domingo, noviembre 22, 2009

Cambio de papeles.

Estaba trazando mis pasos por este mundo tan maravilloso y con tanto amor que dar, por este mundo de humo de tabaco, con extrañas cortinas de la noche que muy de vez en cuando dejan ver un tímido rayo de sol, de verdades de espejo, cuando de repente, encuentro una tormenta aún mayor: manos que dibujan su incredulidad al viento, voces que transpiran un halo de alucinación o voces ya medio templadas por la costumbre.

- La mujer ha pegado al hombre- escucho.

- ¿Qué pasa?- me pregunta un matrimonio que aún parece normal.

- Que la mujer ha pegado al hombre.- Respondo.

- Pues me parece muy bien- admite el hombre con gesto aprobatorio.

Aún me encuentra la sorpresa y no sé por qué. Debería ya haberme atrapado la rutina entre sus garras. Debería estar dormida para siempre en este mundo de abundantes tijeras y de escasos pegamentos eternos. Debería estar muerta. A veces, no sé cómo este cuerpo joven de alma vieja puede andar entre tantos agujeros. Súbitamente, un recuerdo planea,batiendo sus alas extensas, hasta posarse en mi cabeza: cerca de casa, un hombre encontró los pedazos rotos, maltrechos, también de alma rota, de una mujer, en contenedores de basura que inútilmente trataban de guardar los secretos. Ya era demasiado tarde para tratar de unirlos.

14 dicen bla,bla,bla:

Maat dijo...

Hummm... Curiosa historia! Me gusta especialmente el último párrafo: es un miedo muy mío el que exista la posibilidad de que se me rompa tanto el alma que nadie sea capaz de reconstruirla en el futuro. Inquietante...

Un besote

Lucecita dijo...

Lindo relato, muy profundo... aun que seguramente tenga mucho mas significado para ti que para el resto.
Me gustaria ke pases x mi blog un dia.
Besoos♥

Dinorider d'Andoandor dijo...

jaja

curioso

missi dijo...

Vaya... a mí también me sorprende que exista ese sentimiento punzante cuando se escuchan sucesos similares, pues a estas alturas, la mayoría son inmunes a estas noticias... es como si se hubiesen convertido en un hábito normalizado... en fin... qué cosas...
un saludito desde mi tejado...
besitos de gato!!

pamela dijo...

te escrribi algo en mi blog a ver si lo checas.

pamela dijo...

te escrribi algo en mi blog a ver si lo checas.

Masakoy dijo...

Nunca es demasiado tarde.

Hasta el infinito y más allá.

Hacía tiempo que no te visitaba, jooo

Alatriste dijo...

Por muchas heridas que reciba el alma, yo creo que siempre termina recuperándose, porque encierra lo más esencial de nosotros mismos. Leerte hoy bajo los acordes de Richard Marx fue una pasada. Me encanta esa canción. Es sublime. Un beso fuerte y por cierto, tú nunca ensucias mi desván. Al contrario, lo engalanas. No te vayas nunca. Besitos y mucho ánimo. Pronto se marchará ese pesimismo. Cuídate.

~[ iLusiones ]~ dijo...

Tu blog tiene un significado muy profundo. Me gusta

Yahuan dijo...

¿Será verdad que estamos muriéndonos? ¿Envejecieron demasiados nuestras almas? ¿Ya no queda esperanza? Me digo que sí que queda, pero no quiero ni razonar si es verdad o mentira.

~[ iLusiones ]~ dijo...

Me ha gustado mucho recibir tu comentario. Bueno, creo que todos o casi todos hemos pasado por una situación así; es decir, el querer que nadie se entere de nuestro cumpleaños. Yo creo que se siente cierto bochorno al ver que todo el mundo esta pendiente de ti y eso.

Esther dijo...

~[ iLusiones ]~ Ya no puedo entrar en tu blog. No sé si lo habrás hecho a propósito pero, si es así, lo respeto.

Saluditos.

Bartok dijo...

A ver...
Mujer golpeada por su esposo: maldito, abusivo, dgenerado, seguro estaba borracho el muy animal. Seguro que no aporta ni un cobre en su casa...
Hombre golpeada por su mujer:
Loable, heroina, mujer con temple. Me parece correcto, seguro que quiso defenderse, pobrecita, no tuvo más remedio.
Esther ¿alguna vez has sentido la necesidad de decir "Lo hice por que me dio la gana de ser mala" al golpear a alguien y no esperar esa acomplejada misericordia. Creo que las mujeres muy víctimizadas están en un mundo donde se supone tenemos paridad de condiciones. Un abrazo.

*Sechat* dijo...

Tienes alma de rebelde y de inconformista. Me encanta leer cosas como ésta. Un abrazo.