viernes, agosto 22, 2008

Miércoles negro.

El cielo de Barajas (Madrid) y de Palma se tiñó de negro oscuridad y tan poderoso era ese negro que también se trasladó a otros lugares, a otras mentes que por suerte no tenían que ver directamente nada con el accidente aéreo de la compañía Spanair. Nos sentamos frente a la tele, yo al menos sin poder dejar de mirarla ni perder casi detalles. He visto lágrimas incluso en... ...también la televisión parece aún no poderse despertar del shock y no para de emitir cada nuevo y mínimo detalle en un goteo constante de información. Traducción, traducción de la tragedia en cifras espantosas: ahora, 153 muertos, 19 supervivientes entre ellos una mujer muy grave. Todos estos supervivientes, se encontraban en un cacho de la parte derecha del avión (que se verá en el vídeo que os pongo abajo del todo) aquel pequeño trozo blanco de fuselaje que se salvó de ser pasto de las llamas y que más tarde se podía ver levantado por una grúa. Me pareció escuchar que una de las supervivientes saltó por la parte en que se partió el avión.Y miles y miles de nuevas historias, sobre todo tristes, nos van bombardeando, historias que uno poco a poco va conociendo y que no te dejan en absoluto indiferente. Tampoco faltan los que se salvaron de milagro, como esta pareja. Y discúlpenme por publicar sobre este tema: la verdad es que dudé en hacerlo pero, luego no pude evitarlo y cuando una tragedia te pasa de cerca y la vives, aunque sea televisivamente... ...la verdad es que es indescriptible. Y al igual que aquí, miles de tragedias suceden en el mundo. Así es, por duro que resulte. Cualquier día te despiertas... ...parte de la vida pero, mejor no pensar en ello...

Esto va por ellos...

domingo, agosto 17, 2008

Diferentes paseos ¿cuál te apetece?



Tengo un primo que hace unas fotos fabulosas. Con su permiso, comparto con vosotros algunas de las fotos que más me gustan, aunque no estén en muy buena calidad. En la de arriba, se ve el puerto de Alicante y parte de la enorme ciudad, una ciudad por la que no pocas veces me he paseado. Tiene buenos servicios, aunque es más cara que otras ciudades por ser la capital de provincia. El gran castillo de Santa Bárbara se alza magestuoso, presidiéndola desde la gran montaña. Permanece, alto, intacto, como si creyese que aún es capaz de custodiar la enorme ciudad, un enorme vestido de casas que ya se escapa de sus límites y que salvo por el lado del mar, se pierde tras el horizonte.


Parte del castillo de Santa Bárbara.

Y uno se pasea, se pierde entre el mar de gente que como tú ha preferido dejarse seducir por la brisita marina y veraniega y por el ambiente de las zonas más concurridas. Ser conocido y anónimo a la vez, ser una pieza más de todo aquel enclave de movimiento. Ser marea, aire y sal. Dejarse llevar, allí donde estés. Y ¿a quién no le ha gustado eso alguna vez? Salir, ser siempre un vehículo suceptible de tener nuevas aventuras, porque eso es vivir, allá donde estés. Que en una esquina siempre te pueda sorprender lo inesperado, siempre. Porque lo inesperado se esconde de los ojos de los mortales y los acecha, mientras elige a su próxima víctima: uno siempre puede ser la siguiente. Y por eso creo que aún ahogada en la rutina y en la desesperación secreta, que a veces puede parecer una enorme y espantosa pausa, vi cielos teñidos de color verde esperanza. Aunque pocas veces los he visto, a decir verdad, es una visión hermosa y alentadora. Y así como la mente del hombre es un ente tan poderoso como a veces peligroso, en ocasiones también parece ilimitada: cuando parece que el castillo de sus creaciones va a ser coronado con la pieza final, aparecen nuevos inventos. También, es bien sabedora del arte de burlar la realidad y como una maga transforma los imposibles en posibles. Pese a que odié soñar ¿por qué no hacerlo a veces? Ver es ver. Y la mente, haciendo honor a la palabra "poder" también ideó otras formas de pasear, diferentes a la habitual: es el navegar por las diferentes páginas web o los paseos virtuales. Gracias a eso, no hace mucho que "he estado" en EE. UU, México, Portugal... ...la verdad, es que no sé ni qué sitio catalogar como mi favorito pero, me gustó mucho Ucrania, la República Checa y Brasil de lo que vi ¿cuál es el tuyo?

Me agradó ver el paseo de Torrevieja, otro lugar que he pisado miles de veces. No sabía que hubiera allí una cámara oculta. Capaz que he salido por ahí y ni me he enterado.

¿Un paseíto? Click aquí.

domingo, agosto 10, 2008

Con sabor agridulce.



Tras una furiosa y triste tormenta, el pintor del arcoiris, pinta un bello arco de colores en el cielo: es el único preludio que conoce para dar de nuevo paso a un radiante sol con forma de sonrisa o de perdón.Y espera en torturadores minutos a una dulce recompensa. Y de su copa va bebiendo, día tras día, el extraño brebaje del amor: lluvia de grises con rayos de sol. Sabe que él no es el único pintor de arcoiris en el mundo. No quiere preguntarse por cuánto tiempo podrá durar aquello. Sólo se dedica a beber esta bebida, a veces dulce y otras amarga, que ya se ha convertido en su modo de vida. Y quizás fue en una agridulce espera cuando aprovechó para escribir:



CÓMPLICES - EL PINTOR DE ARCO IRIS.

