Querido:
Te escribo, de nuevo, en el horizonte estival del otoño. Escribo... una verdadera bazofia, lo sé, pero la calidad se torna en un detalle sin importancia cuando se trata de buscarte. Solo me conformo con guardar la calidad y la fidelidad de mi corazón y guardarlo solo para ti. Guardarme... Dios me permita llegar solo hasta ti.
¿Cómo puedo llegar a ti? ¿Cómo conocerte? ¿Lo hice alguna vez? Quizás, los pentagramas del cielo me lleven hasta ti. Si estás allí, quizás, la muerte me enseñe el camino que me lleve hasta ti ¿Hay esperanza para nosotros? Solo veo un tumulto de gente que no me ve o, quizás, sea solo a ratos. Pero... esta noche, aunque el perro de la soledad me pisa las rodillas y vigilará el cabezal de mi cama, como magia, esta canción llega hasta mí. Y no puedo más que robársela a Geri Halliwell para que la bailes junto a mí. Querido, baila allá donde estés, porque yo siempre... te estoy llamando.
Tuya,
Felicity Nmc/Esther
Y que resuene en todo el mundo que te sigo buscando y que jamás me cansaré.
Mi diario, mis cosas, mi rinconcito donde plasmar pensamientos en "papel", mi "casita" azul, zona de entrenamiento, mi jardín alejado del mundo...
miércoles, septiembre 02, 2015
sábado, agosto 22, 2015
Carta XXVI (¿Cenicienta?)
Querido:
Aquí me tienes otra vez. Nunca dejaré de escribirte, aunque puede que no te conozca y, aun si dejara de hacerlo, estate seguro de que siempre te llevaré junto a mí, pues, es la ÚNICA FORMA QUE CONOZCO DE AMARTE. ¿Cómo puedo no sentir esos labios y ser capaz de soportarlo? ¿Cómo puedo...? No lo sé, quizás, sean mis ganas de bailar ese vals las que me mantienen despierta, aunque la amenaza de la nieve en mis pupilas y la sequía en el torrente de mi corazón estén siempre presentes.
Alguna vez, me pareció escuchar entre los susurros del aire, que CUANDO EL AMOR ES VERDADERO SE ESTÁ DISPUESTO HACER CUALQUIER SACRIFICIO ¿Qué prueba mejor quieres? Pasan los días, los meses, los años y aun así, estoy dispuesta a esperarte, aunque pierda la vida en el camino.
Pero... no venía exactamente a esto, sino a darte las gracias, sí, las gracias ¿Por qué? Por permitirme ser tu Cenicienta de noche, por permitirme haber sentido tu presencia etérea, aunque no fuera más que eso, vapor, o,quizás, aire, energía... Quién sabe.
Aquel día en el que la pena me arrastraba y, los recuerdos del corazón silenciaban sus gritos por el vendaval de mi vida (como ayer, como siempre) apareciste... de repente. Tu compromiso decidido se vislumbraba en el aire y me arrastraba como un huracán impío. Allí, en el salón de actos, en el anuncio de nuestro compromiso, con las pocas fuerzas que me quedaban, sabía que debía acabar con aquello ¿Cómo era posible que aun en la distancia que nos separaba, quisieras casarte conmigo? Y ahí, estabas tú, sentado en la fila de delante de las butacas, sin ni siquiera un sitio libre a tu lado (y creo que aunque lo hubiera, el peso de la distancia me impediría sentarme allí). Confianza ¿dónde estaba la confianza? ¿El primer beso? Debía parar eso. Debía.
Al salir del salón de actos decidí jugar al despiste, pero a última hora, me vestí de adulta para poder enfrentarme. Retraída por aquella falta de familiaridad con el grupo, la torpeza y mi fantasma de invisibilidad vinieron a buscarme. Aun así, me llamaste para que te acompañara a la entrada del hotel.
Frente al hall de ascensores, me enseñaste tu antebrazo, que temblaba como el más feliz de los novios. Linda contradicción.
-Estoy muy nervioso -admitiste -, ¿Puedes llevarme esto? -Me pasaste un abanico y juntos nos metimos en el ascensor. Él era el tribunal, el atrio donde debía poner un final a todo esto. No podía fallar.
-¿Por qué te quieres casar conmigo? -te pregunté sin ninguna esperanza de que me tuvieras en consideración.
Lentamente, te quitaste los auriculares y me contestaste, sí, ¡me contestaste!
Allí, entre dientes, en el sabor grisáceo de... a saber qué planta, musité:
-Pero... ¡Si ni siquiera nos hemos besado!
Aun así, sentí que ya te empezaba a querer, quizás, PORQUE ERAS EL ÚNICO QUE MOSTRABA LA FIRME DETERMINACIÓN DE QUEDARTE A MI LADO.
No sé por qué me despertaste de ese vals. Quizás fue tu divino nervio que no te dejó respirar. Debería odiarte y sin embargo, te busco; todas las noches salgo a hurtadillas, recupero el zapatito donde registré las últimas líneas de nuestra historia y deseo que vuelvas otra vez para poderla continuar. Si solo puedes ser un sueño ¡tómenme sueños! Quiero sentir la lluvia de tu beso con sus arenas y su piel. Bésame, devórame hasta agotar todas las albas.
Esta noche no será la excepción, cerraré los ojos y esperaré encontrarte ¿Acaso crees que voy a faltar a mi cita? Si este es el precio que estás dispuesto a poner, estoy dispuesta a pagarlo, aunque el producto no fuera, exactamente, lo que más hubiera querido.
Un beso. Siempre tuya,
Felicity Nmc/ Esther
Aquí me tienes otra vez. Nunca dejaré de escribirte, aunque puede que no te conozca y, aun si dejara de hacerlo, estate seguro de que siempre te llevaré junto a mí, pues, es la ÚNICA FORMA QUE CONOZCO DE AMARTE. ¿Cómo puedo no sentir esos labios y ser capaz de soportarlo? ¿Cómo puedo...? No lo sé, quizás, sean mis ganas de bailar ese vals las que me mantienen despierta, aunque la amenaza de la nieve en mis pupilas y la sequía en el torrente de mi corazón estén siempre presentes.
Alguna vez, me pareció escuchar entre los susurros del aire, que CUANDO EL AMOR ES VERDADERO SE ESTÁ DISPUESTO HACER CUALQUIER SACRIFICIO ¿Qué prueba mejor quieres? Pasan los días, los meses, los años y aun así, estoy dispuesta a esperarte, aunque pierda la vida en el camino.
Pero... no venía exactamente a esto, sino a darte las gracias, sí, las gracias ¿Por qué? Por permitirme ser tu Cenicienta de noche, por permitirme haber sentido tu presencia etérea, aunque no fuera más que eso, vapor, o,quizás, aire, energía... Quién sabe.
Aquel día en el que la pena me arrastraba y, los recuerdos del corazón silenciaban sus gritos por el vendaval de mi vida (como ayer, como siempre) apareciste... de repente. Tu compromiso decidido se vislumbraba en el aire y me arrastraba como un huracán impío. Allí, en el salón de actos, en el anuncio de nuestro compromiso, con las pocas fuerzas que me quedaban, sabía que debía acabar con aquello ¿Cómo era posible que aun en la distancia que nos separaba, quisieras casarte conmigo? Y ahí, estabas tú, sentado en la fila de delante de las butacas, sin ni siquiera un sitio libre a tu lado (y creo que aunque lo hubiera, el peso de la distancia me impediría sentarme allí). Confianza ¿dónde estaba la confianza? ¿El primer beso? Debía parar eso. Debía.
Al salir del salón de actos decidí jugar al despiste, pero a última hora, me vestí de adulta para poder enfrentarme. Retraída por aquella falta de familiaridad con el grupo, la torpeza y mi fantasma de invisibilidad vinieron a buscarme. Aun así, me llamaste para que te acompañara a la entrada del hotel.
Frente al hall de ascensores, me enseñaste tu antebrazo, que temblaba como el más feliz de los novios. Linda contradicción.
-Estoy muy nervioso -admitiste -, ¿Puedes llevarme esto? -Me pasaste un abanico y juntos nos metimos en el ascensor. Él era el tribunal, el atrio donde debía poner un final a todo esto. No podía fallar.
