jueves, agosto 31, 2006

Tijeras ¡¡¡ Noooooooooooo!!!



Estaba en la sala de estudio, cuando de repente me llamaron al móvil( celular, para mis amigos/- as suramericanos). Salí, me llamaban desde casa:

- Esther, ven a casa, que ha venido la vecina a veros.- Dijo mi madre.

- ¿ A verme a mí? ¿ Una persona mayor , amiga de mis padres ? ¡ Qué raro! - pensé.

Dije que sí, que ya iba pero, después lo pensé mejor; hacía cosa de varios meses que mis padres siempre decían:

- ¡ Qué pelo más feo llevas! ¡ Pareces Cleopatra!

Yo hacía oídos sordos, siempre estaban igual, sus comentarios siempre venían a ser algo así y en ellos siempre aparecía inevitablemente nuestra querida difunta Cleopatra. Por aquel entonces, yo tenía unos 19 años y me peinaba con el pelo hacia atrás, y como tengo mucho, para que no se me fuera a la cara me ponía orquillas, en lugar de una cinta de pelo, que no me gusta. El pelo estaba poco o nada escalonado y como encima es rizado, se me abultaba más, por ello que me les dio por llamarme "la Cleopatra", fíjate lo que yo me pareceré a ella ¡ ja,ja,ja!
Creí que quizás se trataba de alguna escaramuza organizada por mi madre para lograr cortarme esos pelos; sí lo reconozco, ahora que me miro en las fotos de entonces: estaba fea pero, entonces me veía bien y me gustaba. Sospeché de las intenciones de mi madre y no fuí.
Otra vez en la sala de estudio, el teléfono volvió a sonar: - ¡Jolines!- maldecí para mis adentros y contesté de mala gana un cansado, monótomo y suspirante:

- ¿ Qué quieres?

Esta vez era mi padre:

- Ven a casa, que ha venido la vecina y quiere darte una cosa.- Él dijo éso( para ellos ya siempre será su vecina, aunque realmente ya no lo es porque nos mudamos de donde vivíamos antes).

A lo que respondí:

- ¡ Mentira! Mamá dice una cosa , mientras que tú dices otra ¡ Aquí hay gato encerrado! No caeré en la trampa.

Y con esas colgué. Pero, los muy pesados volvieron a llamar y yo cogí:

- ¡Hola! Soy ..... , que quería verte. - sorprendentemente era la vecina, mejor dicho, ex- vecina.

Pensé en no ir, pero ¡ Caray! ¡ Era la vecina! Si no iba después me sentiría mal por no haber ido y mientras estudiase no podría dejar de pensar en ello. Así que fuí, aunque aquello seguía oliendo muy raro pero ¡ Anda! ¡ No pienses mal! Así fue como me presenté en casa y... ...¡ Sorpresa! Ahí estaba esperando mi amiguito, con todo el material preparado, deseoso de cortar , y mi querida hermanita, a la que también le habían cortado el pelo y como la envidia corre por sus venas ( sobre todo antes)y lo siento hermanita, pero es así , seguramente pensaría:

- Sí, córtaselo, que ahora ella lo tiene más largo que yo.

- Venga, sí, necesitas arreglártelo, que lo tienes muy feo- me dijo mi madre.

Obligada, con disgusto , me senté. Mi madre aprovechó para ir a por una toalla, a lo que yo aproveché y en un momento de distracción de todos, salté de la silla, corrí desesperada hacia la puerta de la calle y bajé todo lo deprisa que pude unos cuantos escalones de la escalera, pero, mi hermana, la muy asquerosa, me cogió, y ¡ otra vez sentada en la silla! El amiguito, peluquero,comenzó a cortar y a cortar; mi madre al frente, dirigiendo la operación como un sargento:

- Córtale más , más , que no se pueda poner ganchos.

Y el otro, corta que te corta. Yo, disgustada y con un montón de explosiones por dentro, aguantando y aguantando. Veía como el suelo se llenaba de mis rizos castaños y sin vida,aquellos rizos que estuvieron una vez vivos, que habían resistido los vientos, el frío, el calor, la lluvia ¡ los estaban asesinando!y no podía pensar, lo único que pensaba era:

- ¡ Mi pelo! ¡Mi pelo!

Cuando todo terminó, me miré al espejo. Me asusté, no pude evitar soltar un grito de horror. Ya no tenía mis rizos, y me palpaba y casi no tenía volumen. ¡ Qué fea y horrible me veía! ¡ Mi melena! ¡ Parecía un hombre! Volví a la sala a estudiar, y me puse a llorar. Sentí que a nadie le importaba lo que pensaba, ni lo que quería; lloré y lloré , de furia y de tristeza a la vez.
Cada día que me levantaba y me miraba al espejo me ponía de mal humor. Y cada día que pasaba, me iba saliendo una especie de tupe por arriba, y me parecía más y más a mi perro caniche. Sin embargo, mis padres, y mi hermana estaban contentos: al fin se habían salido con la suya. ¿ Qué derecho tenían ellos a meterse con mi imagen? ¡ Era mayor de edad, no una nena! ¿ Tanto les costaría entenderlo? Aún así hoy en día a mí y a mi hermana nos siguen llamando las niñas, que no me molesta, pero me choca.
Este fue el enfando más largo de mi vida, me duró semanas y semanas, y mi padre, mi madre y mi hermana ¡ tan contentos! Decían:

- Ahora sí que tienes bien el pelo.

A lo yo siempre contestaba: - Artículo 18 de la Constitución española: derecho a la propia imagen.