Sí, pinto arco iris, entre tú y yo
Sí, gotas de lluvia y rayos de sol.

De tus ojos verdes tomo algún destello
y mezclo el rojo de tus labios en mi cuerpo
color pasión.

Tiño la oscura obsesión de mis días grises
con la calma azul de otros más felices
bebiendo tu amor

Sí, pinto arco iris que es mi forma de matar
el tiempo que el mundo te retiene en su afán
de pieza fugaz
y te espero en soledad

Sí, pinto arco iris, entre tú y yo
Sí, gotas de lluvia y rayos de sol

Tengo también el color sepia de mis sueños
y el negro desbordado de tu pelo
sobre el edredón

Un futuro incierto vestido de rosa
y mientras sigas revolviendo entre mis cosas
tu indiscreción

Sí, pinto arco iris es mi forma
de matar
el tiempo que yo
no te puedo retener
no te puedo retener
Uh, uh...

Pinto arco iris entre tú y yo
Sí, entre tú y yo,
Gotas y rayos de sol.

martes, agosto 05, 2008

Cajón de recuerdos.



Aquel día, con la paz propia de un mar en calma, de aquel que duerme bajo la monótoma costumbre, sentada frente al ordenador leí algo de Coelho en el blog de Bea. Palabras sabias que recomiendo y que sin embargo, no lograron aplacar mi empeño en retener ciertas cosas junto a mí: son flores de invierno, de este mundo duro y frío, pero también afiladas lanzas y espadas. Tengo un cajón lleno de desordenados y amontonados recuerdos, tantos que algunos se pierden tras la neblina de mi mente. Un enorme candado puso fin a su libertad ¿dónde está la llave? A veces pienso en que me gustaría dejarlos salir como blancas y libres palomas, palomas con aromas de paz. Recuerdo mis vagos intentos con ciertos recuerdos de quemarlos, ahogarlos en lo más profundo del mar, enterrarlos, pisarlos como se hace con las rastreras cucarachas, pero, nada dio resultado. Sólo puedo sentarme a esperar a que los fantasmas acaben su hechizo malévolo de tortura, una improvisada visita que tarde o temprano volverá a repetirse.

Hoy encaminé mis pasos hacia un recuerdo, aun sabiendo que de nada sirve volver al pasado. Tengo tanta sed acumulada que no pude evitar correr: sed de saber, de aquello que nunca llegué a descubrir. Te vi, indiferente, sentado tranquilamente en la arena de la playa del pasado. Por un momento, me deshice de mi traje de clandestinidad y me hice luz. Pasé delante tuyo, muy cerca y me dio tristeza descubrir que ya no me podía ver en el espejo de tus ojos. Ya ni me reconocías.

domingo, agosto 03, 2008

Amor desde la distancia.



Como todos los días, se pone frente al mostrador, incansable, estoica como un fuerte roble. A veces, marido e hijos la acompañan o deambulan por las inmediaciones. Ojos chinos que con gran arte esconden un adiós y una huida. Ahora, España es su casa: ya sabe que muy posiblemente jamás volverá a su tierra. Trabaja de sol a sol, de lunes a viernes, sábados e incluso domingos. Precios bajos y amables que invitan a los españoles e inmigrantes a acercarse tímidamente: el negocio marcha bien.

Allá, en China, su hija mayor llegó como las tormentas de verano, como las olas del mar. Lo reconoce: no fue bien recibida por los demás. El mohín de decepción en el semblante de su marido, los lamentos del abuelo... Un hombre era el orgullo de la familia, un hijo varón. Con la ley china que no permite tener más de un hijo, el sueño y la honra de tener un hijo varón quedaba reducido a un simple montón de escombros. La maldición de la deshonra había caído sobre la familia, la humillación silenciada acecharía desde la oscuridad a no ser que la hija acabara en un orfanato, burdel o simplemente no fuera registrada como una ciudadana más. Pero, cuando fue puesta en sus brazos, incluso cree que antes, desde que empezó a crecerle la barriguita, notó como una conexión especial, algo imposible de describir con estas palabras imperfectas. No, ella no era capaz de hacer lo que hizo su tía, que abortó directamente. A pesar de su decepción inicial, el marido acabó contagiado de la magia de la futura paternidad. En el fondo él también era un entusiasta y rebelde como ella ¿o no? Y huyeron de su querida y bellísima China, un país donde el castigo cayó de la nada y se asentó en sus tierras con un beso negro.

Viéndoles quizás se pueda rescatar un pensamiento inconsciente:

- España está bien pero, mi país...

Lo saben: difícil volver todos juntos. Se conforman con las fotos retenidas en la cámara fotográfica de su memoria, con amar a su China desde la distancia y desde el círculo invisible de lo escondido trasmitir ese amor de padres a hijos.

Para más información, click aquí.

martes, julio 22, 2008

Lluvia.



