podía disiparlas, en ocasiones para siempre. Es así: un ir y venir... ... me ahogo en dolor y entonces es cuando la noche del tiempo me enseña a aceptar y redescubro el firme barco estable de la vida. Después, volví a mirar el vagón y me di cuenta de que no estaba sola: las compañías permanentes me rodeaban.

miércoles, septiembre 17, 2008

Detectives de la vida.



Me gusta pintar con palabras, darlas forma y observar el arcoiris de sus letras. Son mi alimento público o clandestino, alimento de aire, alimento de alma. Soy un detective, enfrente tuyo, silente, que te observa desde la esquina de la arista. Me dejo empapar por el rocío de la vida, ésa que fluye por todos lados, que me envuelve, que me acompaña hasta el lecho de mi almohada. Te miro y si es preciso saco mi cuaderno mental de notas, notas que serán el principio del fin. Y me pregunto:

- ¿Qué diferencia hay entre un bloguer y un escritor?

Y claro que hay diferencia, pero mínima. Un escritor escribe para el mundo, el bloguer escribe para el mundo. También las personas escriben notas clandestinas... ...huellas al fin y al cabo, marcas en una página web o en una hoja de papel, marcas de tiempo, recuerdos... Nos sentamos en el alféizar de la vida, esperando pacientemente una nueva migaja de realidad. Detectives de la vida: ojos que ven, observan, callan, cuentan. Luego, llega la entrega de amor bajo sábanas de páginas, los besos de tinta, la sonrisa de un nuevo nacimiento.

Me pregunto qué pasaría si de repente me quedara sin manos, si te tuviera que fallar ¿Cómo sobreviviría? Ya no podría acudir a tus brazos, gastar toda energía acumulada en una dulce entrega de amor. Ya no habrían ríos de tinta. Sin duda, seguiría por las praderas y montañas de la vida pero, una parte de mí habría muerto, se habría ahogado en un mar sin final. El oxígeno se iría, agudizando la agonía de la realidad. Adiós al escape hacia el paraíso de letras: sólo me quedaría el rebujo de mis sueños pero, sin ti ya no sería lo mismo, mi amor.

viernes, septiembre 05, 2008

Inconformidad viajera.



Un nuevo día comienza. Marta se levanta y se mira frente al espejo. Ve con fastidio la cascada de rizos que cae sobre su espalda. Son una maldición: aunque se alise el pelo, al día siguiente saldrán igual. Si eso fuera todo... ... su cuerpo es como una fina espiga de trigo: extremadamente estirado y flaco. Aún recuerda aquella tarde, en que comió dulces hasta hartarse, tantos que acabó con un dolor de tripa espantoso o cuando se abandonó a una vida aún más sedentaria de la que tenía, algo que no pudo aguantar porque necesitaba aire, libertad: nada funcionó. ¿Y su altura? Para ser una mujer era demasiado alta y ¡por Dios! ¡Apenas tenía pecho!

Elena también se abre al nuevo día. El espejo la devuelve una mirada, la terrible mirada de su realidad. Con la típica costumbre vacía y hueca, empieza cogiendo un mechón de pelo, de ese pelo tieso como el de una escoba y empieza a peinarlo pacientemente, con cuidado. Sí, debería haberse hecho la permanente pero, esta semana apenas había tenido tiempo. Su cuerpo... ...¡por favor! ¡Qué visión más horrorosa! La redondez empieza a asomar por su vientre por una temporada en la que la dio por comer dulces... ...si es que ya lo sabía ella. Y su altura... ...quisiera haber sido más alta; todavía a veces resuenan las risotadas y mofas de sus antiguos compañeros de clase y ese mote: La enana. Sus pechos generosos, demasiado diría ella, no pocas veces dejan de acaparar alguna mirada masculina o eso es lo que siente ella: ojos que no paran de posarse una y otra vez ¿imaginación? Quizás. Pero, no puede evitar sentir una inmensa vergüenza.

Ambas mujeres salen a la calle, rumbo a un encuentro ignorado. Alzan cabezas, se miran. Marta quiere el cuerpo de Elena, Elena el de Marta y ¿qué pueden hacer? ¡Maldito destino caprichoso o lo que sea! ¿Un día se divirtió dando formas a la inconformidad o qué? Quién sabe... ...el caso, es que la inconformidad está ahí: vuela sobre los árboles, por el cielo, por el aire y contamina pensamientos.

martes, septiembre 02, 2008

31 de agosto : día de Bloguer.

Tuve un tremendo despiste, como no podía ser raro en mí: olvidé El día de Blogger ¿Cómo me pudo pasar? Otro episodio más de esta enfermedad que últimamente arrastro: el despiste con el desorden, son una tónica explosiva.

- ¡Si no tuvieras la cabeza pegada sobre los hombros, la habrías perdido hace tiempo! - me grita mi padre, con una voz emitida en vano, sabiendo que posiblemente no le servirá de nada pero, aún así, se molesta.

El despiste en pequeñísimas dosis se combina con la ausencia del orden, ése sí que no fue nunca objeto de mi devoción.

- El desorden puede ser nefasto- algo así escuché de alguien alguna vez: un rostro y una voz que se han borrado completamente de mi memoria. Por aquel entonces, tomé aquel mensaje como el típico de una persona exagerada. No me salvaría de mañanas, tardes, noches locas, buscando las malditas llaves, el móvil... ...y buscar y buscar y no encontrar y un dónde, que consciente e inconscientemente da vueltas en tu cabeza, haciéndote pasar instantes de auténtica locura. Pero, la idea no es que hablara de esta terrible enfermedad que no puedo quitarme de encima, sino del día de bloguer. Esta tareita me la dejó Oscuridad. La verdad es que a veces, como ahora mismo, no puedo evitar remontarme a aquel tiempo atrás en el que el destino, la casualidad o quién sabe qué, hizo que me encontrara con este grandioso mundo virtual. Para algunos, es una tontería pero, para mí, es algo especial: es una aventura apasionante la de poderse meter un poquito en la cabeza de todas esas personas, esas que normalmente se pasean por la calle, escondiendo los más variados y recónditos pensamientos bajo el abrigo de su cuerpo, pensamientos normalmente clandestinos que en bloguer, parte de ellos se transforman en letras ¡La magia existe! Quizás sólo consiste en que la veas con tus propios ojos y bloguer para mí, es magia. Si alguien odia este mundo, que no lea, que no se pase: nadie lo obliga. Yo, al contrario, lo amo.

Quizás les diría que durante unos meses, quizás podáis notarme más ausente: no es que yo quiera estarlo pero, creo que posiblemente no voy a tener otro remedio. Dije quizás, porque normalmente, siempre encuentro un rato, un momento para atenderos y es que ¿cómo irme de este hogar tan acogedor? Así que lo de ausente, no lo toméis muy en serio pero, yo lo digo por si acaso. Os agradezco mucho el que siempre estéis por aquí, el que seáis mis compañeros en este siempre agradable viaje, aguantando todos mis rollos, todas mis cosas... ¡Gracias! y ¡Viva bloguer!

Hoy haré una excepción en la tradición de este día y haré referencia a todos los bloguers que hay por aquí y los que me quedan por enlazar y los que aún no conozco. Si quieres conocer una parte de este mundo inmenso, mira en el cuadro de lista titulado "Otros blogs".

Y para celebrar este día, aquí os dejo una canción bien marchosa para bailarla si queréis. Sí, sé que es tarde ya para celebrar pero, es que ¡todos los bloguers lo merecemos! Además, nadie nos quita lo bailado ¿verdad? Qué ¿bailas?

lunes, septiembre 01, 2008

Un remedio...