-¿Por qué te quieres casar conmigo? -te pregunté sin ninguna esperanza de que me tuvieras en consideración.
Lentamente, te quitaste los auriculares y me contestaste, sí, ¡me contestaste!
Allí, entre dientes, en el sabor grisáceo de... a saber qué planta, musité:
-Pero... ¡Si ni siquiera nos hemos besado!
Aun así, sentí que ya te empezaba a querer, quizás, PORQUE ERAS EL ÚNICO QUE MOSTRABA LA FIRME DETERMINACIÓN DE QUEDARTE A MI LADO.
No sé por qué me despertaste de ese vals. Quizás fue tu divino nervio que no te dejó respirar. Debería odiarte y sin embargo, te busco; todas las noches salgo a hurtadillas, recupero el zapatito donde registré las últimas líneas de nuestra historia y deseo que vuelvas otra vez para poderla continuar. Si solo puedes ser un sueño ¡tómenme sueños! Quiero sentir la lluvia de tu beso con sus arenas y su piel. Bésame, devórame hasta agotar todas las albas.
Esta noche no será la excepción, cerraré los ojos y esperaré encontrarte ¿Acaso crees que voy a faltar a mi cita? Si este es el precio que estás dispuesto a poner, estoy dispuesta a pagarlo, aunque el producto no fuera, exactamente, lo que más hubiera querido.
Un beso. Siempre tuya,
Felicity Nmc/ Esther
miércoles, agosto 05, 2015
Carta XXV
Querido:
No recuerdo cuando fue el último mes en el que te escribí, pero tu silencio me pesaba como las piedras y me acribillaba el corazón. Nuestra realidad es tan compleja que jamás supe si, realmente, te encontré. Tal vez, me confundiste y me hiciste creer en algún espejismo de pantalla (¿no es lo que se lleva?). Quizás, andabas por el cielo y te aburrías de observarme desde las estrellas, desde nuestra distancia sempiterna y, tuviste que enviarme algún "despojo humano" que me confesara su atracción, me llenara de sorpresa y que como colofón final, borrara la historia con una fingida dosis de alzheimer y kilómetros de adiós. Fuiste malo, muy malo, pero sé que algún día, donde nos encontremos, sabré perdonarte, porque el VERDADERO AMOR TODO LO VENCE y se supone que yo estoy escribiendo a mi VERDADERO AMOR, ¿no?
Me pregunto por qué no pude dar mi teléfono aquel día en la playa y cómo lo recluyo de cualquier persona que me lo pida y que no conozco demasiado bien, Cómo nunca he enviado cartas personales a nadie, cómo... y sin embargo, con él lo hice, a pesar de los pocos datos que de él tenía. Le invité a mi Casalibro, que ahora tiene como tejado la piscina de mi lugar favorito, y le sonreí en cuanto me saludó. Me pregunto qué extraña magia me llevó a hacer todo aquello que jamás había hecho. Los argumentos coherentes se escapan de mi mente y el absurdo me grita su vergüenza. Puede, querido, que me equivocara una vez más, y si tú me lo enviaste ¿te divertiste? ¡Dime!
Querido, no sé hasta cuánto puede durar este juego, pero me tienes como una vieja de 80 años ¿Era así cómo querías verme? ¿Enferma? ¿Curva? ¿Apática? Acaso, ¿quieres que muera? Quizás, me ames tanto que desees llevarme hasta las estrellas y esta forma de tratar de asesinarme, sea el mejor camino que conozcas para que estemos juntos.
Yo, no sé hacer otra cosa que esperarte al compás de las estrellas, dejar pasar el tranvía de la vida y cenar el chal de tu abrazo, aquel que he imaginado tantas veces. Solo queda encender la bengala de los deseos (aunque a veces, he temido que ellos, también, quieran abandonarme).
Querido, TE ESPERARÉ, aunque tenga que subir a las estrellas para poder rescatarte. Entonces, me contarás cuál es el sabor de los besos (en el Universo ¿serán gélidos o conservarán un leve aroma de frutas?) ¡Oh! Tengo tantas preguntas que podrían ser silencio...
Hubiera preferido que hubiéramos podido caminar juntos y no cargar con esta vida térrena que me obligó a separme de ti. Ojalá, no te escondas, ni siquiera tras la conífera de las estrellas y vengas ahora mismo aquí, a darme un beso. Pero... si he de caminar con mi tristeza solitaria, lo haré. Todo sea por saber encontrarte porque ESTOY SEGURA DE QUE NUESTRO AMOR NO NECESITARÁ LA VIDA PARA SEGUIR VIVIENDO. LO HARÁ MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS.
No recuerdo cuando fue el último mes en el que te escribí, pero tu silencio me pesaba como las piedras y me acribillaba el corazón. Nuestra realidad es tan compleja que jamás supe si, realmente, te encontré. Tal vez, me confundiste y me hiciste creer en algún espejismo de pantalla (¿no es lo que se lleva?). Quizás, andabas por el cielo y te aburrías de observarme desde las estrellas, desde nuestra distancia sempiterna y, tuviste que enviarme algún "despojo humano" que me confesara su atracción, me llenara de sorpresa y que como colofón final, borrara la historia con una fingida dosis de alzheimer y kilómetros de adiós. Fuiste malo, muy malo, pero sé que algún día, donde nos encontremos, sabré perdonarte, porque el VERDADERO AMOR TODO LO VENCE y se supone que yo estoy escribiendo a mi VERDADERO AMOR, ¿no?
Me pregunto por qué no pude dar mi teléfono aquel día en la playa y cómo lo recluyo de cualquier persona que me lo pida y que no conozco demasiado bien, Cómo nunca he enviado cartas personales a nadie, cómo... y sin embargo, con él lo hice, a pesar de los pocos datos que de él tenía. Le invité a mi Casalibro, que ahora tiene como tejado la piscina de mi lugar favorito, y le sonreí en cuanto me saludó. Me pregunto qué extraña magia me llevó a hacer todo aquello que jamás había hecho. Los argumentos coherentes se escapan de mi mente y el absurdo me grita su vergüenza. Puede, querido, que me equivocara una vez más, y si tú me lo enviaste ¿te divertiste? ¡Dime!
Querido, no sé hasta cuánto puede durar este juego, pero me tienes como una vieja de 80 años ¿Era así cómo querías verme? ¿Enferma? ¿Curva? ¿Apática? Acaso, ¿quieres que muera? Quizás, me ames tanto que desees llevarme hasta las estrellas y esta forma de tratar de asesinarme, sea el mejor camino que conozcas para que estemos juntos.
Yo, no sé hacer otra cosa que esperarte al compás de las estrellas, dejar pasar el tranvía de la vida y cenar el chal de tu abrazo, aquel que he imaginado tantas veces. Solo queda encender la bengala de los deseos (aunque a veces, he temido que ellos, también, quieran abandonarme).
Querido, TE ESPERARÉ, aunque tenga que subir a las estrellas para poder rescatarte. Entonces, me contarás cuál es el sabor de los besos (en el Universo ¿serán gélidos o conservarán un leve aroma de frutas?) ¡Oh! Tengo tantas preguntas que podrían ser silencio...