Las nubes oscuras van adueñándose del azul celeste, aniquilándolo: sacan sus lápices de colores y lo pintan con diferentes tonalidades grisáceas. Ahora un grito de guerra ¿o será de tristeza? y empiezan a caer lágrimas de cristal. Quizás sean las lágrimas de una eterna figura anónima que de vez en cuando llora un amor solitario, habitante únicamente de su corazón. Y ahora, la lluvia es un eficiente cristalero que sacó su herramienta de trabajo y limpia cuidadosamente la cristalina bóveda terrestre: una limpieza necesaria e importantísima ¿Qué sería del mundo sin este cristalero? Y toca una melodía archiconocida desde tiempos inmemoriables, una melodía que calma la sed y los sentidos, convirtiéndose ahora también en un músico.

Siempre la recibo con placer en la casa de mi corazón: en las tierras donde escasea el agua, donde no es habitual verla pasar con su maleta de viaje, no faltarán corazones que como el mío, quieran cantar con ella. A veces, como algún que otro sureño, olvido la posibilidad de que ella nos haga alguna visita y me pilla sin paraguas, quizás con sandalias o zapatos poco apropiados para la ocasión pero, no importa mucho. Siempre me enseñaron el instinto de esconderme bajo un paraguas pero, redescubro una y otra vez que la lluvia es una mimosa caricia sobre la piel y el cabello. Y ¿por qué uso paraguas? No siempre lo sé. Y los paraguas siempre danzan por la calle en una fiesta multicolor.

viernes, julio 18, 2008

Bienvenido.



Bienvenido, bloguero/bloguera, lector/lectora a mi casa azul. Siéntate, acomódate, aspira el dulce y cálido diluvio de la acogida. ¿Algo de beber? A ver, ahora mismo tengo agua, cerveza, horchata valenciana, cava, sidra, licor de avellana, té, manzanilla y bebida de gazpacho. Y ¿de comer? hay pizzas de La casa Tarradellas, embutidos o frutos secos.

- ¿Qué digo? ¿Qué hago? ¡Qué vergüenza! Cómo se me ha ocurrido ser tan loca como para invitar a un desconocido o, bueno en todo caso, desconocido físico o, no o ¡yo que sé! Anda, no seas así, sino, no vas a conocer nunca a gente nueva ¡Hay que arriesgar! ¡No! ¡Sí! ¡No! ¡Sí!- las voces conspiran dentro de mi cabeza, se anulan, se pelean, mueren y reviven. Pero, tú, huésped, sigues aquí, iluminando la estancia con tu luz, vestido con tu traje de tranquilidad ¿Será real? El mío es fingido pero, así me siento frente a ti y así te engaño. Sé que este traje, esta tela plagada de mentira, puede caer algún día pues, varias veces en mi vida pude ver tan magnífico evento, sólo necesita... ...¿qué necesita? hacer suyo el tiempo. Y ahora me toca centrarme en ti, en tus palabras, ser toda oídos y cooperar, abriendo la boca y enlazando y enlazando poquito a poquito, despacito, cada minúscula partícula de lo inicialmente inexistente que dará lugar a un hilo continuo de charla, un hilo que no debe romperse, sino ya nada funciona. Perdóname si en algún momento bajo la vista demasiado y por esconderme entre mis letras, deben de ser esos entes vagabundos que posan de vez en cuando sus pasos sobre mi alma: timidez y pudor ¿serán ellos?

¿Ya terminaste? Ven, acompáñame. Ya habrás notado una suave caricia en cada centímetro de tu piel y de tu pelo. Seguro que ya sabes de quién se trata. Aquí te dejo, frente a esta ventanita.

MAR MEDITERRÁNEO.



Ese olor a sal, esa voz susurrante, ese delicado beso de brisa ¡es inconfundible! Respíralo, siéntelo, escucha su canción.

Y mientras, yo me despido. Agonizo con estas últimas letras con la esperanza de que haya sido un buen viaje virtual.Porque yo estoy hecha de letras, yo soy letras, pensamiento y alma.

miércoles, julio 16, 2008

Y el desván fue diciendo adiós...



No había conocido otra cosa: las idas y venidas de la escuela, los juegos, las muñecas, el beso de buenas noches de su querida madre al dormir el día. Vivía en su pequeño desván, allá en lo alto, lejos muy lejos de la negatividad del mundo, de las calumnias, de las zarpas tímidas pero eficaces y feroces que se escondían tras la oscuridad de la noche, de todo aquel mundo exterior al que era ajena. El desván, el desván de la infancia... ...allí, todo era como suave y delicado algodón y una liviana brisa de inocencia invadía sus sentidos. Hasta que aquel día, miró al más allá y Amor, que lleva la eternidad sobre sus espaldas, la secuestró. Trató de zafarse de su raptor, pataleando, rabiando, pidiendo refugio en la casa del olvido ¿Quién la habría mandado mirar aquellos ojos azules? Por unos momentos, despertó del enfermizo hechizo que la producían aquellos ojos de ángel. Miró alrededor pero, el desván iba desapareciendo poco a poco. Un viento fuerte, insistente, potente, la iba empujando hacia adelante. Ya no había marcha atrás.

Ahora, muchos años después, aún recuerda perfectamente aquel instante, en el que se lo cruzó por los pasillos de la escuela, alto, fuerte, con ojos de mar,pero siempre indiferentes y cuando el dicho "primer amor, primer dolor" era una sombra pisándola los talones.Cree que fue por aquel entonces cuando empezó a vislumbrar el significado de la palabra "amor".

domingo, julio 13, 2008

Esas fotos.