Estas paredes y techos me rodean, otra vez: es mi casa, soy yo. El olor invisible del encierro, la nube de confusión, este espacio aislado del mundo y sin embargo, una parte más de él, todo maquina, conspira para que mi mente piense tonterías, cosas que sólo dan vueltas y vueltas pero, nada más. Un alma que a veces, bajo el dibujo estrellado de la noche o bien bajo un caballero de melena dorada, se tiñe de negro, acallada con el silencio de su voz. La fuerza bipolar de querer entenderlo todo y saber que es imposible, la impotencia... ...todo juega con un sinfín de interrogantes, que vuelan libres como el viento y creemos siempre saber, cuando hablamos, cuando pensamos... ...un dedo asesino que apunta, mi dedo asesino... ...necesidad de esa verdad que a veces se escapa... ...necesidad de saberlo todo de él, de ella, de ti... ...desahogo de suposición que llamamos Verdad. Y ahí estoy, melodía de sinsentidos o ¿serán verdades? Y me enfado con el mundo, me canso, me asqueo... ...me siento triste, por los suelos. Soy un ser raro (así me deben de catalogar), aquel mueble puesto en el sitio equivocado, la pieza del puzzle que no encaja y sin embargo, también me siento parte de él. Vivo en una realidad llena de contradicciones y de pensamientos complejos que no se aclaran ni ellos o ¿quizás es que la realidad simplemente pasa y nosotros somos los que la ponemos etiquetas de pensamientos y de sentimientos? Quizás, sea sólo que estoy loca o ¿no? ¿Qué es cuerdo? ¿Qué es loco?

Hoy, como en alguna otra ocasión, me siento rara, sin abrigo, furiosa con el mundo y quizás no debería estarlo, porque al fin y al cabo yo también formo parte de él y quizás si me miro al espejo... ...¿qué derecho tengo yo a quejarme como una niñata caprichosa? pero, hoy no lo puedo evitar.

Sobre mi mesilla veo un saco de pastillas para calmar este dolor probablemente irrazonable, tonto pero, que necesito aliviar. Las cojo sin dudar: son el salir, encaminar los pasos hacia otros horizontes, sentarte en un banco y rodearte del aroma de las vidas ajenas... ...necesito irme. Estas pastillas son un remedio sano y eficaz temporalmente. Pasos sin rumbo fijo, que recorren la ciudad, llena de gente pero, fantasma; el aquagym, el libro, el paraíso... ...cualquier cosa que mate esos pensamientos absurdos. Y observo desde la oscuridad: miro, veo, callo o comento, como siempre con ese inevitable ego de mi especie, creyendo tener la respuesta ¿lo será? Y sé que ya casi no me puedo creer nada, ya no. Al fin me deshice de las ideas tontas que rondan por mi cabeza y me siento mejor y sonrío. Sólo soy otra alma más, desvalida, confundida, errante... ...no pasa nada. En el mañana veré el amanecer con otros ojos. La culpa de esos episodios torturadores, es de los pensamientos y esas pastillas es el mejor remedio que conozco ¿habrá alguno mejor?

viernes, agosto 29, 2008

El ejercicio y el placer no son incompatibles.



Un pariente mío descubrió la oferta y nos instó a mi hermana y a mí a ir.

Reconozco cómo empezó todo: una subida a la báscula y ésta, que con su maldita perversión me mostró las consecuencias de mi exceso de sedentarismo. No estaba gorda ni lo he estado nunca pero, aquel peso funesto y nefasto, bien marcadito, no lo había pesado jamás.

A veces, me miraba y me miro al espejo, el espejo del interior y del exterior y me siento extraña: es como conservar el molde pero, con distintas mutaciones que van apareciendo, marcando diferencias, sin piedad, sin aviso, mientras duermes... ...¿dónde? ¿dónde estaban aquellas mechas castañas claras que alguna vez, algún caprichoso pintor de rostro que jamás llegué a conocer, pintó por mi pelo? ¿dónde quedaron las ganas de soñar con un príncipe azul? ¿Por qué...? ¿Dónde...? ¿Para qué...? Y te dan cosas y te arrebatan otras que se pierden como las gotas de lluvia entre tus manos, ésas que dejan de ser en cuanto chocan contra el asfalto. Ahora, el espejo te devuelve una mirada: eres tú pero, sin ser tú, extraño. Y a veces, me siento en la oscuridad de mi secreto y echo de menos. Cambios, cambios que acechan a toda hora, a todo minuto: son los peldaños por los que sube y baja nuestra alma aventurera, va avanzando, arriba o abajo, de este laberinto sin aparente final que es la vida, intentando encontrar un algo que ni siquiera sabe definir pero, que necesita como el aire para respirar. Y ahora... ...ahora, intentaban quitarme también mi peso, aquel que se hizo dueño de mí, que tanto tiempo compartió conmigo, con el que estaba tan bien ¡no lo podía permitir!

Empecé mi autoentrenamiento en el ahora caluroso y solitario cuarto, ignorante del placer que me esperaba después, sí, placer. Después, en mi camino, me topé con aquel centro dedicado al cuerpo y al relax. De momento, sólo tengo un mes para estar ahí y no sé si podré continuar. Y me pierdo, me pierdo en esas salas de máquinas, en baños turcos, salas de paraísos artificiales, estancias con el ruido ensordecedor de un monitor que te grita un "¡un! ¡dos! ¡tres!". El ejercicio puede resultar arduo y duro pero, como dije, después viene el placer: el placer del agua, del relax, sí, también, pero, yo hablaba de un placer mucho más valioso: es el placer de sentirte bien, de sentirte más activo, vital, ágil, fuerte, de respirar un poco más de salud por todos lados, salud de mente y de cuerpo.

Os dejo esta fórmula de salud, de un experto conocido mío:

BIENESTAR FÍSICO = DEPORTE + ALIMENTACIÓN SANA Y VARIADA.

¿Sabías además que con el deporte estimulas el crecimiento de la hormona de la juventud? Yo no lo sabía: lo vi en el blog de Patricia, que nos explica muy bien algunos de sus beneficios.

Sí, el esfuerzo cuesta pero, después podrás descubrir el verdadero placer ¿no crees que es un gran regalo? Yo te aseguro que sí.

martes, agosto 26, 2008

Juego de empatía.



La oscuridad le había atrapado, sí. Había venido con sigilio, sorpresivamente. Ahora, posiblemente en sus últimos instantes de vida, empezaba a pensar que quizás éste era el principal método con el que actuaba ésta, cuando se acercaba. Y ahora, ahí estaba el médico, frente a aquella señora accidentada, cuyo cuerpo inconsciente pedía a gritos litros y litros de sangre. Lo hubiera hecho automáticamente, sin pensárselo ni en un instante, si no fuera porque aquella bruja enajenada le hubiera puesto una pistola en la sien. Ella había irrumpido en la habitación con la cara cubierta con un pasamontañas. Tras confesar su religión dijo:

- No podemos aceptar el que nos donen sangre, de ninguna manera. Pero, vosotros siempre os habéis salido con la vuestra ¡ya basta! Lo tengo todo preparado para que nadie pueda saber jamás quién hizo volar tus sesos pero, seguirás viviendo si no cometes la estupidez de ponerle sangre a esta mujer ¿Qué me dices?

Aquel accidente fue muy grave: un tren, por causas que aún se desconocían, se había descarriado y había dado varias vueltas hasta que finalmente se había precipitado al vacío de un monstruoso despeñadero. Todo el país, estaba conmocionado y pendiente de cada nueva noticia. Los periodistas, se agolpaban en la entrada del hospital, atentos a cualquier novedad por mínima que fuera y no sólo ellos, sino un sinfín de caras impacientes. Y tú, ahí, arriba, frente a la mujer, sí, tú ¿no te miraste bien? Una bata blanca cubre tu cuerpo ¡Eres el médico! Y tienes dos opciones:

1.- Dejar morir a la mujer, a cambio de tu vida. Seguramente, toda esa gente de ahí afuera, no tardará en enterarse, en condenarte y señalarte con el dedo, ignorantes de lo que te pasó, y mundialmente se te conocerá como El médico asesino. De nada te servirán las explicaciones, porque nadie te creerá. Tu carrera, todo aquello por lo que luchaste tanto, quedará hundida para siempre. Pero, si esto fuera lo peor... ...quizás eso no sea lo peor, sino el tener que cargar con ese cargo de conciencia todas las noches ¿serás capaz de superarlo?

2.- Ponerle sangre a la mujer y decir adiós a la vida. Encaminarte por ese oscuro y desconocido túnel que todos tememos tanto. Una pena también, porque aún eres una persona joven, fuerte y con tanto por vivir...

Notas detrás de ti, la respiración cada vez más impacientada de la loca que te ha puesto en esa caótica situación ¡No hay tiempo! ¿Qué haces?

No es nada fácil ¿verdad? Y la gente de ahí afuera, seguirá creyendo que lo sabe todo: lo que vive en ti, en mí...

domingo, agosto 24, 2008

¿Cómo eres?