Hubiera preferido que hubiéramos podido caminar juntos y no cargar con esta vida térrena que me obligó a separme de ti. Ojalá, no te escondas, ni siquiera tras la conífera de las estrellas y vengas ahora mismo aquí, a darme un beso. Pero... si he de caminar con mi tristeza solitaria, lo haré. Todo sea por saber encontrarte porque ESTOY SEGURA DE QUE NUESTRO AMOR NO NECESITARÁ LA VIDA PARA SEGUIR VIVIENDO. LO HARÁ MÁS ALLÁ DE LAS ESTRELLAS.
domingo, junio 28, 2015
Nostalgias
Tengo el inmenso placer de presentarles la poesía que hicimos entre Kadannek y yo. Le agradezco enormemente que aceptara mi invitación, su interés y el haber firmemente contribuido a crear ese ambiente que siento que, a veces, no se da en este mundo capitalista donde la gente solo piensa en ganar y, en ocasiones, no tiene remilgos en machacar a otros; como siempre, y la misma historia de egoísmo, pavor, envidias y del... "no te enseño lo que sé. No te doy la llave porque podrías quitarme el puesto". Aunque, en ocasiones, puedo entender cierto hermetismo cuando se trata del pan principal que se come día a día, me ha encantado que nosotras, al menos, por esta vez, hayamos podido romper esos temores y hayamos tomado el papel de maestras y alumnas a la vez, debatiendo, aportando cada una su punto de vista y mejoras, compartiendo técnicas narrativas y tratándomos como iguales, porque realmente, aunque suene a cliché NADIE ES MÁS QUE NADIE. Hemos fomentado y experimentado los inmensos valores y actidudes de compañerismo, respeto, tolerancia, apoyo, sinceridad, ayuda, entrega y el trato de igual a igual, entre otros. Más allá del resultado, del éxito o del fracaso, estoy contenta y orgullosa de nosotras mismas, por haber sido capaces de crear ese ambiente. Gracias, Kadannek, porque sin ti y sin la increíble calidad de persona que llevas dentro, no me hubiera sido posible y ese, es... precisamente, el ambiente que quería crear, siempre me gustó y deseé encontrar. GRACIAS por hacerlo posible.
No descarto volver a hacer otro texto con ella o con otra persona a la que le apetezca. Solo tienen que proponérmelo.
Y, ahora, ya doy paso al poema. Buen provecho.

Fuente de imagen: http://www.vjgandia.es/blog/
NOSTALGIAS
En aquel horizonte soñado
donde palpitó una vez la mañana,
ahora, trémulo y agonizante,
me arrastra el ocaso.
Me sé cautiva en su bruma,
me sé doliente en el aire,
me sé, incluso, olvidada,
en los ojos que más me odian.
Como una noche de hormigas,
como una estrella de espectros,
como un relámpago en su cuna
¡Ay, dolor, cómo me asfixias!
Y, así... bajo los aplausos vibrantes
de la ciudad delirante,
entre el enjambre filoso
de coches sin luna,
pienso que puedo ser la lluvia
que falleció en tu maceta
de campanillas dulces,
un gato sin mú-sica
¡o una primavera sin dueño!
Muchas cosas puedo ser,
allá, donde el silencio
ensordece mis sentidos.
Pero aun así,
en el más necio razocinio
de mi laberíntica cordura,
en la más alocada
carrera de mis lágrimas,
concluyo:
Quizás, muy adentro,
más allá del perfume
que despide la flor
aterciopelada de mi alma:
solo soy una niña
que ignora donde nace el grito
y se silencia el olvido.
No descarto volver a hacer otro texto con ella o con otra persona a la que le apetezca. Solo tienen que proponérmelo.
Y, ahora, ya doy paso al poema. Buen provecho.

Fuente de imagen: http://www.vjgandia.es/blog/
NOSTALGIAS
En aquel horizonte soñado
donde palpitó una vez la mañana,
ahora, trémulo y agonizante,
me arrastra el ocaso.
Me sé cautiva en su bruma,
me sé doliente en el aire,
me sé, incluso, olvidada,
en los ojos que más me odian.
Como una noche de hormigas,
como una estrella de espectros,
como un relámpago en su cuna
¡Ay, dolor, cómo me asfixias!
Y, así... bajo los aplausos vibrantes
de la ciudad delirante,
entre el enjambre filoso
de coches sin luna,
pienso que puedo ser la lluvia
que falleció en tu maceta
de campanillas dulces,
un gato sin mú-sica
¡o una primavera sin dueño!
Muchas cosas puedo ser,
allá, donde el silencio
ensordece mis sentidos.
Pero aun así,
en el más necio razocinio
de mi laberíntica cordura,
en la más alocada
carrera de mis lágrimas,
concluyo:
Quizás, muy adentro,
más allá del perfume
que despide la flor
aterciopelada de mi alma:
solo soy una niña
que ignora donde nace el grito
y se silencia el olvido.
miércoles, junio 24, 2015
lunes, junio 22, 2015
domingo, junio 21, 2015
jueves, junio 11, 2015
La gran estafa de tu vida.
Si comparto este vídeo es porque detecto su increíble valor y que mi... rebeldía, en cierta forma, es del todo comprensible.
CAMINEMOS HACIA LA LIBERTAD.
CAMINEMOS HACIA LA LIBERTAD.
miércoles, junio 03, 2015
Carta XXIV (Capricho)
Ya está. Te lo advertí: te dije que si no aparecías continuaría escribiéndote; creí que lo habías entendido. Así que aquí me tienes, que aunque peque de pesada, no me importa porque, a ver si te enteras, pueden pasar 1000 años, que nunca me cansaré de escribirte, porque... a día de hoy, ESCRIBIRTE ES LA ÚNICA FORMA QUE CONOZCO DE AMARTE. Así que aunque, mis muñecas artrósicas trataran de enmundecerme las manos, aunque los dedos permanecieran rígidos como palos o aunque me faltaran los brazos, no te preocupes que continuaría fiel a mi cita, a no ser que pongas remedio con un beso.
Aquí me tienes, vestida con pijama de invierno en pleno junio, mientras la penumbra se me pega al cuerpo, invitándome a dormir en una nana de sueños, sueños que espero que me lleven hasta ti, aunque qué mejor sería un camino que un sueño, para poder sentir en la distancia, en el contacto, el pantanoso tacto de tu piel.
Querido, hoy me levanté con un propósito claramente caprichoso: quería escuchar el oro entre mis manos, pero me di cuenta de una cosa: no podía hacerlo sin ti. Querido ¿cómo crees que puedo coleccionar así los latidos de tu pecho? Quiero apoyar en él la cabeza y sentir el "¡Pum, pum! ¡Pum, pum!" cada vez que me sientas encima, debajo o bien cerca. Y ¿qué tal si le añadimos tu respiración plácida? El collar quedaría genial. Querido, pero... ¿acaso pretendes que me invente esta sinfonía dentro de la cabeza? ¿Cómo puedes pretender que cree eso de la nada? Vale, vale, continuaré creando luces y luciérnagas, lunas y estrellas fugaces dentro de mi habitación, si es que tú te empeñas, pero podría hacerlo mucho mejor, mucho mejor, si tú quisieras. Todo sea con tal de seguir ejerciendo este noble oficio que es seguir amándote y ofreciéndote el corazón.
La Justiciera del Amor/Felicity Nmc/ Esther
P.D: cuéntame cómo te ha ido, escríbeme, háblame, desde el borboteo suave de un sueño, desde la tierra mismo o desde un helicóptero, es igual. Cuéntame, si es que eres capaz.
Aquí me tienes, vestida con pijama de invierno en pleno junio, mientras la penumbra se me pega al cuerpo, invitándome a dormir en una nana de sueños, sueños que espero que me lleven hasta ti, aunque qué mejor sería un camino que un sueño, para poder sentir en la distancia, en el contacto, el pantanoso tacto de tu piel.
Querido, hoy me levanté con un propósito claramente caprichoso: quería escuchar el oro entre mis manos, pero me di cuenta de una cosa: no podía hacerlo sin ti. Querido ¿cómo crees que puedo coleccionar así los latidos de tu pecho? Quiero apoyar en él la cabeza y sentir el "¡Pum, pum! ¡Pum, pum!" cada vez que me sientas encima, debajo o bien cerca. Y ¿qué tal si le añadimos tu respiración plácida? El collar quedaría genial. Querido, pero... ¿acaso pretendes que me invente esta sinfonía dentro de la cabeza? ¿Cómo puedes pretender que cree eso de la nada? Vale, vale, continuaré creando luces y luciérnagas, lunas y estrellas fugaces dentro de mi habitación, si es que tú te empeñas, pero podría hacerlo mucho mejor, mucho mejor, si tú quisieras. Todo sea con tal de seguir ejerciendo este noble oficio que es seguir amándote y ofreciéndote el corazón.