Ellas están por todas partes, forman parte de cada minúsculo rincón de nuestras vidas. Quizás yazcan en la oscuridad de un frío y triste cajón o quizás presidan el espacio libre que queda entre esas cuatro paredes o yazcan vulnerables entre tus manos. Pedazos de papel pero, con algo que contar: es cada trazo, cada detalle... ...delatadoras de rostros, rostros de un pasado reciente, remoto: paisajes, caras. Y hoy contemplas esas fotos y una voz se hace eco dentro de ti:

- ¿Ése era yo? ¿Ése era yo?

Y te sabes tú mismo y sin embargo, hay algo diferente en ti: extraña sensación ¿Culpables? Aunque algunos digan que no existe, quizás fue la línea del tiempo que se posó sobre ti como una suave brisa de verano mientras dormías.

Y tú ¿a quién acusas?

domingo, julio 06, 2008

En la calle del olvido.



Deambulaba por el mar de rutinas de esta gran bola multicolor, colándome entre las multitudes, entre los espejismos de realidad, distraída, ajena al giro del mundo hasta que conocí la calle del olvido. Allí, las figuras fantasmagóricas invadían las aceras, los portales abandonados o se dejaban abrazar por el cobijo de un puente. Quizás mendigaran amor, amistad o aprecio ¿Quién sabe? Los pasos cansinos, pesados, apáticos se movían - un, dos, tres,un, dos, tres...- en un repetitivo y triste ritual. Los párpados caían mustios y la fijeza de las miradas se centraba en el suelo, como si éste fuera un gran dios. Alguna vez solía oírse, por poner un ejemplo, el llanto de alguna pobre chiquilla enamorada en algún portal.

- ¿Por qué me abandonó Romeo? ¿Por qué?

Y todo era llanto, dolor, sinsentido, oscuridad, figuras que reclamaban un mero reconocimiento de existencia, algo que no solía verse llegar. Todos habíamos arribado allí casi sin darnos cuenta, de parte de alguna mano conocida. Y nos habían enterrado -y cuando digo enterrado digo que fue de verdad- en ese mundo inhóspito, iluminado por las luces de las ausencias. Mientras ahí abajo casi no se podía ni respirar, allá arriba ellos seguían con sus vidas como si nada hubiera ocurrido.
El comienzo del día era siempre el mismo, levantarse, arrastrar nuestros cuerpos faltos de energía, saltar de interrogación en interrogación. Hasta que un día, allá al final, una luz me saludó. Me dejé invadir de su aura mágica y me sacó del subterráneo. Pero, bastó una canción para volver a la oscuridad ¿Quién habla de olvido?

- ¡Mírate, mírate!- claman los espejos.

- ¡No! Yo me alejé pero, no olvidé ¡Son ellos los que olvidan! - mis ojos se dejan bañar por las lágrimas salinas. Intento liberarme de las cadenas, inútilmente las limo en un acto de rebeldía y creo la ilusión día a día de que soy un pájaro libre, alzo las alas y vuelo hacia el horizonte de vida... ...¿qué otra cosa puedo hacer?

Parece que el olvido verdadero es privilegio de unos pocos ¿Será cierto?

viernes, julio 04, 2008

Miradas que no hablan.



En algún lugar del mundo, en alguna ciudad sin nombre, dos miradas jugaron a encontrarse y a perderse una, dos, cien veces. Los ojos de él y los de ella eran un mar de brillantes. Y se besaban en la distancia y cada uno de ellos, bailaba una danza clandestina y secreta con su corazón. Ojos que hablaban, ojos que callaban. Idas y venidas... ...secretos. Calmada cercanía, fuga repentina y silencio, siempre silencio.

Un día, partió un tren y a uno de ellos se llevó.Y en el cielo quedó vagando la roja vergüenza que con enormes dientes de perlas y una sonora carcajada, satisfecha descansó.

Laura y Marcos agacharon la cabeza, aceptando su derrota. Dos nuevos extraños se perdieron tras el horizonte y un agujero en su pared se dibujó.

miércoles, julio 02, 2008

Un tesoro.



Familia verdadera ¿qué es? Es una casa enorme, fuertemente construida con grandes cimientos. Es el levantarse por las mañanas, aspirar el perfume de su tranquilidad rutinaria, la calma y la paz de un firme horizonte de seguridad. Es el disponer de un abrazo de seda cuando al salir al exterior, un fiero león disfrazado de cordero te dé un terrible mordisco. Es el poder esconderte bajo la falda de la montaña para protegerte de posibles peligros. Es herencia y enseñanza. La familia verdadera está atada con un fuerte lazo de amor difícil de destruir, aunque no imposible, por desgracia. Cada familia es cómo es: con un rasgo diferente, una peculiaridad, una diferente visión del mundo...

Sin comerlo ni beberlo, incluso a veces, sin saberlo, uno se zambulle en el mar de la vida y un día se encuentra con este tesoro. Sí, es un tesoro que muchos ansían. Si lo encontraste, felicidades, si no ¿quién no te dice que algún día puedas conseguirlo? Lo mejor de todo, es que estos tesoros también se pueden construir. Sí, al igual que podemos tener la suerte de nacer en ellos, también podemos ser las manos obreras que los creen.