Del blog de Javi & Rubenvike, saqué este meme. Me pareció la excusa perfecta para rememorar aquellos viejos tiempos en que me dedicaba a hacer algún que otro meme y también para intentar que cierta personita, que conozco personalmente, vuelva a escribir algo, aunque si no quiere... ...¿lograré el regreso? Vamos allá.

Sobre mí.

Pelo: castaño.
Ojos: no sabría definir el color. Marrón con verde, creo que éste último color es más abundante. Según como me dé el sol, los verás de una forma o de otra.

Mi mejor rasgo: No lo sé. Para unos será una cosa, para otros, otra... ...podría decirte alguno pero, eso siempre estará condicionado a mi valoración subjetiva y ¿tú que opinas?
Altura: 1'58.
Lentes: No. Sólo para hacer ciertas cosas como ver la tele.
Número de pie: 37.
Edad: 22 años.
Piercing: No.
Tatuajes: No.
Diestro o zurdo: diestra.
Frase favorita: "Sólo sé que no sé nada" (Sócrates) ; "De broma en broma la verdad asoma" ( no sé el autor); "Nos pasamos la vida a que pase algo cuando en realidad lo único que pasa es la vida" ( Pity)
Un deseo: se podrían pedir muchas cosas, para ti o para los demás pero, algo que estaría bien, es por ejemplo, al encender la tele no encontrarte cosas como éstas.
¿Echas de menos a alguien?: Sí, pero ellos jamás se enterarán...
Mayor vicio: morderme las uñas.

Amor
¿Estás enamorad@?: Creo que no pero, no lo sé. Eso es muy complicado.
¿Con cuánta gente te has liado?: Con ninguno y no creo que me pierda mucho.
¿Novi@ en estos momentos?: No.
¿Amor a primera vista?: Sí, puede haber una atracción extraña o una chispa inicial que puede ser el principio de todo si se llega a profundizar y se sabe y se puede seguir.
¿Amar o que te amen?: Ambos.
¿Te rompieron el corazón alguna vez?: Sí.
¿Y tú lo rompiste?: No lo sé.
Locura más grande por amor: nada grave.
Una cita ideal: no importa mucho el lugar sino, la compañía.
Un lugar: hay un montón de sitios que me gustan y tantos que me quedan por descubrir... ...pero, uno es mi playa solitaria favorita.
Romántico o espontáneo: romántica.

Más
Película: muchas, sobre todo cómicas o de amor. Pearl Harbor, Titanic...
Bandas: muchas.
Canción: muchísimas y de casi todos los estilos, menos reguetton y rap.
Dulces: nuestra relación era "ni contigo, ni sin ti", no podía ser. Tuve que echarlos de casa, después de un susto que me llevé.
Deporte: me gusta mucho el baloncesto (aunque ya no lo practico), bicicleta estática y ejercicios complementarios día sí y día, no.
Bebida sin alcohol: zumos, batidos, Fantas, coca-colas, horchata...
Bebida con alcohol: ninguna.
Comida favorita: pizza, lomo empanado, el puré que hace mi padre, boquitas de mar.
Marca favorita de vestir: me da igual. Yo veo algo que me gusta y me lo pongo, sin preocuparme de si es de marca o no.
Materia de la escuela: ¿la que prefería? Prefería cualquiera mientras no fueran matemáticas, física o química que las veo horrorosas.
Animales: Sí. Tengo un perro y dos pájaros. Me encantan los perros.
Libros: estoy abierta a cualquier autor, cualquier historia. Aunque entre mis libros favoritos está el de Dios vuelve en una Harley.

Tú alguna vez…
Besado a un extraño: ¡No! ¡Ni loca!
Tomado alcohol: Lo probé pero, no me gustó nada.
Fumado:no, ni pienso hacerlo.
Escapado de casa: Sí. No estoy segura de si fueron dos veces sólo pero, sabiendo que iba a regresar: en una, volví a medianoche.

Se lo pasas a…
A quien le apetezca. Pero, éste/a no se escapa.

viernes, agosto 22, 2008

Miércoles negro.

El cielo de Barajas (Madrid) y de Palma se tiñó de negro oscuridad y tan poderoso era ese negro que también se trasladó a otros lugares, a otras mentes que por suerte no tenían que ver directamente nada con el accidente aéreo de la compañía Spanair. Nos sentamos frente a la tele, yo al menos sin poder dejar de mirarla ni perder casi detalles. He visto lágrimas incluso en... ...también la televisión parece aún no poderse despertar del shock y no para de emitir cada nuevo y mínimo detalle en un goteo constante de información. Traducción, traducción de la tragedia en cifras espantosas: ahora, 153 muertos, 19 supervivientes entre ellos una mujer muy grave. Todos estos supervivientes, se encontraban en un cacho de la parte derecha del avión (que se verá en el vídeo que os pongo abajo del todo) aquel pequeño trozo blanco de fuselaje que se salvó de ser pasto de las llamas y que más tarde se podía ver levantado por una grúa. Me pareció escuchar que una de las supervivientes saltó por la parte en que se partió el avión.Y miles y miles de nuevas historias, sobre todo tristes, nos van bombardeando, historias que uno poco a poco va conociendo y que no te dejan en absoluto indiferente. Tampoco faltan los que se salvaron de milagro, como esta pareja. Y discúlpenme por publicar sobre este tema: la verdad es que dudé en hacerlo pero, luego no pude evitarlo y cuando una tragedia te pasa de cerca y la vives, aunque sea televisivamente... ...la verdad es que es indescriptible. Y al igual que aquí, miles de tragedias suceden en el mundo. Así es, por duro que resulte. Cualquier día te despiertas... ...parte de la vida pero, mejor no pensar en ello...

Esto va por ellos...

domingo, agosto 17, 2008

Diferentes paseos ¿cuál te apetece?



Tengo un primo que hace unas fotos fabulosas. Con su permiso, comparto con vosotros algunas de las fotos que más me gustan, aunque no estén en muy buena calidad. En la de arriba, se ve el puerto de Alicante y parte de la enorme ciudad, una ciudad por la que no pocas veces me he paseado. Tiene buenos servicios, aunque es más cara que otras ciudades por ser la capital de provincia. El gran castillo de Santa Bárbara se alza magestuoso, presidiéndola desde la gran montaña. Permanece, alto, intacto, como si creyese que aún es capaz de custodiar la enorme ciudad, un enorme vestido de casas que ya se escapa de sus límites y que salvo por el lado del mar, se pierde tras el horizonte.


Parte del castillo de Santa Bárbara.

Y uno se pasea, se pierde entre el mar de gente que como tú ha preferido dejarse seducir por la brisita marina y veraniega y por el ambiente de las zonas más concurridas. Ser conocido y anónimo a la vez, ser una pieza más de todo aquel enclave de movimiento. Ser marea, aire y sal. Dejarse llevar, allí donde estés. Y ¿a quién no le ha gustado eso alguna vez? Salir, ser siempre un vehículo suceptible de tener nuevas aventuras, porque eso es vivir, allá donde estés. Que en una esquina siempre te pueda sorprender lo inesperado, siempre. Porque lo inesperado se esconde de los ojos de los mortales y los acecha, mientras elige a su próxima víctima: uno siempre puede ser la siguiente. Y por eso creo que aún ahogada en la rutina y en la desesperación secreta, que a veces puede parecer una enorme y espantosa pausa, vi cielos teñidos de color verde esperanza. Aunque pocas veces los he visto, a decir verdad, es una visión hermosa y alentadora. Y así como la mente del hombre es un ente tan poderoso como a veces peligroso, en ocasiones también parece ilimitada: cuando parece que el castillo de sus creaciones va a ser coronado con la pieza final, aparecen nuevos inventos. También, es bien sabedora del arte de burlar la realidad y como una maga transforma los imposibles en posibles. Pese a que odié soñar ¿por qué no hacerlo a veces? Ver es ver. Y la mente, haciendo honor a la palabra "poder" también ideó otras formas de pasear, diferentes a la habitual: es el navegar por las diferentes páginas web o los paseos virtuales. Gracias a eso, no hace mucho que "he estado" en EE. UU, México, Portugal... ...la verdad, es que no sé ni qué sitio catalogar como mi favorito pero, me gustó mucho Ucrania, la República Checa y Brasil de lo que vi ¿cuál es el tuyo?

Me agradó ver el paseo de Torrevieja, otro lugar que he pisado miles de veces. No sabía que hubiera allí una cámara oculta. Capaz que he salido por ahí y ni me he enterado.