La Justiciera del Amor/Felicity Nmc/ Esther
P.D: cuéntame cómo te ha ido, escríbeme, háblame, desde el borboteo suave de un sueño, desde la tierra mismo o desde un helicóptero, es igual. Cuéntame, si es que eres capaz.
sábado, mayo 30, 2015
Experiencia fatal
Estuve debatiéndome entre si contarlo o, no, pero por lo mal que lo he pasado recientemente, he decidido contar mi experiencia, por si puede servir a alguien para reflexionar y quien sabe, si para evitar consecuencias peores, porque con LA SALUD NO SE JUEGA Y ESTA DEBERÍA ESTAR POR ENCIMA DE CUALQUIER INTERÉS ECONÓMICO. Que quede claro que no pretendo perjudicar a nadie, pero bien claro dejo lo que menciono en letras mayúsculas.
Comencé a consumir bebidas energéticas en aquellos días arduos de estudio en los que las noches ya no parecían ser suficientes para meterse en la cabeza todo el temario o cuando el sueño parecía que me vencía en los momentos más inoportunos. Nunca fui consumidora regular; solo he hecho uso de estas bebidas muy esporádicamente, días sueltos, con meses enteros en los que no la he probado. Mi familia y alguna que otra amistad, siempre trataban de advertirme sobre los peligros de tomar este tipo de bebidas, pero yo siempre encontraba los lugares más insospechados donde esconderlas. Jamás encontré el momento en el que informarme; simplemente, no me molesté, a pesar de haber tenido (para más inri), relaciones con la sanidad, pero incluso, algunos profesionales de la salud disfrutan de malas prácticas ¿POR QUÉ? Es un dato curioso, pero fíjense: como aquellos médicos que salen a fumar u otros tipos de profesionales. Por suerte, parece que el consumo de ciertos productos nocivos (no todos) esté disminuyendo. Quizás debería ser así y sentimos en el alma que a cierta gente se les pueda chafar un negocio, pero con LA SALUD NO SE JUEGA. Se me ocurre que no tendría que estropeárseles el negocio: innóvense, busquen otras alternativas que sean más saludables, novedosas y que mantengan contentas, felices y SALUDABLES a todas las partes. Sé que no es fácil, pero es lo que hay.
¿Por qué? ¿Por qué lo hacía a pesar de oír los rumores de agua? ¿Por qué a veces elegimos caminos que no nos sientan bien? A veces, por desgracia, ALGUNOS SERES HUMANOS TENDEMOS A LA AUTODESTRUCCIÓN. El mundo es complejo, una maraña de ingredientes con diversos sabores que a veces, son tan dispares que chocan entre sí. Todo esto nos confunde, nos abruma, nos despista y no siempre es tan fácil distinguir un sabor dulce de otro salado. Pero... creo que a pesar de toda esta complejidad que nos ahoga, en este tema y en otras disciplinas existen dos aspectos claros, al menos, que son sustancia de todo contexto en el que nos movamos: ya sea política, consumo, romance... Pero... no entraré en esto, al menos, por ahora. Mi pregunta era ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ LO HICE? Creo que un argumento de gran peso es: "Yo soy fuerte, no va a pasar nada".
Como os dije, no fui consumidora habitual, pero en los últimos años, casi imperceptiblemente, en mi caso, noté algo curioso: los efectos parecían ser cada vez más fuertes, aunque aumentaban muy lentamente, de forma casi imperceptible; he llegado a estar en una clase completamente tiesa y a resultarme casi insoportable mantenerme sentada. Pero... hace pocos días, fue nefasto para mí, claro que he de advertirles que aquella mañana bebí café, algo que me gusta. No llegué a beber la lata entera, pero les cuento que, al mediodía una sensación de creciente agobio cayó sobre mí. Fui incapaz de acabar mi comida, las náuseas se me acumulaban en el cuello como un collarín y en la cabeza... una sensación extraña se cernía sobre ella, que enmarcaría entre vigilia y desmayo. Mis movimientos eran rápidos y fuertes y tenía ganas de tirarlo todo. No sé cuántas veces recorrí el pasillo y cuántas me tumbé, cuántas cambié de postura, hasta que me quedé dormida. Al día siguiente, continué sintiéndome extraña, pero al mediodía, después de que un familiar aludiera a mi mal aspecto físico y me regañara y con razón, comencé a tener unos temblores terribles (supongo que tendrían cierto componente de sugestión: no encontrándome del todo bien y que encima, me hicieran más consciente de esa realidad). Tampoco fui capaz de acabar mi comida y permanecí varias horas temblando, sin control y de forma desorbitrada. Les juro que traté de calmarme y que incluso, tumbada, hablaba con mis familiares y hasta veía la televisión y, aunque mi alma estaba ya calmada y me ayudé con el argumento de "no tienes nada", ni aun así, era capaz de eliminar aquellos temblores, hasta que al final, tuvieron que administrarme un calmante muy fuerte que. aunque me tardó un rato en hacer efecto, al fin consiguió que cayera en un sueño ligero que me libró de todo temblor.
Mi lógica "médica" siempre me llevó a pensar que las sustancias de estas bebidas se eliminaban por ciertas vías intra y extracorporales, pero mi fatal experiencia, me llevó a pensar que esto podría no ser así: PUDIERA SER QUE EN EL CUERPO FUERA QUEDANDO COMO UNA ESPECIE DE MEMORIA "VÍRICA" QUE PROVOCARA QUE A MAYOR CONSUMO, SE PRODUJERA MÁS REACCIÓN. AL MENOS, EN ALGUNOS CASOS.
Obviamente y tras lo ocurrido, al fin, estuve profundizando en el tema. Brevemente, les contaré algunos de los efectos nocivos de este tipo de productos.
1.- Dadas las altas dosis de cafeína se acelera el ritmo cardiaco y se hiperestimula el sistema nervioso central. Aumenta la presión sanguínea y esta presión generalizada, junto a otros factores, puede llegar a provocar incluso, una insuficiencia renal. Obviamente, pueden producirse problemas de sueño, irritabilidad, náuseas, vómitos, ansiedad, nerviosismo. temblores y micción frecuente. También, pueden darse INFARTOS en diferentes partes del cuerpo como en el corazón o en el cerebro, llegando incluso a la MUERTE o crearse isquemias (obstrucción parcial de sangre en las vías sanguíneas) que podrían paralizar una parte del cuerpo como un brazo, una parte de la cara... Dado que hay riesgo de isquemias e infartos, también pueden verse afectados otros órganos como el hígado, muriendo parte de ellos y que no funcionen correctamente.
2.- El alto contenido en azúcares puede provocar aumento de peso, si se consume de manera desmesurada y regular. Puede aparecer una diabetes e incluso, atontamiento mental. Obviamente, el sobreexceso de azúcares y otras sustancias que se generan en el cuerpo, pueden hacer que aumenten ciertas hormonas (como la insulina, para los azúcares), lo que provoca una alteración metabólica general importante que puede dar lugar a otras posibles enfermedades.
3.- En ciertas personas, estas bebidas pueden crearles cierto grado de adicción.
4.- Aún se desconoce qué efectos puede provocar esta bebida combinada con otros medicamentos.
5.- Combinar esta bebida con alcohol puede resultar MORTAL, ya que el alcohol es un inmunodepresor (relajante) y combinarlo de forma abrupta con un estimulante, puede provocar una especie de efecto de choque en el corazón, que puede llevar directamente, a un paro cardiaco.
Obviamente, el grado de los efectos varía de una persona a otra, según sus características, su consumo en frecuencia y en cantidad y su estilo de vida. Pero... el riesgo está ahí. Yo... podría decir que siempre me he considerado una persona de salud de hierro y que, según cuentan parte de mi "linaje", por deciroslo así, son duros como las piedras. Pero... da igual lo fuerte que puedas sentirte y el "no me puede pasar a mí". Puede... que un día ¡zas! Te llegue una sorpresa pues, nadie escapa a los pegajosos tentáculos de la muerte, eso creo, al menos, por hoy.
No me siento orgullosa de mi comportamiento y reconozco que yo me lo busqué, pero al menos (como ya mencioné), espero que mi experiencia y toda la información que recopilé, pueda hacerles reflexionar o, por qué no, si alguien lo desea, que me cuente su propia vivencia. Siempre existe la posibilidad de que podamos enriquecernos los unos de los otros, siempre que se haga con educación y respeto.