Menos mal que el pelo volvió a crecer y poco a poco he conseguido irlo arreglando, pero no al mismo peluquero sino, a otro que no me corta el largo de la melena, lo único que hace es escalonarlo un poquillo, para que no se me vaya a la cara y poderme peinar mejor. Ahora lo llevo sin ganchos ni nada, suelto sobre la espalda. Sin embargo, siempre que voy a un peluquero , parece que tenga algo de trauma : - ¿ Se pasará con la tijera?
No me gusta nada tener que ir y si no fuera por mi madre lo dejaría hasta el último día. Tijeras ¡¡¡Nooooooooooooo!!!

10 comentarios:

Ursula dijo...

Oh no!!, toda la razón del mundo en molestarte, yo tambien reniego con mis rizos y todo el dia para planachandomelo pero jamas se me ocurriria cortarme el pelo cortito como hombre, se que me quedaría fatal. Recuerdo que de niñas con una amiga jugamos a la peluquería y a mi pobre amiga que tenía el pelo largo y lacio se lo dejé enano y horrible. a partir de ahí nunca mas tuvo el pelo lacio, y hasta ahora no lo perdona, ji ji.
BTW, tu blog está en mi lista de recomendados para el blogday.
Besos

ROx dijo...

Esthersita, pero si todavia eres una nina, 20 anitos, tan solo!. Y escribir tan bonito sobre un tema tan sencillo, tan personal y a la vez tan humano, tan universal. No olvides que todavia eres una ninita, mentira, solo estaba fastidiando!. A mi, por el contrario, me daba por epocas las ganas de cortarme el pelo con todo y cabeza porque no lo soportaba, pero nunca lo hice, creo.

Dragón del 96 dijo...

Nunca me gusto usar el peluquero de la familia y durante dos años me pasee por las pelcuquerias de Lima para encontrar al adecuado.

Igual, ya me di cuenta que no es el peluquero sino mi cabello el que no me gusta.

Ursula me robó la idea de recomendarte por el día de hoy (31 de agosto dia del blog peruano)

Slaudos.

Dinorider d'Andoandor dijo...

tuve el mismo problema! o mejor dicho tengo!

cuadno se me crece el cabello se me hacen rizos hacia la frente que por mas que me los echo atras se vienen adelante! y mas de una vez estuve tentado de meterme tijera, pero luego acabo echandome para atras!

SÓLO EL AMOR ES REAL dijo...

jajajajaja....Me he reído mucho con tu historia...

beso,

Isaac

Ninguno dijo...

Estheeeerrrrrr!!!
Cómo me has hecho reír!!!!jajajaa
Realmente me has alegrado el día!!!
Muy simpática ese relato de tu vida, aunque te haya hecho sufrir un poco...
Pero no te preocupes mujer...
El pelo siempre crece y podrás tomarte venganza!!!!
Déjatelo hasta los tobillos la próxima vez!!!jajajajaaaaa
TE mando un beso grande y que pase rápido esta etapa de imágenes poco deseadas...
Igualmente te digo: por más que tenga un pelo horrible, hay otra cosas que les gusta a los hombres. El cuerpo y la manera de ser...
Sé feliz mujer!!!
Besos argentinos!

EXCLUSIVA- TEL.2076.6111 dijo...

HOLA ESTHER!!, GRACIAS POR TODAS LAS INDICACIONES PARA AYUDARME , CORTE Y PEGUE(NO ESTAN LOS ACENTOS EN MI P.C), PERO NO ME SALIO EL FONDO NI LAS DIFERENCIA DE COLOR DE LAS LETRAS, PERO YA VA A SALIR. LEI LO DE LAS TIJERAS, AY!! POBRE, SI YO LES SUGIERO ALGO DEL CABELLO A MIS HIJOS, ME COMEN CRUDA!!. ES MAS MI HIJA MENOR LA DE 19 AÑOS, EN CUATRO AÑOS CAMBIO DE LOOK COMO VEINTE VECES, SE CORTO MUY CORTO, SE TIÑO DE RUBIA PLATINADA, SE TIÑO DE GRIS, DE ROJO, DE NEGRO, Y AHORA ESTA RUBIA CON UNA MECHA VERDE Y OTRA AZUL, QUE TE PARECE?
Y SI LE SUGIERO ALGO, DICE QUE LA CABEZA ES DE ELLA, Y QUE VOY A HACER!!, ME CALLO, TOTAL LA CABEZA ES DE ELLA. TAMBIEN LE ESCRIBI A TU HERMANA, QUE LINDO QUE SON MELLIZAS!!. TAMBIEN LEI LO DE TU AMIGA SECRETA, ME DIO MUCHA PENA, SIEMPRE TUVE GATOS, NO PUEDO VIVIR SIN ELLOS, AHORA TENGO UNA GATA QUE SE LLAMA CHINA Y HACE MONERIAS. CHAU HASTA LA PROXIMA.

Unknown dijo...

Pues para mi cortarme el pelo es un engorro, por eso me paso la maquina cada uno o dos meses...
Un abrazo!

flor dijo...

Yo tenía el mismo problema con los peluqueros!! Cuando tenía 11 años una mujer me cortó el flequillo tan tan corto que daba risa... si me hubieras visto, reirías conmigo. Ahora afortunadamente encontré una peluquera que respeta mis deseos y nunca me corta demasiado el largo o se pasa, ni medio milímetro. Te la recomendaría, pero estás un poco lejos, jajaja...

Lo bueno es ahora te encontrás feliz con tu imagen, y con eso basta.

Un besazo!

Anónimo dijo...

jajajajajaj!!! vaya historia muy curiosa, pero tienes razón que gana de los padres de estar juzgando nuestra imagen, claro esta que en ocasiones si se pasan algunos, contaminación visual.

Besos