La familia feliz es una gran estrella que brilla con luz propia y deslumbra por su belleza. Vale la pena intentarlo ¿no creéis?

Yo me voy a mi templo, tengo suerte de vivir en una de esas estrellas.

martes, julio 01, 2008

Telefonofobia.



La quietud de la rutina invadía mi vida. Llegar ahí y conocerlas, compartir tantos minutos, ser parte de aquella casa acogedora que éramos nosotras, fue realmente agradable: M, que me enseñó aquel fenómeno extraño que le pasaba con las luces de la calle que cuando se acercaba a una de ellas, éstas se apagaban. Por otro lado estaba X que era inteligente, muy apegada y bastante distinta de mí. No tardaría mucho tiempo en descubrir su afición a la moda y sobre todo a los zapatos. X tenía una casa enorme en algún lugar de estas tierras y otras dos por el extranjero. Su novio vivía en mi ciudad. Por eso, cuando llegaron las vacaciones de verano, sus visitas a mi ciudad aumentaron. Siempre que llegaba a la gran urbe, tenía que esperar un buen tiempo a que regresara su novio de jugar al fútbol o del trabajo. Entonces, llegó el día en que me propuso quedar. No era que ella me cayera mal ni nada por el estilo, el problema es que parecía que todos los días de mi vida quisiera quedar conmigo. Si la decías que no, ella echaba mano de los más variados argumentos para conseguir su objetivo: recuerdo esa vez en que la conversación telefónica paró 23 minutos después, ante mi cansancio y mi rendido y forzado "sí". Últimamente, siempre acabábamos en aquel parque esperando hasta que llegara su novio, cuando éste llegara yo me iría. Luego, a esta rutina, se unió mi hermana.

- ¡Qué calor que hace! Me apetece un helado- espetaba.- Pero, no tengo dinero.

Siempre me extrañó esta afirmación: si ella cogía un transporte público hasta llegar a la puerta de su novio, era imposible que se fuera con lo justo. Además, ambas sabíamos que ella no era precisamente pobre. No sólo una única vez me tocó invitarla, lo que lo hacía todo más sospechoso. Me debatía entre dos voces: una que decía " ¡No!" y otra que la anulaba diciendo " Venga, no seas tacaña". Quizás, aquellas palabras, por parte de ella, eran una estrategia más para hacerme sentir la pesada losa de culpabilidad si no satisfacía sus caprichos.

No tardó en presentarme a su novio y parte de la familia de éste.

- Un día me voy con Esther y su hermanita y X se queda en casa - bromeó ¿realmente lo hizo? Con el tiempo he aprendido que a veces, a la verdad le gusta disfrazarse de broma. Más tarde, él propuso irnos de fiesta hasta altas horas de la noche con unos amigos suyos, lo que rechacé con excusas.

El día anterior a la final de la Eurocopa, X propuso que nos quedáramos en casa de su novio a verla con ellos. La dije que si iba que la llamaba, aun sabiendo que no lo haría: lo que me apetecía era vivirlo con mi familia. Pero, como dije antes, X no aceptaba un "no" por respuesta. Así que al día siguiente, desde la mañana hasta la hora del gran partido, se dedicó a mandar mensajes y a llamarnos a mi hermana y a mí, cada hora, cada minuto, cada segundo. La ignorábamos: no nos permitiríamos caer de nuevo en sus manipulaciones. Hasta que, a la hora del partido, me mandó un mensaje: estaba bastante enfadada y me decía que no volvería a quedar con nosotras ¿Qué derecho tenía ella a dominarme así? Desde entonces,en silencio, mientras ella dormía en su mundo, fui cerrando la puerta detrás de mí. Me aseguré de que los pestillos estuvieran bien cerrados.

Ayer, oí sus lamentos y golpes tras la puerta: seguía llamando desde la mañana hasta la noche, ideando diferentes estrategias como cambiarse el número de teléfono y hacerse pasar por otras personas. Y mientras, yo, escondiendo mi verdad tras mi espejo. Porque, así se hizo desde tiempos antiguos: es el arte heredado de esconder ciertas evidencias para que sus afilados cristales no corten a otras personas. Pero, ella no me dejó otra opción. Aún así, el teléfono siguió sonando y por algunos instantes logró matar la sequía de mi lágrimas. Sé que ella se esconde detrás de la puerta: sólo tendría que abrirla. Pero ¿de qué serviría? Nada será como antes.

Hoy me siento extraña, tras aquella nube negra que llegó a envolverme con su húmedo manto de lluvia. Dejó de llover pero...

A veces, un único suceso puede cambiarlo todo.

domingo, junio 29, 2008

¡¡¡Ya es nuestra!!!


Ahora, el pitido continuado de los coches corta el silencio y los gritos y el jaleo... ... ahora, un chillido destacado "Yo soy español, español, español...".
Las ciudades no parecen dormirse, simplemente parecen adormercerse... ...pero, ésta y todas las de España, esta noche se olvidarán de entrar al umbral de los sueños. Pocos españoles se irán a la cama sin al menos una sonrisa en los labios y todo ¿gracias a quién? ¡A nuestros héroes de campo! ¡Nuestros jugadores!
Hacía mucho tiempo que España no ganaba pero ¡lo consiguió! ¡Lo que demuestra que siempre se puede! Sólo hay que esperar un momento, un instante, la dicha...
Ahora, ruido de tambores...
¿A qué hora parará la fiesta? Es imposible saberlo con exactitud.

viernes, junio 27, 2008

¡A por ellos, oe!