Puedo dar gracias a Dios o a quien sea de que sobreviví y que me encuentro mejor. Nadie puede imaginar lo desesperante que es sentir que... (no quiero pensarlo) puedes estar yéndote o que te puede estar pasando algo terrible y sin embargo, los demás, no pueden hacer otra cosa mejor de la que hacen. Ese "¡Ayúdame, por favor!" "¿Qué puedo hacer?" Y que no haya nada más que puedan hacer por ti. Obviamente, usted, posible lector, tiene la última palabra para decidir si sigue consumiendo este tipo de bebidas, pero a día de hoy, mi voto es NO. Para mí, si ya le hice reflexionar, es un logro, independientemente ya de cómo actúe.
Artículo médico que me gustó, por si quieren profundizar, aquí.
Comencé a consumir bebidas energéticas en aquellos días arduos de estudio en los que las noches ya no parecían ser suficientes para meterse en la cabeza todo el temario o cuando el sueño parecía que me vencía en los momentos más inoportunos. Nunca fui consumidora regular; solo he hecho uso de estas bebidas muy esporádicamente, días sueltos, con meses enteros en los que no la he probado. Mi familia y alguna que otra amistad, siempre trataban de advertirme sobre los peligros de tomar este tipo de bebidas, pero yo siempre encontraba los lugares más insospechados donde esconderlas. Jamás encontré el momento en el que informarme; simplemente, no me molesté, a pesar de haber tenido (para más inri), relaciones con la sanidad, pero incluso, algunos profesionales de la salud disfrutan de malas prácticas ¿POR QUÉ? Es un dato curioso, pero fíjense: como aquellos médicos que salen a fumar u otros tipos de profesionales. Por suerte, parece que el consumo de ciertos productos nocivos (no todos) esté disminuyendo. Quizás debería ser así y sentimos en el alma que a cierta gente se les pueda chafar un negocio, pero con LA SALUD NO SE JUEGA. Se me ocurre que no tendría que estropeárseles el negocio: innóvense, busquen otras alternativas que sean más saludables, novedosas y que mantengan contentas, felices y SALUDABLES a todas las partes. Sé que no es fácil, pero es lo que hay.
¿Por qué? ¿Por qué lo hacía a pesar de oír los rumores de agua? ¿Por qué a veces elegimos caminos que no nos sientan bien? A veces, por desgracia, ALGUNOS SERES HUMANOS TENDEMOS A LA AUTODESTRUCCIÓN. El mundo es complejo, una maraña de ingredientes con diversos sabores que a veces, son tan dispares que chocan entre sí. Todo esto nos confunde, nos abruma, nos despista y no siempre es tan fácil distinguir un sabor dulce de otro salado. Pero... creo que a pesar de toda esta complejidad que nos ahoga, en este tema y en otras disciplinas existen dos aspectos claros, al menos, que son sustancia de todo contexto en el que nos movamos: ya sea política, consumo, romance... Pero... no entraré en esto, al menos, por ahora. Mi pregunta era ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ LO HICE? Creo que un argumento de gran peso es: "Yo soy fuerte, no va a pasar nada".
Como os dije, no fui consumidora habitual, pero en los últimos años, casi imperceptiblemente, en mi caso, noté algo curioso: los efectos parecían ser cada vez más fuertes, aunque aumentaban muy lentamente, de forma casi imperceptible; he llegado a estar en una clase completamente tiesa y a resultarme casi insoportable mantenerme sentada. Pero... hace pocos días, fue nefasto para mí, claro que he de advertirles que aquella mañana bebí café, algo que me gusta. No llegué a beber la lata entera, pero les cuento que, al mediodía una sensación de creciente agobio cayó sobre mí. Fui incapaz de acabar mi comida, las náuseas se me acumulaban en el cuello como un collarín y en la cabeza... una sensación extraña se cernía sobre ella, que enmarcaría entre vigilia y desmayo. Mis movimientos eran rápidos y fuertes y tenía ganas de tirarlo todo. No sé cuántas veces recorrí el pasillo y cuántas me tumbé, cuántas cambié de postura, hasta que me quedé dormida. Al día siguiente, continué sintiéndome extraña, pero al mediodía, después de que un familiar aludiera a mi mal aspecto físico y me regañara y con razón, comencé a tener unos temblores terribles (supongo que tendrían cierto componente de sugestión: no encontrándome del todo bien y que encima, me hicieran más consciente de esa realidad). Tampoco fui capaz de acabar mi comida y permanecí varias horas temblando, sin control y de forma desorbitrada. Les juro que traté de calmarme y que incluso, tumbada, hablaba con mis familiares y hasta veía la televisión y, aunque mi alma estaba ya calmada y me ayudé con el argumento de "no tienes nada", ni aun así, era capaz de eliminar aquellos temblores, hasta que al final, tuvieron que administrarme un calmante muy fuerte que. aunque me tardó un rato en hacer efecto, al fin consiguió que cayera en un sueño ligero que me libró de todo temblor.
Mi lógica "médica" siempre me llevó a pensar que las sustancias de estas bebidas se eliminaban por ciertas vías intra y extracorporales, pero mi fatal experiencia, me llevó a pensar que esto podría no ser así: PUDIERA SER QUE EN EL CUERPO FUERA QUEDANDO COMO UNA ESPECIE DE MEMORIA "VÍRICA" QUE PROVOCARA QUE A MAYOR CONSUMO, SE PRODUJERA MÁS REACCIÓN. AL MENOS, EN ALGUNOS CASOS.
Obviamente y tras lo ocurrido, al fin, estuve profundizando en el tema. Brevemente, les contaré algunos de los efectos nocivos de este tipo de productos.
1.- Dadas las altas dosis de cafeína se acelera el ritmo cardiaco y se hiperestimula el sistema nervioso central. Aumenta la presión sanguínea y esta presión generalizada, junto a otros factores, puede llegar a provocar incluso, una insuficiencia renal. Obviamente, pueden producirse problemas de sueño, irritabilidad, náuseas, vómitos, ansiedad, nerviosismo. temblores y micción frecuente. También, pueden darse INFARTOS en diferentes partes del cuerpo como en el corazón o en el cerebro, llegando incluso a la MUERTE o crearse isquemias (obstrucción parcial de sangre en las vías sanguíneas) que podrían paralizar una parte del cuerpo como un brazo, una parte de la cara... Dado que hay riesgo de isquemias e infartos, también pueden verse afectados otros órganos como el hígado, muriendo parte de ellos y que no funcionen correctamente.
2.- El alto contenido en azúcares puede provocar aumento de peso, si se consume de manera desmesurada y regular. Puede aparecer una diabetes e incluso, atontamiento mental. Obviamente, el sobreexceso de azúcares y otras sustancias que se generan en el cuerpo, pueden hacer que aumenten ciertas hormonas (como la insulina, para los azúcares), lo que provoca una alteración metabólica general importante que puede dar lugar a otras posibles enfermedades.
3.- En ciertas personas, estas bebidas pueden crearles cierto grado de adicción.
4.- Aún se desconoce qué efectos puede provocar esta bebida combinada con otros medicamentos.
5.- Combinar esta bebida con alcohol puede resultar MORTAL, ya que el alcohol es un inmunodepresor (relajante) y combinarlo de forma abrupta con un estimulante, puede provocar una especie de efecto de choque en el corazón, que puede llevar directamente, a un paro cardiaco.
Obviamente, el grado de los efectos varía de una persona a otra, según sus características, su consumo en frecuencia y en cantidad y su estilo de vida. Pero... el riesgo está ahí. Yo... podría decir que siempre me he considerado una persona de salud de hierro y que, según cuentan parte de mi "linaje", por deciroslo así, son duros como las piedras. Pero... da igual lo fuerte que puedas sentirte y el "no me puede pasar a mí". Puede... que un día ¡zas! Te llegue una sorpresa pues, nadie escapa a los pegajosos tentáculos de la muerte, eso creo, al menos, por hoy.
No me siento orgullosa de mi comportamiento y reconozco que yo me lo busqué, pero al menos (como ya mencioné), espero que mi experiencia y toda la información que recopilé, pueda hacerles reflexionar o, por qué no, si alguien lo desea, que me cuente su propia vivencia. Siempre existe la posibilidad de que podamos enriquecernos los unos de los otros, siempre que se haga con educación y respeto.