¿Un paseíto? Click aquí.

domingo, agosto 10, 2008

Con sabor agridulce.



Tras una furiosa y triste tormenta, el pintor del arcoiris, pinta un bello arco de colores en el cielo: es el único preludio que conoce para dar de nuevo paso a un radiante sol con forma de sonrisa o de perdón.Y espera en torturadores minutos a una dulce recompensa. Y de su copa va bebiendo, día tras día, el extraño brebaje del amor: lluvia de grises con rayos de sol. Sabe que él no es el único pintor de arcoiris en el mundo. No quiere preguntarse por cuánto tiempo podrá durar aquello. Sólo se dedica a beber esta bebida, a veces dulce y otras amarga, que ya se ha convertido en su modo de vida. Y quizás fue en una agridulce espera cuando aprovechó para escribir:



CÓMPLICES - EL PINTOR DE ARCO IRIS.

Sí, pinto arco iris, entre tú y yo
Sí, gotas de lluvia y rayos de sol.

De tus ojos verdes tomo algún destello
y mezclo el rojo de tus labios en mi cuerpo
color pasión.

Tiño la oscura obsesión de mis días grises
con la calma azul de otros más felices
bebiendo tu amor

Sí, pinto arco iris que es mi forma de matar
el tiempo que el mundo te retiene en su afán
de pieza fugaz
y te espero en soledad

Sí, pinto arco iris, entre tú y yo
Sí, gotas de lluvia y rayos de sol

Tengo también el color sepia de mis sueños
y el negro desbordado de tu pelo
sobre el edredón

Un futuro incierto vestido de rosa
y mientras sigas revolviendo entre mis cosas
tu indiscreción

Sí, pinto arco iris es mi forma
de matar
el tiempo que yo
no te puedo retener
no te puedo retener
Uh, uh...

Pinto arco iris entre tú y yo
Sí, entre tú y yo,
Gotas y rayos de sol.

martes, agosto 05, 2008

Cajón de recuerdos.



Aquel día, con la paz propia de un mar en calma, de aquel que duerme bajo la monótoma costumbre, sentada frente al ordenador leí algo de Coelho en el blog de Bea. Palabras sabias que recomiendo y que sin embargo, no lograron aplacar mi empeño en retener ciertas cosas junto a mí: son flores de invierno, de este mundo duro y frío, pero también afiladas lanzas y espadas. Tengo un cajón lleno de desordenados y amontonados recuerdos, tantos que algunos se pierden tras la neblina de mi mente. Un enorme candado puso fin a su libertad ¿dónde está la llave? A veces pienso en que me gustaría dejarlos salir como blancas y libres palomas, palomas con aromas de paz. Recuerdo mis vagos intentos con ciertos recuerdos de quemarlos, ahogarlos en lo más profundo del mar, enterrarlos, pisarlos como se hace con las rastreras cucarachas, pero, nada dio resultado. Sólo puedo sentarme a esperar a que los fantasmas acaben su hechizo malévolo de tortura, una improvisada visita que tarde o temprano volverá a repetirse.

Hoy encaminé mis pasos hacia un recuerdo, aun sabiendo que de nada sirve volver al pasado. Tengo tanta sed acumulada que no pude evitar correr: sed de saber, de aquello que nunca llegué a descubrir. Te vi, indiferente, sentado tranquilamente en la arena de la playa del pasado. Por un momento, me deshice de mi traje de clandestinidad y me hice luz. Pasé delante tuyo, muy cerca y me dio tristeza descubrir que ya no me podía ver en el espejo de tus ojos. Ya ni me reconocías.

domingo, agosto 03, 2008

Amor desde la distancia.



Como todos los días, se pone frente al mostrador, incansable, estoica como un fuerte roble. A veces, marido e hijos la acompañan o deambulan por las inmediaciones. Ojos chinos que con gran arte esconden un adiós y una huida. Ahora, España es su casa: ya sabe que muy posiblemente jamás volverá a su tierra. Trabaja de sol a sol, de lunes a viernes, sábados e incluso domingos. Precios bajos y amables que invitan a los españoles e inmigrantes a acercarse tímidamente: el negocio marcha bien.

Allá, en China, su hija mayor llegó como las tormentas de verano, como las olas del mar. Lo reconoce: no fue bien recibida por los demás. El mohín de decepción en el semblante de su marido, los lamentos del abuelo... Un hombre era el orgullo de la familia, un hijo varón. Con la ley china que no permite tener más de un hijo, el sueño y la honra de tener un hijo varón quedaba reducido a un simple montón de escombros. La maldición de la deshonra había caído sobre la familia, la humillación silenciada acecharía desde la oscuridad a no ser que la hija acabara en un orfanato, burdel o simplemente no fuera registrada como una ciudadana más. Pero, cuando fue puesta en sus brazos, incluso cree que antes, desde que empezó a crecerle la barriguita, notó como una conexión especial, algo imposible de describir con estas palabras imperfectas. No, ella no era capaz de hacer lo que hizo su tía, que abortó directamente. A pesar de su decepción inicial, el marido acabó contagiado de la magia de la futura paternidad. En el fondo él también era un entusiasta y rebelde como ella ¿o no? Y huyeron de su querida y bellísima China, un país donde el castigo cayó de la nada y se asentó en sus tierras con un beso negro.

Viéndoles quizás se pueda rescatar un pensamiento inconsciente:

- España está bien pero, mi país...

Lo saben: difícil volver todos juntos. Se conforman con las fotos retenidas en la cámara fotográfica de su memoria, con amar a su China desde la distancia y desde el círculo invisible de lo escondido trasmitir ese amor de padres a hijos.

Para más información, click aquí.

martes, julio 22, 2008

Lluvia.



Las nubes oscuras van adueñándose del azul celeste, aniquilándolo: sacan sus lápices de colores y lo pintan con diferentes tonalidades grisáceas. Ahora un grito de guerra ¿o será de tristeza? y empiezan a caer lágrimas de cristal. Quizás sean las lágrimas de una eterna figura anónima que de vez en cuando llora un amor solitario, habitante únicamente de su corazón. Y ahora, la lluvia es un eficiente cristalero que sacó su herramienta de trabajo y limpia cuidadosamente la cristalina bóveda terrestre: una limpieza necesaria e importantísima ¿Qué sería del mundo sin este cristalero? Y toca una melodía archiconocida desde tiempos inmemoriables, una melodía que calma la sed y los sentidos, convirtiéndose ahora también en un músico.

Siempre la recibo con placer en la casa de mi corazón: en las tierras donde escasea el agua, donde no es habitual verla pasar con su maleta de viaje, no faltarán corazones que como el mío, quieran cantar con ella. A veces, como algún que otro sureño, olvido la posibilidad de que ella nos haga alguna visita y me pilla sin paraguas, quizás con sandalias o zapatos poco apropiados para la ocasión pero, no importa mucho. Siempre me enseñaron el instinto de esconderme bajo un paraguas pero, redescubro una y otra vez que la lluvia es una mimosa caricia sobre la piel y el cabello. Y ¿por qué uso paraguas? No siempre lo sé. Y los paraguas siempre danzan por la calle en una fiesta multicolor.

viernes, julio 18, 2008

Bienvenido.



Bienvenido, bloguero/bloguera, lector/lectora a mi casa azul. Siéntate, acomódate, aspira el dulce y cálido diluvio de la acogida. ¿Algo de beber? A ver, ahora mismo tengo agua, cerveza, horchata valenciana, cava, sidra, licor de avellana, té, manzanilla y bebida de gazpacho. Y ¿de comer? hay pizzas de La casa Tarradellas, embutidos o frutos secos.