No sé cuántos años tendría, de 16 a 18. La verdad, es que cuando la primera vez, uno me dijo que yo le gustaba a J, no me lo tomé en serio. Hasta que con el tiempo, me di cuenta de que probablemente el que se había chivado tenía razón, pero eso, ahora, no viene al caso.

Aquella mañana, coincidimos en gimnasia, creo.

- ¿Te gusta el fútbol?- me preguntó J.

- No.

- ¡Ja,ja,ja! ¡Qué mal que has quedado! - dijo un tercero con satisfacción.

Dándome cuenta de lo rotundo de mi respuesta, agregué:

- No sé... ...es que no me llama la atención. Me da igual.

- Pero ¡Es fantástico! ¡Todos ahí en la cancha, todos compartiendo emociones! ¡Todos unidos! ¡La emoción que se vive! ¡Es un momento único!

Durante años, he seguido pasando del fútbol.

El conductor que no perdía detalle de la información proporcionada por la radio sobre el partido que se estaba disputando en ese momento; la gente que se encerraba en sus casas aspirando cada minuto de partido, como si aquello fuera el aire necesario para respirar; el bar lleno de caras mirando abstentes un televisor y gritando un desgarrador " ¡gol!"... ...me desconcertaba y no me sentía capaz de entender cómo la gente podía tomarse tan en serio ver unas personas dando patadas a un balón.

Pero, estos chicos de España en la Eurocopa, consiguieron que una antifutbolera como yo, les apoye allá a donde vayan. Incluso, mi familia, también antifutboleros, se engancharon. Y es que esa pasión y corazón que le ponen al jugar, ese "a por todas" o "hasta la muerte", es capaz de contagiar a cualquiera.

Ayer, por unas horas, la voz de las calles de mi ciudad fue ahogada por una inmensa ola de tranquilidad, una tranquilidad aparente que era de vez en cuando quebrantada por un típico grito futbolero. Miles de almas que compartieron estos momentos, que se unieron y que arroparon a España en su abrigo de apoyo. Ahora sé que J tenía razón: es indescriptible esa sensación compartida por miles de personas, esa unión con el equipo. Y al final España ganó y las vías se transformaron: varios coches saludaron a la calle con sus pitidos, un grupo numeroso de gente pasó gritando "¡España!" y tantos gritos, y tanta fiesta, que parecía que incluso el Universo fuera capaz de oírnos.

La próxima cita es el domingo: España y Alemania. Ganen o no ganen, para mí son héroes de campo, España y todos aquellos que lo dan todo por su equipo.

¡Viva España!

martes, junio 24, 2008

Una perra en el espacio.


Ya estaba acostumbrada a andar por las frías calles invernales de Moscú de los años 50, sola, con la cabeza gacha,el rabo entre las piernas y continuamente perdida ¿Mi nombre? Jamás recordé haber tenido un nombre. Mis pasos, mis pasos eran libres como el mar... ...aquél que oí mencionar alguna vez y que jamás llegué a ver. Todos los días eran la misma rutina: hurgar en las bolsas de basura, deseando que fueran generosas conmigo y mendigando y esperando alguna muestra de cariño de aquellos transeúntes que en medio de sus prisas pasaban ante mí impasibles. Al final de mis aventuras de perra callejera, quizás me esperase ese puente que velaría por mis sueños o, quizás algún rinconcito acogedor en un humilde portal.

Al fin, llegó el día con el que tanto había soñado. Iba yo con mi habitual desorientación por una de las calles de Moscú cuando alguien se agachó y con un extraño sonido que brotó de entre sus labios, me llamó. Acudí encantada ¡Jamás había sentido tanta alegría! Al fin, alguien me tendía una mano amiga. Saldría de esa vida que llevaba y por fin podría conocer el sabor del cariño y de la ternura.

Esta persona me llevó hasta otras más personas que parecía que trabajaban ¿En qué? No lo sé, lo que sí que veía era aparatos muy extraños, hechos con metal, sobre todo. Alguna vez, me pareció ver también a una de estas personas portando unos atuendos muy raros. El ambiente era agradable, aunque no por ello dejaba de ser raro. Entre risas, alegría y bromas, me fueron cambiando el nombre: primero, me llamaron Kudryavka (rizadita),después Zhuchka (bichito), más tarde Limonchik (limoncito) y por último, Лайка (Laika).

Un día, un hombre con aspecto decidido, se levantó de su asiento, dio una palmada y anunció:

- Mañana comenzará el entrenamiento de Laika.

¿Ejercicio? Me agradó la idea, el ejercicio siempre me había parecido una forma excelente de mantenerse en forma y ahora que me había abandonado a "la buena vida", me vendría bien para no perder mi forma física. Pero ¡maldita la hora en la que empezó todo aquéllo! Me metieron en un reducido habitáculo que ellos conocían como cápsula. Entonces, un estrépito horrible lo inundaba todo, un ruido que me ponía muy nerviosa y me hacía temblar.

- Así se acostumbrarán para cuando llegue el momento- decían a modo de justificación.

-¿El momento? ¿De qué?- me preguntaba.