Puedo dar gracias a Dios o a quien sea de que sobreviví y que me encuentro mejor. Nadie puede imaginar lo desesperante que es sentir que... (no quiero pensarlo) puedes estar yéndote o que te puede estar pasando algo terrible y sin embargo, los demás, no pueden hacer otra cosa mejor de la que hacen. Ese "¡Ayúdame, por favor!" "¿Qué puedo hacer?" Y que no haya nada más que puedan hacer por ti. Obviamente, usted, posible lector, tiene la última palabra para decidir si sigue consumiendo este tipo de bebidas, pero a día de hoy, mi voto es NO. Para mí, si ya le hice reflexionar, es un logro, independientemente ya de cómo actúe.
Artículo médico que me gustó, por si quieren profundizar, aquí.
miércoles, mayo 20, 2015
Carta XXIII (Tiempo)
Querido:
¿Cómo te encuentras? Si estás, si eres, si alguna vez fuíste.
Querido, te escribo con un año más sobre mis espaldas. Algo me dijo que era un número especial como aquel nueve de corazones que encontré en la carretera. Quizás, quise creerlo... Necesitaba creerlo, como muchas cosas que, en el fondo, todos necesitamos creer, especialmente, las almas solitarias como yo, los invisibles, los olvidados...
Cómo me gustaría creer en el amor y, aún, tontamente, aunque sepa de sus mentiras que se esconden tras los cristales, a veces, disfrazadas de alegría, aunque me aborrezca, aunque trate de quitarme los cuchillos del estómago que tantas veces me clavaron, a veces, creo ver su estrella fugaz. Extiendo la mano, pero ella parece no ser para mí. A veces, creí tocarla con la punta de los dedos, pero cuando quise tenerla en mi cercanía, solo creó una defectuosa cacofonía que se hundió con el tiempo, PORQUE LA MENTIRA ABUNDA, LA MENTIRA ABUNDA...
Tiempo, quiero que pare el tiempo, pero el tiempo nunca deja de crecer y la distancia... Ya no quiero contar los días. Por favor, inventen un cigarrillo en el que no solo pueda drogarme a ratos con mensajes de irrealidad. Sueños, describo sueños... es lo único que no me pueden ya quitar. Pero... los sueños no sacian, no sacian, solo son nanas que me arropan por las noches, pero son invisibles y sus tactos no se agitan en la piel.
Tic-tac, tic-tac, quiero que pare el tiempo, si ello supone no tenerte junto a mí. El tiempo duele y me raja la garganta. Podrás decir: "No parece que estés tan mal,te veo sonreír". ¿Qué opción tengo? Puedo sonreír con gente, pero no serán sonrisas del corazón o quizás solo sean un lucero minúsculo en un ámbito dominado de la oscuridad; las lágrimas también se cansan de crecer, de crecer o quizás, las expulse con mi llanto interior o de otra forma. SE ME OCURRE QUE DEBEN HABER MUCHAS FORMAS DE LLORAR.
Olvídeme, mundo. Yo no necesito su compasión: SOLO UN CORAZÓN DONDE QUEDARME A DORMIR MÁS QUE EN UN CUARTO DE ESTACIÓN.
Y, sí, querido, aquí me tendrás escribiéndote hasta la saciedad miles de repeticiones sin control que el tiempo me obligará a repetir pues, tu ausencia me repite en el estómago, y en cada uno de mis días.
El calendario en la cocina, en el ordenador, en el móvil, me informan de las páginas de 24 horas que pasan, sin que tú des señales de vida y yo... que ya no las quiero pensar, SI ELLO SUPONE ESTAR SIEMPRE SIN TI.
¿Cómo te encuentras? Si estás, si eres, si alguna vez fuíste.
Querido, te escribo con un año más sobre mis espaldas. Algo me dijo que era un número especial como aquel nueve de corazones que encontré en la carretera. Quizás, quise creerlo... Necesitaba creerlo, como muchas cosas que, en el fondo, todos necesitamos creer, especialmente, las almas solitarias como yo, los invisibles, los olvidados...
Cómo me gustaría creer en el amor y, aún, tontamente, aunque sepa de sus mentiras que se esconden tras los cristales, a veces, disfrazadas de alegría, aunque me aborrezca, aunque trate de quitarme los cuchillos del estómago que tantas veces me clavaron, a veces, creo ver su estrella fugaz. Extiendo la mano, pero ella parece no ser para mí. A veces, creí tocarla con la punta de los dedos, pero cuando quise tenerla en mi cercanía, solo creó una defectuosa cacofonía que se hundió con el tiempo, PORQUE LA MENTIRA ABUNDA, LA MENTIRA ABUNDA...
Tiempo, quiero que pare el tiempo, pero el tiempo nunca deja de crecer y la distancia... Ya no quiero contar los días. Por favor, inventen un cigarrillo en el que no solo pueda drogarme a ratos con mensajes de irrealidad. Sueños, describo sueños... es lo único que no me pueden ya quitar. Pero... los sueños no sacian, no sacian, solo son nanas que me arropan por las noches, pero son invisibles y sus tactos no se agitan en la piel.
Tic-tac, tic-tac, quiero que pare el tiempo, si ello supone no tenerte junto a mí. El tiempo duele y me raja la garganta. Podrás decir: "No parece que estés tan mal,te veo sonreír". ¿Qué opción tengo? Puedo sonreír con gente, pero no serán sonrisas del corazón o quizás solo sean un lucero minúsculo en un ámbito dominado de la oscuridad; las lágrimas también se cansan de crecer, de crecer o quizás, las expulse con mi llanto interior o de otra forma. SE ME OCURRE QUE DEBEN HABER MUCHAS FORMAS DE LLORAR.
Olvídeme, mundo. Yo no necesito su compasión: SOLO UN CORAZÓN DONDE QUEDARME A DORMIR MÁS QUE EN UN CUARTO DE ESTACIÓN.
Y, sí, querido, aquí me tendrás escribiéndote hasta la saciedad miles de repeticiones sin control que el tiempo me obligará a repetir pues, tu ausencia me repite en el estómago, y en cada uno de mis días.
El calendario en la cocina, en el ordenador, en el móvil, me informan de las páginas de 24 horas que pasan, sin que tú des señales de vida y yo... que ya no las quiero pensar, SI ELLO SUPONE ESTAR SIEMPRE SIN TI.
La Justiciera del Amor/ Felicity Nmc/ Esther/ Estefani, Elisabeth... (como quieras).
P.D: Soy cansina, aburrida, lo que quieras... pero no me importa porque hay algo de lo que nunca me cansaré: DE RECLAMAR EL SABOR DE TUS BESOS.
P.D: Soy cansina, aburrida, lo que quieras... pero no me importa porque hay algo de lo que nunca me cansaré: DE RECLAMAR EL SABOR DE TUS BESOS.
sábado, mayo 16, 2015
viernes, mayo 15, 2015
Historias de mierda
¿Qué hago yo con estas lágrimas? Supongo que debo dejarlas correr porque dicen que así, la lluvia se hará menos densa, menos densa...
Lluvia que replicas hasta en los días de verano, cuando solo quiero silenciarte, silenciar los olvidos.
-Señor doctor ¿qué puedo hacer?
-Deja de tomar la lluvia.
-¿Cómo lo hago?
- Eso debes averiguarlo tú.
¡Dios! Bajo con el perro. Cómo puedo tragarme estas lágrimas. Déjalas correr, déjalas correr, algún día morirán.
Me pregunto cuándo terminarán los manantiales en la tierra y una vez que dejen de manar qué pasará.
Y de nuevo, con la humedad de la soledad martilleando en mis huesos, descubro que EL OLVIDO ES PRIVILEGIO DE UNOS CUÁNTOS MUCHOS HIJOS LIBRES pero... quizás esclavos de llevar a sus espaldas historias de mierda, de mierda... Yo nunca quise formar parte de ellas¿por qué me metieron ahí? Hubiera preferido darte mi mano, ir juntos al paisaje del cielo y regresar, regresar... y dejar a los demás con sus historias de mierda. Ahora, solo tengo la humedad en los huesos, la explosión de la lluvia y una brújula sin nombre.