- ¿Qué digo? ¿Qué hago? ¡Qué vergüenza! Cómo se me ha ocurrido ser tan loca como para invitar a un desconocido o, bueno en todo caso, desconocido físico o, no o ¡yo que sé! Anda, no seas así, sino, no vas a conocer nunca a gente nueva ¡Hay que arriesgar! ¡No! ¡Sí! ¡No! ¡Sí!- las voces conspiran dentro de mi cabeza, se anulan, se pelean, mueren y reviven. Pero, tú, huésped, sigues aquí, iluminando la estancia con tu luz, vestido con tu traje de tranquilidad ¿Será real? El mío es fingido pero, así me siento frente a ti y así te engaño. Sé que este traje, esta tela plagada de mentira, puede caer algún día pues, varias veces en mi vida pude ver tan magnífico evento, sólo necesita... ...¿qué necesita? hacer suyo el tiempo. Y ahora me toca centrarme en ti, en tus palabras, ser toda oídos y cooperar, abriendo la boca y enlazando y enlazando poquito a poquito, despacito, cada minúscula partícula de lo inicialmente inexistente que dará lugar a un hilo continuo de charla, un hilo que no debe romperse, sino ya nada funciona. Perdóname si en algún momento bajo la vista demasiado y por esconderme entre mis letras, deben de ser esos entes vagabundos que posan de vez en cuando sus pasos sobre mi alma: timidez y pudor ¿serán ellos?

¿Ya terminaste? Ven, acompáñame. Ya habrás notado una suave caricia en cada centímetro de tu piel y de tu pelo. Seguro que ya sabes de quién se trata. Aquí te dejo, frente a esta ventanita.

MAR MEDITERRÁNEO.



Ese olor a sal, esa voz susurrante, ese delicado beso de brisa ¡es inconfundible! Respíralo, siéntelo, escucha su canción.

Y mientras, yo me despido. Agonizo con estas últimas letras con la esperanza de que haya sido un buen viaje virtual.Porque yo estoy hecha de letras, yo soy letras, pensamiento y alma.

miércoles, julio 16, 2008

Y el desván fue diciendo adiós...



No había conocido otra cosa: las idas y venidas de la escuela, los juegos, las muñecas, el beso de buenas noches de su querida madre al dormir el día. Vivía en su pequeño desván, allá en lo alto, lejos muy lejos de la negatividad del mundo, de las calumnias, de las zarpas tímidas pero eficaces y feroces que se escondían tras la oscuridad de la noche, de todo aquel mundo exterior al que era ajena. El desván, el desván de la infancia... ...allí, todo era como suave y delicado algodón y una liviana brisa de inocencia invadía sus sentidos. Hasta que aquel día, miró al más allá y Amor, que lleva la eternidad sobre sus espaldas, la secuestró. Trató de zafarse de su raptor, pataleando, rabiando, pidiendo refugio en la casa del olvido ¿Quién la habría mandado mirar aquellos ojos azules? Por unos momentos, despertó del enfermizo hechizo que la producían aquellos ojos de ángel. Miró alrededor pero, el desván iba desapareciendo poco a poco. Un viento fuerte, insistente, potente, la iba empujando hacia adelante. Ya no había marcha atrás.

Ahora, muchos años después, aún recuerda perfectamente aquel instante, en el que se lo cruzó por los pasillos de la escuela, alto, fuerte, con ojos de mar,pero siempre indiferentes y cuando el dicho "primer amor, primer dolor" era una sombra pisándola los talones.Cree que fue por aquel entonces cuando empezó a vislumbrar el significado de la palabra "amor".

domingo, julio 13, 2008

Esas fotos.



Ellas están por todas partes, forman parte de cada minúsculo rincón de nuestras vidas. Quizás yazcan en la oscuridad de un frío y triste cajón o quizás presidan el espacio libre que queda entre esas cuatro paredes o yazcan vulnerables entre tus manos. Pedazos de papel pero, con algo que contar: es cada trazo, cada detalle... ...delatadoras de rostros, rostros de un pasado reciente, remoto: paisajes, caras. Y hoy contemplas esas fotos y una voz se hace eco dentro de ti:

- ¿Ése era yo? ¿Ése era yo?

Y te sabes tú mismo y sin embargo, hay algo diferente en ti: extraña sensación ¿Culpables? Aunque algunos digan que no existe, quizás fue la línea del tiempo que se posó sobre ti como una suave brisa de verano mientras dormías.

Y tú ¿a quién acusas?

domingo, julio 06, 2008

En la calle del olvido.



Deambulaba por el mar de rutinas de esta gran bola multicolor, colándome entre las multitudes, entre los espejismos de realidad, distraída, ajena al giro del mundo hasta que conocí la calle del olvido. Allí, las figuras fantasmagóricas invadían las aceras, los portales abandonados o se dejaban abrazar por el cobijo de un puente. Quizás mendigaran amor, amistad o aprecio ¿Quién sabe? Los pasos cansinos, pesados, apáticos se movían - un, dos, tres,un, dos, tres...- en un repetitivo y triste ritual. Los párpados caían mustios y la fijeza de las miradas se centraba en el suelo, como si éste fuera un gran dios. Alguna vez solía oírse, por poner un ejemplo, el llanto de alguna pobre chiquilla enamorada en algún portal.

- ¿Por qué me abandonó Romeo? ¿Por qué?

Y todo era llanto, dolor, sinsentido, oscuridad, figuras que reclamaban un mero reconocimiento de existencia, algo que no solía verse llegar. Todos habíamos arribado allí casi sin darnos cuenta, de parte de alguna mano conocida. Y nos habían enterrado -y cuando digo enterrado digo que fue de verdad- en ese mundo inhóspito, iluminado por las luces de las ausencias. Mientras ahí abajo casi no se podía ni respirar, allá arriba ellos seguían con sus vidas como si nada hubiera ocurrido.
El comienzo del día era siempre el mismo, levantarse, arrastrar nuestros cuerpos faltos de energía, saltar de interrogación en interrogación. Hasta que un día, allá al final, una luz me saludó. Me dejé invadir de su aura mágica y me sacó del subterráneo. Pero, bastó una canción para volver a la oscuridad ¿Quién habla de olvido?

- ¡Mírate, mírate!- claman los espejos.

- ¡No! Yo me alejé pero, no olvidé ¡Son ellos los que olvidan! - mis ojos se dejan bañar por las lágrimas salinas. Intento liberarme de las cadenas, inútilmente las limo en un acto de rebeldía y creo la ilusión día a día de que soy un pájaro libre, alzo las alas y vuelo hacia el horizonte de vida... ...¿qué otra cosa puedo hacer?

Parece que el olvido verdadero es privilegio de unos pocos ¿Será cierto?

viernes, julio 04, 2008

Miradas que no hablan.



En algún lugar del mundo, en alguna ciudad sin nombre, dos miradas jugaron a encontrarse y a perderse una, dos, cien veces. Los ojos de él y los de ella eran un mar de brillantes. Y se besaban en la distancia y cada uno de ellos, bailaba una danza clandestina y secreta con su corazón. Ojos que hablaban, ojos que callaban. Idas y venidas... ...secretos. Calmada cercanía, fuga repentina y silencio, siempre silencio.

Un día, partió un tren y a uno de ellos se llevó.Y en el cielo quedó vagando la roja vergüenza que con enormes dientes de perlas y una sonora carcajada, satisfecha descansó.

Laura y Marcos agacharon la cabeza, aceptando su derrota. Dos nuevos extraños se perdieron tras el horizonte y un agujero en su pared se dibujó.

miércoles, julio 02, 2008

Un tesoro.



Familia verdadera ¿qué es? Es una casa enorme, fuertemente construida con grandes cimientos. Es el levantarse por las mañanas, aspirar el perfume de su tranquilidad rutinaria, la calma y la paz de un firme horizonte de seguridad. Es el disponer de un abrazo de seda cuando al salir al exterior, un fiero león disfrazado de cordero te dé un terrible mordisco. Es el poder esconderte bajo la falda de la montaña para protegerte de posibles peligros. Es herencia y enseñanza. La familia verdadera está atada con un fuerte lazo de amor difícil de destruir, aunque no imposible, por desgracia. Cada familia es cómo es: con un rasgo diferente, una peculiaridad, una diferente visión del mundo...

Sin comerlo ni beberlo, incluso a veces, sin saberlo, uno se zambulle en el mar de la vida y un día se encuentra con este tesoro. Sí, es un tesoro que muchos ansían. Si lo encontraste, felicidades, si no ¿quién no te dice que algún día puedas conseguirlo? Lo mejor de todo, es que estos tesoros también se pueden construir. Sí, al igual que podemos tener la suerte de nacer en ellos, también podemos ser las manos obreras que los creen.

La familia feliz es una gran estrella que brilla con luz propia y deslumbra por su belleza. Vale la pena intentarlo ¿no creéis?

Yo me voy a mi templo, tengo suerte de vivir en una de esas estrellas.

martes, julio 01, 2008

Telefonofobia.