Llegó el día en que me metieron en un aparato peculiar: ellos lo llamaban Sputnik 2. Antes me habían untado con etanol y tras ponerme en algunas zonas yodo, me colocaron sobre éste último unos sensores, según ellos para saber cómo me encontraba. La verdad, es que aunque me desconcertaba aquel comportamiento tan extraño de aquellos humanos y me halagaba en algunos momentos tanta atención, yo no necesitaba todo aquello: lo único que yo quería era amor, tan simple como eso. Jamás imaginé que a mi corta edad de 3 años, ya no volvería a sentir la tierra bajo mis piés. Allí me dejaron a mi suerte ¿me habrían abandonado? No, tardé tres días en saber de ellos. Fue entonces, cuando el 3 de noviembre de 1957, Sputnik 2 se elevó a una velocidad relámpago, mientras me torturaba con ese ruido que yo odiaba tanto ¿Dónde me encontraba? ¿Sería éste el infierno del que también hablaban ocasionalmente los humanos? Y ¿Por qué estaba yo aquí? ¿Qué había hecho de malo? El calor lo inundó todo, un calor pesado y asfixiante que formaba una singular mezcla con los latidos de mi corazón, un corazón que parecía que se me fuera a salir del pecho en cualquier momento. Miré por la ventana: un telón oscuro y de piedras preciosas había osado sustituir al azul día del cielo. Yo giraba y giraba, alrededor de una bola gigante y multicolor. Ladré y gemí, con la esperanza de que alguien pudiera responder a mi llamada; nadie lo hizo. También estuve comiendo, pero nada lograba en el fondo tranquilizarme. Al final, mi corazón acelerado se cansó de latir y me sumí en un profundo y eterno sueño. Ahora, soy en la Tierra una perra menos, pero, en el cielo una estrella más, como decían mis amigos, los de Mecano. Así que fíjate bien: quizás si miras al cielo, algún día puedas verme.



Laika,Mecano.

viernes, junio 20, 2008

También hay milagros.



Y aunque el otoño de la vida sea eterno, una posibilidad y una constante en nuestras vidas, aunque existan tormentas y centellas, vientos y huracanes canívales, el árbol, nuestro árbol, el que todos formamos, sigue vivo. Vemos como día a día, caen hojas marchitas, vencidas, flácidas, derrumbadas: personas lejanas o no. Salvo cuando nos toca de cerca y la muerte hiere nuestra propia piel, nuestra rama de habitantes cercanos, pasamos por este proceso con ojos indiferentes: estamos tan acostumbrados al clima, a este clima de tiempos y tiempos, que sus aromas a muerte ya no son capaces de sorprendernos. Y si el Árbol de la Humanidad tira constantemente hojas al suelo ¿cómo es que sigue vivo, fresco y lozano como el primer día? Porque también está la otra cara de la moneda: ¡la vida! Sí, el árbol tiene su propia estrategia de renovación: mientras una estrella se apaga, otra nueva empieza a brillar. "Vida", sólo es una simple y modesta palabra pero, tan grande de significado y tan inmensa como el infinito Universo. "Vida" es sinónimo de milagro, de grandeza.

No hace mucho, pude contemplar el esplendor de la vida de más cerca: una nueva hojita brotó de la rama en la que me hallo sentada. Es entonces, cuando te quitas la venda de los ojos, una vez más y puedes contemplar más de cerca la magnificencia de la vida. Nace una nueva persona, un nuevo escritor de páginas en blanco. Y así, vamos creando nuestra propia historia. Miles de relatos vuelan por el mundo pero, todos empezaron así...



PD: Estoy de doble celebración: también el 4 de junio este blog cumplió añitos. Así que ¿qué mejor que algo rico? ¡Mmmmmmmmmmmmmmmm!

domingo, junio 15, 2008

El árbol.



¿Qué soy? Una ensalada, sí. Soy un completo y desordenado embolicado de productos, tantos que no puedo ya ni distinguirlos. Mi sangre ¿de dónde viene? No lo sé. La sangre que corre por mis venas carece de una identidad propia, de un grito único y auténtico.

Cuentan que una vez existió un tronco común, un principio sin final. De ahí, nacieron ramas y de éstas hojas. Todo se expandió tan rápidamente que una espesa niebla nubló nuestra vista: es tan difícil poder distinguir el punto de partida tras el denso follaje de nuestras hojas... ...porque nosotros somos esas hojas y esas ramas y ese tronco del comienzo de todo. Somos un árbol grande y poblado, de copa ancha y sombra gigantesca, un árbol tan grande y tan inmenso que hoy por hoy inunda todo el planeta.

¿Cuántos hermanos tendremos? Tantos... ...algunos los conocemos y a otros, no. De algunos nos enamoramos, mientras a otros los odiamos; otros, sólo fueron amigos entrañables o fugaces; otros, se fueron por la puerta trasera para no regresar jamás; otros, comparten nuestros días. También están aquellos que habitan en otros países o que incluso hablan un idioma diferente al nuestro.

¿No es emocionante tener tantos hermanos repartidos por el mundo? Somos un gran ente de personas, así que es imposible conocerlos a todos. Y qué le vamos a hacer... ...viajamos en la vida como una serena y silenciosa barca: sólo estamos de paso.