Cruzo la carretera. El coche se avalanza sobre mí. ¡Eh! ¡Que estoy cruzando el paso de cebra! ¡Tengo preferencia! Paso por delante del escaparate de las navidades pasadas... un momento: ¿dónde está mi silueta? Creo que, de nuevo, acabo de darme cuenta de que realmente NO EXISTO.
Lluvia que replicas hasta en los días de verano, cuando solo quiero silenciarte, silenciar los olvidos.
-Señor doctor ¿qué puedo hacer?
-Deja de tomar la lluvia.
-¿Cómo lo hago?
- Eso debes averiguarlo tú.
¡Dios! Bajo con el perro. Cómo puedo tragarme estas lágrimas. Déjalas correr, déjalas correr, algún día morirán.
Me pregunto cuándo terminarán los manantiales en la tierra y una vez que dejen de manar qué pasará.
Y de nuevo, con la humedad de la soledad martilleando en mis huesos, descubro que EL OLVIDO ES PRIVILEGIO DE UNOS CUÁNTOS MUCHOS HIJOS LIBRES pero... quizás esclavos de llevar a sus espaldas historias de mierda, de mierda... Yo nunca quise formar parte de ellas¿por qué me metieron ahí? Hubiera preferido darte mi mano, ir juntos al paisaje del cielo y regresar, regresar... y dejar a los demás con sus historias de mierda. Ahora, solo tengo la humedad en los huesos, la explosión de la lluvia y una brújula sin nombre.
Cruzo la carretera. El coche se avalanza sobre mí. ¡Eh! ¡Que estoy cruzando el paso de cebra! ¡Tengo preferencia! Paso por delante del escaparate de las navidades pasadas... un momento: ¿dónde está mi silueta? Creo que, de nuevo, acabo de darme cuenta de que realmente NO EXISTO.
viernes, mayo 08, 2015
viernes, mayo 01, 2015
El ganador se lo lleva todo y, entonces...
:(
Pero... desde el otro lado, ¿nos oyen cuando lloramos?
Pero... desde el otro lado, ¿nos oyen cuando lloramos?
Carta XXII
Querido:
Vengo de un mundo perdido donde los marineros me ofrecieron migajas a cambio de un poco de faena. Caía la noche y el desierto me pegaba el aliento sobre mi espalda. No importaba. Debía estar contenta con esos marineros que me prometen unos cuantos euros de felicidad, sí. Un futuro en el que mejor no pensar y sus desdoblados dientes que espero que no me engañaran con sus promesas porque EL MUNDO ES UNA METIRA.
Me encantaría hacerte partícipe de mis aventuras corrientes, soporíferas, pero llenas de color rojo vivo, pero... simplemente, no puedo. No vale la pena. Desconectada del mundo y de tu silencio incoloro ¿Qué se supone que más podría hacer?
Y allí me perdí, en el sofá del descanso. Ver las notas de las horas pasar como el éxtasis de una droga, una droga que, por suerte no consumo. Y tratar de barrer... barrer...
Allí, en el salón, frente a mi figura mortecina, apareció Bridget Jones, Bridget Jones que perdió a su pareja, pero luego...
Un lago. Un espejo que quizás imaginé. Y esa sensación de que ya no supe lo que viví. ¿Te ha pasado alguna vez? Dime ¿Te ha pasado?
Terminó la película y los restos de moribunda lluvia rodaron por mi piel. No me preguntes por qué, pero así fue. Entonces, cogí un móvil y ella me preguntó : "Cuéntame, cómo te fue". Llevaba las alas de un ángel y un tatuaje invisible que decía "Siempre estaré contigo". La lluvia se mezcló con el sol y así, mostraron su contraste.
Bridget Jones dijo:
- Se puede tener 33 años, el culo como dos balones de fútbol y ser feliz.
Quise creerla. Su perfume de Lacome era realmente exquisito. Pero de repente, me dije:
- LO QUE SUCEDE EN LAS PELÍCULAS SOLO EXISTE EN LAS PELÍCULAS.
Querido, dejo ya de construirte estos peldaños de decadencia, solo por hoy. Aquí esperaré la noche próxima donde el día se confunde con la noche y la noche con el día. La que no te espera y a veces, sí.
Felicity Nmc/Esther/ Justiciera del amor/ Elisabeth/ Estefani... como quieras.
Vengo de un mundo perdido donde los marineros me ofrecieron migajas a cambio de un poco de faena. Caía la noche y el desierto me pegaba el aliento sobre mi espalda. No importaba. Debía estar contenta con esos marineros que me prometen unos cuantos euros de felicidad, sí. Un futuro en el que mejor no pensar y sus desdoblados dientes que espero que no me engañaran con sus promesas porque EL MUNDO ES UNA METIRA.
Me encantaría hacerte partícipe de mis aventuras corrientes, soporíferas, pero llenas de color rojo vivo, pero... simplemente, no puedo. No vale la pena. Desconectada del mundo y de tu silencio incoloro ¿Qué se supone que más podría hacer?
Y allí me perdí, en el sofá del descanso. Ver las notas de las horas pasar como el éxtasis de una droga, una droga que, por suerte no consumo. Y tratar de barrer... barrer...
Allí, en el salón, frente a mi figura mortecina, apareció Bridget Jones, Bridget Jones que perdió a su pareja, pero luego...
Un lago. Un espejo que quizás imaginé. Y esa sensación de que ya no supe lo que viví. ¿Te ha pasado alguna vez? Dime ¿Te ha pasado?
Terminó la película y los restos de moribunda lluvia rodaron por mi piel. No me preguntes por qué, pero así fue. Entonces, cogí un móvil y ella me preguntó : "Cuéntame, cómo te fue". Llevaba las alas de un ángel y un tatuaje invisible que decía "Siempre estaré contigo". La lluvia se mezcló con el sol y así, mostraron su contraste.
Bridget Jones dijo:
- Se puede tener 33 años, el culo como dos balones de fútbol y ser feliz.
Quise creerla. Su perfume de Lacome era realmente exquisito. Pero de repente, me dije:
- LO QUE SUCEDE EN LAS PELÍCULAS SOLO EXISTE EN LAS PELÍCULAS.
Querido, dejo ya de construirte estos peldaños de decadencia, solo por hoy. Aquí esperaré la noche próxima donde el día se confunde con la noche y la noche con el día. La que no te espera y a veces, sí.
Felicity Nmc/Esther/ Justiciera del amor/ Elisabeth/ Estefani... como quieras.
miércoles, abril 29, 2015
miércoles, abril 15, 2015
22 cosas que odio y que adoro.
Detesto...
1.- La hipocresía y la mentira.
2.- Los infieles y todo lo relacionado con ellos.
3.- La gente a la que no le importa jugar con los sentimientos de los demás y luego, dejarlos en la estacada.
4.- El uso tan gratuito que se hace hoy en día de frases tales como "te quiero"... y otras expresiones que no deberían estar reservadas más que a unos pocos o que te llamen "amig@" cuando realmente, no lo eres.
5.- Las espinacas.
6.- Las acelgas.
7.- Que te traten de tont@ delante de tus narices y que piensen que realmente, no te estás enterando de nada o que te vas a tragar todas sus m...
8.- Los médicos que tocan.
9.- La prueba del oculista de la pizarrita.
10.- Que los hombres llamen amigas a sus ligues baratos.
11.- Llevar todo tipo de gafas.
12.- Callar demasiado cuando debería decir.
13.- Que la gente se vaya y te deje sin respuestas, despedidas o sin ningún tipo de explicación.
14.- Que te ignoren cuando escribes un mensaje o te diriges expresamente a alguien. Me parece una falta de sensibilidad y de educación tremenda, además, de que te hacen sentir como una cucharacha.
15.- Que se haga tan pronto de noche en invierno.
16.- La temperatura menor de 26 ºC y mayor de 26 xD
17.- Que para la mayoría de la gente sea tan fácil olvidar y en cambio para mí, sea tan difícil.
18.- Estar atrapada en el sistema, pero al que sin embargo, sigo porque no conozco ni se me ocurre otra cosa mejor.
