
La profesora de historia era una señora ya entrada en edad. Tenía el pelo canoso y el rostro muy pálido, como si nunca la hubiera dado el sol. Unas gafas de intelectual completaban todo el cuadro. No sé por qué, tenía la sensación de que era castellana ¿Sería cierto? Quién sabe. Lo que sí sabía es que era persona cálida,buena y trabajadora (lo notaba, no sé cómo pero, así era). Aún recuerdo aquel día en que no me traje paraguas, me estaba mojando. Ella dijo:
- Yo te tapo- y colocó su paraguas sobre las dos.
Era buena profesora. En clase, siempre utilizaba el mismo sistema para hacernos trabajar. Pero, aquel día, fue diferente. Se paseó tranquilamente de un lado a otro de la clase, como en un silencioso canto y empezó a contarnos una historia.
- ¿Sabéis lo que pasó en el triángulo de las Bermudas? - empezó, sin esperar quizás a obtener una respuesta. Nadie sabía nada.
- Un grupo de investigadores quería averiguar por qué desaparecían tantos barcos. Así que un día, se adentraron en el triángulo en un helicóptero. Uno de ellos, llevaba una cámara de vídeo. Se comunicaban con otros investigadores a través de un megáfono. Entonces, empezaron a haber interferencias, cada vez más frecuentes. El hombre del helicóptero, que portaba el megáfono en ese momento dijo " No sé lo que pasa. El agua se está volviendo blanca." Entonces, se cortó la señal y no se supo nunca nada más del helicóptero ni de sus ocupantes.
Quizás fue desde entonces, que el asunto de la Bermudas me interesó, durante un tiempo. Por aquel entonces, había televisión por cable en mi casa. Un día, hicieron un reportaje sobre el triángulo y no pude quitarle el ojo de encima, también se contaba otra historia fascinante: un barco había regresado del triángulo.
-Lo extraño es que todo estaba como si estuviera alguien viviendo allí. Había una cafetera de la que salía humo, como si alguien acabara de calentar el café pero, de la gente, ni rastro.- mencionaba su descubridor.
Pensé que los hombres del relato de mi profesora habían sido demasiado atrevidos o ¿quizás excépticos? al meterse en ese triángulo de misterio. Se me ocurrió una idea: algún día, cuando dejara atrás esa adolescencia rebelde, mandaría construir una cámara que fuera con mando a distancia. De alguna forma, las imágenes que consiguiera, se transmitirían a la televisión. Con el tiempo, dejé esa descabellada y absurda idea. Pregunté a mi hermano que qué creía sobre aquello, que con su mente científica me respondió:
- Debe de ser que allí hay un campo magnético o algo así...
Tantas cosas había soñado ya sobre aquello, imaginado, sentido... ...tanto, para comprender que el sentir, el imaginar y el soñar no entienden de límites.
¿Qué pensáis vosotros del triángulo de las Bermudas?