Un día, de repente despiertas de tu gran ensoñación. Abres los ojos; sonó el despertador y pasa tan a menudo...

jueves, junio 12, 2008

Fuerte enemigo.



Te adueñaste de mi vida, una más de tantas. No puedo recordar cómo ni cuándo fue la primera vez que lo hiciste pero, te sé y te sé porque aún puedo sentir tu invisible figura con mirada felina, esperando a que yo de nuevo te abra la puerta de mis pensamientos. Nervios, sí, quiero gritar tu nombre a los cuatro vientos para que todo el mundo sea consciente de ti y de tu propio veneno, ése que despides por cada milímetro de tu inexistente piel, ése que tú sabes inyectar con toque maestro. Aunque te mueves sigiloso por los estantes de la vida: para nada eres impopular.

Una vez fui flor de pétalos delicados: los tallos de mis piernas temblaban y toda yo era un seísmo. Hasta el viento, el fino viento podría haberme devastado, hundido, masacrado, como a una débil hoja de papel. El rocío bañó alguna vez mi cara. También en alguna ocasión, sentí un algo pesado sobre mi cabeza, probablemente la pesada nube de tu fatal presencia. Y ¿cuántos síntomas más habrás provocado? Debilidad, sí, esa es la clave de tu éxito.

Sé tu truco: son los pensamientos los que te hacen ser notorio, el motor de atracción en nuestras vidas, son las puertas por las cuales encaminas tus pasos, los pasos del principio y del final.
Consciente de tu daño, no te quiero. Hoy deseo desecharte, desterrarte a la isla del nunca jamás. El problema es que esta relación es como la de amor-odio: no siempre es fácil deshacerse de ti. Aunque he de reconocer que estoy mejor sin ti.

domingo, junio 08, 2008

Ahora ya no podrás decir que nunca lo has visto.

Nadie cree en burros que vuelan ni cosas de esas, normal. Pero, hay veces, en que la naturaleza tiene un pequeño desliz en sus creaciones.

Hace años, vi algo insólito en la televisión : ¡un gato con alas!

Mucho tiempo atrás, yo, niña chiquitaja, estaba en el balcón de mi antigua casa, cuando de repente algo me sorprendió: allí en la calle, había un perro verde, sí ¡verde! Entonces, le dije a mi madre:

- Mamá ¡mira! ¡Hay un perro verde!


- Que va a haber un perro verde - contestó con excepticismo.

-Sí ¡mira!

Ante mi insistencia, se dignó a asomar la cabeza por la ventana del balcón.

- ¡Uy! Pues sí ¡es verdad!

También cuentan, que hace muchos años, mis tíos, siendo aún jovencitos, estaban comiendo con mi abuela en su casa. Tenían un perro, al que llamaban Leo. Pero, aquel día, Leo empezó a comportarse de forma muy extraña: se tiraba al suelo, estaba como ido...

- Pero ¿qué le pasa a este perro? - se extrañó mi abuela.

Mis tíos contestaron con unas risitas estruendosas ¿Por qué se comportaba así Leo? ¿Estaba enfermo? No, no se equivoquen: sólo era el comportamiento de un perro borracho. No, no me mires con esa cara ¿qué pasa? ¿que los perros no se pueden emborrachar?

Y volviendo a los tiempos de hoy, el otro día, también me extrañé ¿Por qué? Estaba paseando a mi perro. Lagun andaba como siempre, con sus graciles y rápidos pasos, cuando de repente levanta una pata de atrás, luego otra... ...y así iba, jugando a la pata coja, torciéndose... ...ahora me entero de que es porque está verdaderamente traumatizado: a Lagun le han cortado el pelo, como a los caniches y le da miedo su propio rabo. Al menos, ya pasó la peor temporada: aquella en la que se escondía bajo las sillas y sus lloros y lamentos desesperados se mezclaban con las risas de los demás.

Si están esperando pruebas de estos hechos, pues, no, no las tengo. Pero, prepárense para ser los primeros en presenciar un hecho único en la historia ¿De qué estoy hablando? De esto...



Sí, a la perra de un hermano mío parece que le encanta fumar, a pesar de que sólo tiene cuatro meses de edad ¿No creéis que es un poco jovencita para intentarlo? ¡Muy mal, Lea! ¡Muy mal!

Ahora, no pueden decir que no han visto alguna vez a un perro fumar.


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Agradezco profundamente a Yessi su Premio al esfuerzo personal.



También le agradezco mucho a Alatriste su Premio Brillante Weblog.
El blog de Yessi, un blog plagado de reflexiones valiosas de la vida, acerca de nosotros y de otras muchas cosas que tiene que compartir con nosotros. Un blog ameno, muy tranquilizador y acogedor. Os dejo su enlace:
Otro rinconcito, es el de Alatriste, donde él también comparte un sinfín de cositas con nosotros y donde el gran maestro, sabe combinar de forma mágica y perfecta prosa con pequeñas poesías, plagadas de sentimiento. Aquí también está su rinconcito:
Dos lugares de otras dos personas, que por aquí, son maravillosas.
Yo, por mi parte, estos premios, se los dejo a todo aquel que los desee, como siempre. Porque todos somos diferentes y ahí está la autenticidad. Por estar siempre ahí, cada uno con su estilo, con su forma de pensar... ...por hacer que entre todos este mundo funcione y exista.