La quietud de la rutina invadía mi vida. Llegar ahí y conocerlas, compartir tantos minutos, ser parte de aquella casa acogedora que éramos nosotras, fue realmente agradable: M, que me enseñó aquel fenómeno extraño que le pasaba con las luces de la calle que cuando se acercaba a una de ellas, éstas se apagaban. Por otro lado estaba X que era inteligente, muy apegada y bastante distinta de mí. No tardaría mucho tiempo en descubrir su afición a la moda y sobre todo a los zapatos. X tenía una casa enorme en algún lugar de estas tierras y otras dos por el extranjero. Su novio vivía en mi ciudad. Por eso, cuando llegaron las vacaciones de verano, sus visitas a mi ciudad aumentaron. Siempre que llegaba a la gran urbe, tenía que esperar un buen tiempo a que regresara su novio de jugar al fútbol o del trabajo. Entonces, llegó el día en que me propuso quedar. No era que ella me cayera mal ni nada por el estilo, el problema es que parecía que todos los días de mi vida quisiera quedar conmigo. Si la decías que no, ella echaba mano de los más variados argumentos para conseguir su objetivo: recuerdo esa vez en que la conversación telefónica paró 23 minutos después, ante mi cansancio y mi rendido y forzado "sí". Últimamente, siempre acabábamos en aquel parque esperando hasta que llegara su novio, cuando éste llegara yo me iría. Luego, a esta rutina, se unió mi hermana.

- ¡Qué calor que hace! Me apetece un helado- espetaba.- Pero, no tengo dinero.

Siempre me extrañó esta afirmación: si ella cogía un transporte público hasta llegar a la puerta de su novio, era imposible que se fuera con lo justo. Además, ambas sabíamos que ella no era precisamente pobre. No sólo una única vez me tocó invitarla, lo que lo hacía todo más sospechoso. Me debatía entre dos voces: una que decía " ¡No!" y otra que la anulaba diciendo " Venga, no seas tacaña". Quizás, aquellas palabras, por parte de ella, eran una estrategia más para hacerme sentir la pesada losa de culpabilidad si no satisfacía sus caprichos.

No tardó en presentarme a su novio y parte de la familia de éste.

- Un día me voy con Esther y su hermanita y X se queda en casa - bromeó ¿realmente lo hizo? Con el tiempo he aprendido que a veces, a la verdad le gusta disfrazarse de broma. Más tarde, él propuso irnos de fiesta hasta altas horas de la noche con unos amigos suyos, lo que rechacé con excusas.

El día anterior a la final de la Eurocopa, X propuso que nos quedáramos en casa de su novio a verla con ellos. La dije que si iba que la llamaba, aun sabiendo que no lo haría: lo que me apetecía era vivirlo con mi familia. Pero, como dije antes, X no aceptaba un "no" por respuesta. Así que al día siguiente, desde la mañana hasta la hora del gran partido, se dedicó a mandar mensajes y a llamarnos a mi hermana y a mí, cada hora, cada minuto, cada segundo. La ignorábamos: no nos permitiríamos caer de nuevo en sus manipulaciones. Hasta que, a la hora del partido, me mandó un mensaje: estaba bastante enfadada y me decía que no volvería a quedar con nosotras ¿Qué derecho tenía ella a dominarme así? Desde entonces,en silencio, mientras ella dormía en su mundo, fui cerrando la puerta detrás de mí. Me aseguré de que los pestillos estuvieran bien cerrados.

Ayer, oí sus lamentos y golpes tras la puerta: seguía llamando desde la mañana hasta la noche, ideando diferentes estrategias como cambiarse el número de teléfono y hacerse pasar por otras personas. Y mientras, yo, escondiendo mi verdad tras mi espejo. Porque, así se hizo desde tiempos antiguos: es el arte heredado de esconder ciertas evidencias para que sus afilados cristales no corten a otras personas. Pero, ella no me dejó otra opción. Aún así, el teléfono siguió sonando y por algunos instantes logró matar la sequía de mi lágrimas. Sé que ella se esconde detrás de la puerta: sólo tendría que abrirla. Pero ¿de qué serviría? Nada será como antes.

Hoy me siento extraña, tras aquella nube negra que llegó a envolverme con su húmedo manto de lluvia. Dejó de llover pero...

A veces, un único suceso puede cambiarlo todo.

domingo, junio 29, 2008

¡¡¡Ya es nuestra!!!


Ahora, el pitido continuado de los coches corta el silencio y los gritos y el jaleo... ... ahora, un chillido destacado "Yo soy español, español, español...".
Las ciudades no parecen dormirse, simplemente parecen adormercerse... ...pero, ésta y todas las de España, esta noche se olvidarán de entrar al umbral de los sueños. Pocos españoles se irán a la cama sin al menos una sonrisa en los labios y todo ¿gracias a quién? ¡A nuestros héroes de campo! ¡Nuestros jugadores!
Hacía mucho tiempo que España no ganaba pero ¡lo consiguió! ¡Lo que demuestra que siempre se puede! Sólo hay que esperar un momento, un instante, la dicha...
Ahora, ruido de tambores...
¿A qué hora parará la fiesta? Es imposible saberlo con exactitud.

viernes, junio 27, 2008

¡A por ellos, oe!



No sé cuántos años tendría, de 16 a 18. La verdad, es que cuando la primera vez, uno me dijo que yo le gustaba a J, no me lo tomé en serio. Hasta que con el tiempo, me di cuenta de que probablemente el que se había chivado tenía razón, pero eso, ahora, no viene al caso.

Aquella mañana, coincidimos en gimnasia, creo.

- ¿Te gusta el fútbol?- me preguntó J.

- No.

- ¡Ja,ja,ja! ¡Qué mal que has quedado! - dijo un tercero con satisfacción.

Dándome cuenta de lo rotundo de mi respuesta, agregué:

- No sé... ...es que no me llama la atención. Me da igual.

- Pero ¡Es fantástico! ¡Todos ahí en la cancha, todos compartiendo emociones! ¡Todos unidos! ¡La emoción que se vive! ¡Es un momento único!

Durante años, he seguido pasando del fútbol.

El conductor que no perdía detalle de la información proporcionada por la radio sobre el partido que se estaba disputando en ese momento; la gente que se encerraba en sus casas aspirando cada minuto de partido, como si aquello fuera el aire necesario para respirar; el bar lleno de caras mirando abstentes un televisor y gritando un desgarrador " ¡gol!"... ...me desconcertaba y no me sentía capaz de entender cómo la gente podía tomarse tan en serio ver unas personas dando patadas a un balón.

Pero, estos chicos de España en la Eurocopa, consiguieron que una antifutbolera como yo, les apoye allá a donde vayan. Incluso, mi familia, también antifutboleros, se engancharon. Y es que esa pasión y corazón que le ponen al jugar, ese "a por todas" o "hasta la muerte", es capaz de contagiar a cualquiera.

Ayer, por unas horas, la voz de las calles de mi ciudad fue ahogada por una inmensa ola de tranquilidad, una tranquilidad aparente que era de vez en cuando quebrantada por un típico grito futbolero. Miles de almas que compartieron estos momentos, que se unieron y que arroparon a España en su abrigo de apoyo. Ahora sé que J tenía razón: es indescriptible esa sensación compartida por miles de personas, esa unión con el equipo. Y al final España ganó y las vías se transformaron: varios coches saludaron a la calle con sus pitidos, un grupo numeroso de gente pasó gritando "¡España!" y tantos gritos, y tanta fiesta, que parecía que incluso el Universo fuera capaz de oírnos.

La próxima cita es el domingo: España y Alemania. Ganen o no ganen, para mí son héroes de campo, España y todos aquellos que lo dan todo por su equipo.

¡Viva España!

martes, junio 24, 2008

Una perra en el espacio.


Ya estaba acostumbrada a andar por las frías calles invernales de Moscú de los años 50, sola, con la cabeza gacha,el rabo entre las piernas y continuamente perdida ¿Mi nombre? Jamás recordé haber tenido un nombre. Mis pasos, mis pasos eran libres como el mar... ...aquél que oí mencionar alguna vez y que jamás llegué a ver. Todos los días eran la misma rutina: hurgar en las bolsas de basura, deseando que fueran generosas conmigo y mendigando y esperando alguna muestra de cariño de aquellos transeúntes que en medio de sus prisas pasaban ante mí impasibles. Al final de mis aventuras de perra callejera, quizás me esperase ese puente que velaría por mis sueños o, quizás algún rinconcito acogedor en un humilde portal.