19.- Los psicólogos y otro tipo de gente, cuando secretamente, te estudian como a una rata de laboratorio y creen conocerte mejor incluso, que tú mismo solo por tener su... título. Expertos manipuladores en muchas ocasiones, aunque no los únicos, por desgracia.
20.- Que alguien se ponga a llorar delante mío por alguna desgracia o, en un funeral y no saber bien qué hacer ni qué decir.
21.- Tener que esperar a que la sopa se enfríe. La prefiero tibia.
22.- Programas tales como Gran Hermano, Sálvame de Luxe, Adam y Eva... (gustos son gustos).
Me gusta...
1.- Los abrazos de mi sobrina.
2.- Sentir a mi perro sobre mis rodillas o directamente sobre mí. Y los perros, en general.
3.- El tacto del pie desnudo sobre la hierba o algo similar.
4.- Lo Pagan, su playa solitaria, sus charcas...
5.- La casa cuando está silenciosa, quizás, incluso oscura.
6.- Beber café,
7.- Las intuiciones y los sueños premonitorios (estos últimos, los echo muchísimo de menos).
8.- Escapar (libros, caminatas a algún lugar... lo que sea).
9.- Aprender algo de ti, cualquier cosa, aunque al resto le pudiera parecer una tontería o yo fuera patética haciéndolo. Si no me atrevo a ponerlo en práctica, escuchar al menos, tu explicación ¡explica! O simplemente, observándote puedo aprender ¿quién sabe? Pero... mejor si me explicas ¡Je,je!
10.- Todos los dulces, especialmente el chocolate, menos los polvorones.
11.- La sensación de ese sol sobre tu cara cuando no hace demasiado calor, pero tampoco demasiado frío.
12.- Senderismo. Escapadas por la naturaleza o, en su defecto, a paseos tampoco les hago ascos, para nada.
13.- Sentir la cercanía de la gente que siento que me quiere o me aprecia de verdad.
14.- Los vestidos de calle, de fiesta, da igual...
15.- La sinceridad.
16.-Las flores naturales y mejor si son multicolor.
17.- Los gusanitos.
18.- Sentirme ágil de movimiento o que mis pies pueden volar.
19.- Mis reflejos (sospecho que tengo unos reflejos de miedo, aunque tampoco, me interesa saber hasta qué punto ¡je,je!).
20.- Mis padres (aunque tengamos nuestras cosas).
21.- Saber de grandes, verdaderas y ¡JUSTAS! historias de amor.
22.- Aunque me gusta la música, especialmente, esta canción e imaginarme vestida de blanco, dando vueltas frente a un espejo en el que se refleje una luna gigante, sabiendo que alguien me piensa y luego, en un gran jardín o, si es con alguien mejor xD Todo esto, a pesar de que seguramente, nunca lo haré :P Una... también tiene sus fantasías.
-------------------------------------------------------------------------
Si alguien por casualidad, hiciera este meme y me invitara, estaría encantada de tener la oportunidad de leerlo (aunque no creo que nadie lo haga xD).
Como siempre, si a alguien no le gusta algo pues, ya saben que yo no vine a este mundo a complacer a todos. ¿No se habla de libertad de expresión? Pues, que sea efectiva de una vez.
Un cordial saludo, posible viajero cibernético.
1.- La hipocresía y la mentira.
2.- Los infieles y todo lo relacionado con ellos.
3.- La gente a la que no le importa jugar con los sentimientos de los demás y luego, dejarlos en la estacada.
4.- El uso tan gratuito que se hace hoy en día de frases tales como "te quiero"... y otras expresiones que no deberían estar reservadas más que a unos pocos o que te llamen "amig@" cuando realmente, no lo eres.
5.- Las espinacas.
6.- Las acelgas.
7.- Que te traten de tont@ delante de tus narices y que piensen que realmente, no te estás enterando de nada o que te vas a tragar todas sus m...
8.- Los médicos que tocan.
9.- La prueba del oculista de la pizarrita.
10.- Que los hombres llamen amigas a sus ligues baratos.
11.- Llevar todo tipo de gafas.
12.- Callar demasiado cuando debería decir.
13.- Que la gente se vaya y te deje sin respuestas, despedidas o sin ningún tipo de explicación.
14.- Que te ignoren cuando escribes un mensaje o te diriges expresamente a alguien. Me parece una falta de sensibilidad y de educación tremenda, además, de que te hacen sentir como una cucharacha.
15.- Que se haga tan pronto de noche en invierno.
16.- La temperatura menor de 26 ºC y mayor de 26 xD
17.- Que para la mayoría de la gente sea tan fácil olvidar y en cambio para mí, sea tan difícil.
18.- Estar atrapada en el sistema, pero al que sin embargo, sigo porque no conozco ni se me ocurre otra cosa mejor.
19.- Los psicólogos y otro tipo de gente, cuando secretamente, te estudian como a una rata de laboratorio y creen conocerte mejor incluso, que tú mismo solo por tener su... título. Expertos manipuladores en muchas ocasiones, aunque no los únicos, por desgracia.
20.- Que alguien se ponga a llorar delante mío por alguna desgracia o, en un funeral y no saber bien qué hacer ni qué decir.
21.- Tener que esperar a que la sopa se enfríe. La prefiero tibia.
22.- Programas tales como Gran Hermano, Sálvame de Luxe, Adam y Eva... (gustos son gustos).
Me gusta...
1.- Los abrazos de mi sobrina.
2.- Sentir a mi perro sobre mis rodillas o directamente sobre mí. Y los perros, en general.
3.- El tacto del pie desnudo sobre la hierba o algo similar.
4.- Lo Pagan, su playa solitaria, sus charcas...
5.- La casa cuando está silenciosa, quizás, incluso oscura.
6.- Beber café,
7.- Las intuiciones y los sueños premonitorios (estos últimos, los echo muchísimo de menos).
8.- Escapar (libros, caminatas a algún lugar... lo que sea).
9.- Aprender algo de ti, cualquier cosa, aunque al resto le pudiera parecer una tontería o yo fuera patética haciéndolo. Si no me atrevo a ponerlo en práctica, escuchar al menos, tu explicación ¡explica! O simplemente, observándote puedo aprender ¿quién sabe? Pero... mejor si me explicas ¡Je,je!
10.- Todos los dulces, especialmente el chocolate, menos los polvorones.
11.- La sensación de ese sol sobre tu cara cuando no hace demasiado calor, pero tampoco demasiado frío.
12.- Senderismo. Escapadas por la naturaleza o, en su defecto, a paseos tampoco les hago ascos, para nada.
13.- Sentir la cercanía de la gente que siento que me quiere o me aprecia de verdad.
14.- Los vestidos de calle, de fiesta, da igual...
15.- La sinceridad.
16.-Las flores naturales y mejor si son multicolor.
17.- Los gusanitos.
18.- Sentirme ágil de movimiento o que mis pies pueden volar.
19.- Mis reflejos (sospecho que tengo unos reflejos de miedo, aunque tampoco, me interesa saber hasta qué punto ¡je,je!).
20.- Mis padres (aunque tengamos nuestras cosas).
21.- Saber de grandes, verdaderas y ¡JUSTAS! historias de amor.
22.- Aunque me gusta la música, especialmente, esta canción e imaginarme vestida de blanco, dando vueltas frente a un espejo en el que se refleje una luna gigante, sabiendo que alguien me piensa y luego, en un gran jardín o, si es con alguien mejor xD Todo esto, a pesar de que seguramente, nunca lo haré :P Una... también tiene sus fantasías.
-------------------------------------------------------------------------
Si alguien por casualidad, hiciera este meme y me invitara, estaría encantada de tener la oportunidad de leerlo (aunque no creo que nadie lo haga xD).
Como siempre, si a alguien no le gusta algo pues, ya saben que yo no vine a este mundo a complacer a todos. ¿No se habla de libertad de expresión? Pues, que sea efectiva de una vez.
Un cordial saludo, posible viajero cibernético.
lunes, abril 06, 2015
Tantos...
"Tantos corazones sinceros siendo destruidos y tantos corazones hipócritas siendo amados", La Arrolladora banda El Limón.
lunes, marzo 30, 2015
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