Al fin, llegó el día con el que tanto había soñado. Iba yo con mi habitual desorientación por una de las calles de Moscú cuando alguien se agachó y con un extraño sonido que brotó de entre sus labios, me llamó. Acudí encantada ¡Jamás había sentido tanta alegría! Al fin, alguien me tendía una mano amiga. Saldría de esa vida que llevaba y por fin podría conocer el sabor del cariño y de la ternura.

Esta persona me llevó hasta otras más personas que parecía que trabajaban ¿En qué? No lo sé, lo que sí que veía era aparatos muy extraños, hechos con metal, sobre todo. Alguna vez, me pareció ver también a una de estas personas portando unos atuendos muy raros. El ambiente era agradable, aunque no por ello dejaba de ser raro. Entre risas, alegría y bromas, me fueron cambiando el nombre: primero, me llamaron Kudryavka (rizadita),después Zhuchka (bichito), más tarde Limonchik (limoncito) y por último, Лайка (Laika).

Un día, un hombre con aspecto decidido, se levantó de su asiento, dio una palmada y anunció:

- Mañana comenzará el entrenamiento de Laika.

¿Ejercicio? Me agradó la idea, el ejercicio siempre me había parecido una forma excelente de mantenerse en forma y ahora que me había abandonado a "la buena vida", me vendría bien para no perder mi forma física. Pero ¡maldita la hora en la que empezó todo aquéllo! Me metieron en un reducido habitáculo que ellos conocían como cápsula. Entonces, un estrépito horrible lo inundaba todo, un ruido que me ponía muy nerviosa y me hacía temblar.

- Así se acostumbrarán para cuando llegue el momento- decían a modo de justificación.

-¿El momento? ¿De qué?- me preguntaba.

Llegó el día en que me metieron en un aparato peculiar: ellos lo llamaban Sputnik 2. Antes me habían untado con etanol y tras ponerme en algunas zonas yodo, me colocaron sobre éste último unos sensores, según ellos para saber cómo me encontraba. La verdad, es que aunque me desconcertaba aquel comportamiento tan extraño de aquellos humanos y me halagaba en algunos momentos tanta atención, yo no necesitaba todo aquello: lo único que yo quería era amor, tan simple como eso. Jamás imaginé que a mi corta edad de 3 años, ya no volvería a sentir la tierra bajo mis piés. Allí me dejaron a mi suerte ¿me habrían abandonado? No, tardé tres días en saber de ellos. Fue entonces, cuando el 3 de noviembre de 1957, Sputnik 2 se elevó a una velocidad relámpago, mientras me torturaba con ese ruido que yo odiaba tanto ¿Dónde me encontraba? ¿Sería éste el infierno del que también hablaban ocasionalmente los humanos? Y ¿Por qué estaba yo aquí? ¿Qué había hecho de malo? El calor lo inundó todo, un calor pesado y asfixiante que formaba una singular mezcla con los latidos de mi corazón, un corazón que parecía que se me fuera a salir del pecho en cualquier momento. Miré por la ventana: un telón oscuro y de piedras preciosas había osado sustituir al azul día del cielo. Yo giraba y giraba, alrededor de una bola gigante y multicolor. Ladré y gemí, con la esperanza de que alguien pudiera responder a mi llamada; nadie lo hizo. También estuve comiendo, pero nada lograba en el fondo tranquilizarme. Al final, mi corazón acelerado se cansó de latir y me sumí en un profundo y eterno sueño. Ahora, soy en la Tierra una perra menos, pero, en el cielo una estrella más, como decían mis amigos, los de Mecano. Así que fíjate bien: quizás si miras al cielo, algún día puedas verme.



Laika,Mecano.

viernes, junio 20, 2008

También hay milagros.



Y aunque el otoño de la vida sea eterno, una posibilidad y una constante en nuestras vidas, aunque existan tormentas y centellas, vientos y huracanes canívales, el árbol, nuestro árbol, el que todos formamos, sigue vivo. Vemos como día a día, caen hojas marchitas, vencidas, flácidas, derrumbadas: personas lejanas o no. Salvo cuando nos toca de cerca y la muerte hiere nuestra propia piel, nuestra rama de habitantes cercanos, pasamos por este proceso con ojos indiferentes: estamos tan acostumbrados al clima, a este clima de tiempos y tiempos, que sus aromas a muerte ya no son capaces de sorprendernos. Y si el Árbol de la Humanidad tira constantemente hojas al suelo ¿cómo es que sigue vivo, fresco y lozano como el primer día? Porque también está la otra cara de la moneda: ¡la vida! Sí, el árbol tiene su propia estrategia de renovación: mientras una estrella se apaga, otra nueva empieza a brillar. "Vida", sólo es una simple y modesta palabra pero, tan grande de significado y tan inmensa como el infinito Universo. "Vida" es sinónimo de milagro, de grandeza.

No hace mucho, pude contemplar el esplendor de la vida de más cerca: una nueva hojita brotó de la rama en la que me hallo sentada. Es entonces, cuando te quitas la venda de los ojos, una vez más y puedes contemplar más de cerca la magnificencia de la vida. Nace una nueva persona, un nuevo escritor de páginas en blanco. Y así, vamos creando nuestra propia historia. Miles de relatos vuelan por el mundo pero, todos empezaron así...



PD: Estoy de doble celebración: también el 4 de junio este blog cumplió añitos. Así que ¿qué mejor que algo rico? ¡Mmmmmmmmmmmmmmmm!

domingo, junio 15, 2008

El árbol.



¿Qué soy? Una ensalada, sí. Soy un completo y desordenado embolicado de productos, tantos que no puedo ya ni distinguirlos. Mi sangre ¿de dónde viene? No lo sé. La sangre que corre por mis venas carece de una identidad propia, de un grito único y auténtico.

Cuentan que una vez existió un tronco común, un principio sin final. De ahí, nacieron ramas y de éstas hojas. Todo se expandió tan rápidamente que una espesa niebla nubló nuestra vista: es tan difícil poder distinguir el punto de partida tras el denso follaje de nuestras hojas... ...porque nosotros somos esas hojas y esas ramas y ese tronco del comienzo de todo. Somos un árbol grande y poblado, de copa ancha y sombra gigantesca, un árbol tan grande y tan inmenso que hoy por hoy inunda todo el planeta.

¿Cuántos hermanos tendremos? Tantos... ...algunos los conocemos y a otros, no. De algunos nos enamoramos, mientras a otros los odiamos; otros, sólo fueron amigos entrañables o fugaces; otros, se fueron por la puerta trasera para no regresar jamás; otros, comparten nuestros días. También están aquellos que habitan en otros países o que incluso hablan un idioma diferente al nuestro.

¿No es emocionante tener tantos hermanos repartidos por el mundo? Somos un gran ente de personas, así que es imposible conocerlos a todos. Y qué le vamos a hacer... ...viajamos en la vida como una serena y silenciosa barca: sólo estamos de paso.

Un día, de repente despiertas de tu gran ensoñación. Abres los ojos; sonó el despertador y pasa tan a menudo...

jueves, junio 12, 2008

Fuerte enemigo.



Te adueñaste de mi vida, una más de tantas. No puedo recordar cómo ni cuándo fue la primera vez que lo hiciste pero, te sé y te sé porque aún puedo sentir tu invisible figura con mirada felina, esperando a que yo de nuevo te abra la puerta de mis pensamientos. Nervios, sí, quiero gritar tu nombre a los cuatro vientos para que todo el mundo sea consciente de ti y de tu propio veneno, ése que despides por cada milímetro de tu inexistente piel, ése que tú sabes inyectar con toque maestro. Aunque te mueves sigiloso por los estantes de la vida: para nada eres impopular.

Una vez fui flor de pétalos delicados: los tallos de mis piernas temblaban y toda yo era un seísmo. Hasta el viento, el fino viento podría haberme devastado, hundido, masacrado, como a una débil hoja de papel. El rocío bañó alguna vez mi cara. También en alguna ocasión, sentí un algo pesado sobre mi cabeza, probablemente la pesada nube de tu fatal presencia. Y ¿cuántos síntomas más habrás provocado? Debilidad, sí, esa es la clave de tu éxito.

Sé tu truco: son los pensamientos los que te hacen ser notorio, el motor de atracción en nuestras vidas, son las puertas por las cuales encaminas tus pasos, los pasos del principio y del final.
Consciente de tu daño, no te quiero. Hoy deseo desecharte, desterrarte a la isla del nunca jamás. El problema es que esta relación es como la de amor-odio: no siempre es fácil deshacerse de ti. Aunque he de reconocer que estoy mejor sin ti.

domingo, junio 08, 2008

Ahora ya no podrás decir que nunca lo has visto.

Nadie cree en burros que vuelan ni cosas de esas, normal. Pero, hay veces, en que la naturaleza tiene un pequeño desliz en sus creaciones.

Hace años, vi algo insólito en la televisión : ¡un gato con alas!

Mucho tiempo atrás, yo, niña chiquitaja, estaba en el balcón de mi antigua casa, cuando de repente algo me sorprendió: allí en la calle, había un perro verde, sí ¡verde! Entonces, le dije a mi madre:

- Mamá ¡mira! ¡Hay un perro verde!


- Que va a haber un perro verde - contestó con excepticismo.

-Sí ¡mira!

Ante mi insistencia, se dignó a asomar la cabeza por la ventana del balcón.

- ¡Uy! Pues sí ¡es verdad!

También cuentan, que hace muchos años, mis tíos, siendo aún jovencitos, estaban comiendo con mi abuela en su casa. Tenían un perro, al que llamaban Leo. Pero, aquel día, Leo empezó a comportarse de forma muy extraña: se tiraba al suelo, estaba como ido...

- Pero ¿qué le pasa a este perro? - se extrañó mi abuela.

Mis tíos contestaron con unas risitas estruendosas ¿Por qué se comportaba así Leo? ¿Estaba enfermo? No, no se equivoquen: sólo era el comportamiento de un perro borracho. No, no me mires con esa cara ¿qué pasa? ¿que los perros no se pueden emborrachar?

Y volviendo a los tiempos de hoy, el otro día, también me extrañé ¿Por qué? Estaba paseando a mi perro. Lagun andaba como siempre, con sus graciles y rápidos pasos, cuando de repente levanta una pata de atrás, luego otra... ...y así iba, jugando a la pata coja, torciéndose... ...ahora me entero de que es porque está verdaderamente traumatizado: a Lagun le han cortado el pelo, como a los caniches y le da miedo su propio rabo. Al menos, ya pasó la peor temporada: aquella en la que se escondía bajo las sillas y sus lloros y lamentos desesperados se mezclaban con las risas de los demás.

Si están esperando pruebas de estos hechos, pues, no, no las tengo. Pero, prepárense para ser los primeros en presenciar un hecho único en la historia ¿De qué estoy hablando? De esto...



Sí, a la perra de un hermano mío parece que le encanta fumar, a pesar de que sólo tiene cuatro meses de edad ¿No creéis que es un poco jovencita para intentarlo? ¡Muy mal, Lea! ¡Muy mal!

Ahora, no pueden decir que no han visto alguna vez a un perro fumar.


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Agradezco profundamente a Yessi su Premio al esfuerzo personal.



También le agradezco mucho a Alatriste su Premio Brillante Weblog.
El blog de Yessi, un blog plagado de reflexiones valiosas de la vida, acerca de nosotros y de otras muchas cosas que tiene que compartir con nosotros. Un blog ameno, muy tranquilizador y acogedor. Os dejo su enlace:
Otro rinconcito, es el de Alatriste, donde él también comparte un sinfín de cositas con nosotros y donde el gran maestro, sabe combinar de forma mágica y perfecta prosa con pequeñas poesías, plagadas de sentimiento. Aquí también está su rinconcito:
Dos lugares de otras dos personas, que por aquí, son maravillosas.
Yo, por mi parte, estos premios, se los dejo a todo aquel que los desee, como siempre. Porque todos somos diferentes y ahí está la autenticidad. Por estar siempre ahí, cada uno con su estilo, con su forma de pensar... ...por hacer que entre todos este mundo funcione y exista.

viernes, junio 06, 2008

Pintor.



Isidro, se recluye en su estudio y se deja seducir por el abrazo de la soledad. Su estudio realmente es una habitación semi vacía y serena. Desde el gran ventanal , allí en lo alto, se puede ver la gran masa de edificios apiñados, en una ofensa al desorden. Pero, lo más bonito es la luna con sus estrellas que rasgan la homogeneidad del negro noche. Es una estampa realmente conmovedora pero, no la única. Para él, cada objeto, cada mínimo rasgo de realidad pintado en este mundo, tiene un algo, oculto o no, que vale la pena retratar. Así que, coge su pincel y sus óleos y va creando su obra maestra. Cada pincelada es un acto de amor que va dando forma a la que será su obra de arte, una imagen que nunca morirá (al menos, eso es lo que cree), que quedará inmortalizada hasta el ocaso de sus días.

- ¿Qué guardas en esa habitación? Déjame ver.- había dicho una vez la chica con la que estaba saliendo, una vez que la invitó a su casa. Y entonces, entró de improviso.

- ¡Qué colección tan bella! ¿De verdad son tuyos?- la chica había quedado realmente extasiada, parándose frente a cada uno de los cuadros, recreándose con cada ventana de colores que formaban las más inimaginables y bellas combinaciones.- ¿Se los has enseñado a alguien más?

- No, los tengo aquí. Me gusta mirarlos y tenerlos conmigo.

- Pues deberías exponerlos en algún sitio ¿No crees que el mundo tiene derecho a admirar tan magnífica belleza?

¡Caray! Su chica tenía razón ¿Por qué tenía que esconderlos? Quizás estaba incurriendo en un acto egoísta ¿lo sería?

Llegó el gran día. Las puertas de la sala de exposiciones se abrieron y el público entró a tropel.

- ¡Qué cuadros más feos!

- ¡Jamás he visto una cosa tan horrorosa!

- ¡Feísimo!

Dos personas que miraron más de dos minutos los cuadros, se pusieron enfermas y tuvieron que ser llevadas con urgencia al hospital. Al darse cuenta de lo ocurrido, la gente dejó de vituperar y se dedicó a taparse los ojos o a apartar la vista, mientras alarmada, corría hacia la salida. Gritos:

- ¡Vamos a morir!

- ¡Socorro!

- ¡Ah!

Etc, etc.

El edificio quedó completamente desierto. Isidro y su chica, recogieron los cuadros. De nuevo volvieron al lugar donde fueron creados. No fue nada agradable para él aceptar que su obra no había sido muy bien acogida. Pero, aunque la sociedad no comprendiera su arte, éste no dejaba de serlo . Así que como cada noche, siguió sentándose tranquilamente en su taburete, cogiendo su pincel y dejando volar su creatividad. Cada pincelada le hacía sentir bien. Nada ni nadie podría separarle de su pasión.

- No todo arte es comprendido.- Murmuró para sí. Respiró hondo y siguió llenando su corazón de felicidad. Lo admiro.

lunes, junio 02, 2008

Siempre será una buena compañía.



Recuerdo aquellos años en que nos gustaba ir a un lugar a recoger agua, en vez de comprarla. Un lugar, lejos de la ciudad, lejos de mi tierra. Un lugar donde la naturaleza se desmelenaba en una explosión de salvaje libertad. Y el viento... ...el viento soplaba regalándonos un aire limpio, puro; él volaba con la autosuficiencia de saberse libre por siempre jamás. Y ¿la música? El coche nos llevaba con su leve traqueteo. La música antigua pero, de grandes artistas lo inundaba todo. La música siempre o casi siempre será una buena compañera. Y de vez en cuando de entre esa explosión de notas, de entre esos gritos eternos de sentimientos, de pensamientos, de expansión, aparecía él : Nino Bravo. Su voz, acariciaba nuestros oídos, una voz que aún después de muerto sigue recordándose, sigue viviendo. Tantos éxitos: Noelia, Al partir, Libre (versionada alguna vez), América, Mi tierra...

Se fue demasiado pronto pero, su gran voz seguirá latente y seguirá moviendo montañas: está demostrado. Nino Bravo, la leyenda hecha realidad.

Creo que este vídeo fue grabado en Barcelona (España).

PD: tengo problemas con este vídeo, así que si no funciona pinchen aquí.


¿Conocen la canción que dedicó a la gran América?


P.D: en la red, un documento inédito sobre su muerte al final de ese vídeo.

¡Él sigue vivo!