martes, diciembre 27, 2011

Magia frustrada.

Había luces tenues detrás de la puerta, que parecía entreabierta. El ambiente navideño seguía cayendo con su diluvio incesante de luces, fiesta y estrellas de Navidad. Papá Noel ya había venido y me había traido muchos regalos, como era de esperar. Después me había ido a agarrar el abrazo del sueño, pero, cuando ya me había adentrado en sus profundidades, un ruido repentino, no sé de qué, me despertó. Me levanté. Mis pasos avanzaron cuidadosos, por el pasillo. Entonces, fue cuando vi las mencionadas luces. Creí que un hada mágica había venido y me había traido aquello que había olvidado ese ser bondadoso, que viste de rojo y que todo el mundo menciona. Se oían unas voces, a la vez que unas manos se movían, como intentando acompañar con su coreografía peculiar, esas maravillosas palabras, palabras que no entendía, que no tenían sentido pero, que ahí estaban. Carrera de acontecimientos cantados, quién sabe de qué tema. Pero, ahí estaba, esa voz, envuelta de fragancia familiar ¿Era mi padre? ¿Al fin? Abrí la puerta. Un hombre, con etiqueta de desconocido, me miró con sorpresa.

- Jaime, te presento a mi hija, Nerea - pasó a decir mamá.

No pude estar allí más de cinco minutos; el puñal de la tristeza había agujereado otra vez mi alma, mientras el veneno de la ira fluía por mis venas; un extraño cóctel que amenazaba por hacerme explotar.

- Hola... - alcancé a decir, antes de largarme, cogiendo la bicicleta de la rapidez. ¿Qué novio era éste? ¿El tercero? No mucho después de irse papá ya me había presentado a Rubén y hace pocos meses a Juan. También había oído que papá también salía con otra chica. Me sentía tan desamparada... A ellos nunca les había importado la familia ni lo que pensaba yo. No eran más que unos malditos egoístas que iban a lo suyo, como todos.

Yo sólo quería que ellos volvieran a estar juntos, andar por el trampolín del arco iris, poder coger a los dos de la mano y decir:

- Estamos, estamos juntos.

Pero, no. A la gente no le importa nada. Ellos se hunden en su propia mierda, sin importarles si a ti te pillan con el tractor o no y te sumen en un sueño eterno, y de ciertas profundidades es difícil salir.

Me levanto y veo la ensalada en su bol y lo blanco es negro y lo negro,blanco. Siento que me mareo. Me estoy empezando a confundir. Han cambiado las cosas de lugar, les han dado otro nombre, otro paisaje, otra letra... Y eso nunca me fue bien.

Consumo mi soledad. Finjo y, cuando sale el sol, cuando todo lo que siento soy al fin capaz de esconderlo bajo un abanico de fachada, entonces, sonrío, publico cualquier estupidez al mundo y ya no sé hasta qué medida soy yo.

12 dicen bla,bla,bla:

**kadannek** dijo...

Ufff.. Muy buen trabajo, ¿de los mejores quizás? no sé,pero me da gusto volver a leerte después de tanto. Poco a poco vuelvo a la blogósfera y es por tu blog uno de los primeros por los que tengo que pasarme.

Hubo partes, frases claves dentro de la narración que te introducen como lector, mucho más en la trama.
Destaco muchísimo las temáticas que tocaste, sobre todo los sentimientos de los hijos ante la separación de los padres, el asunto de las nuevas parejas, la rabia de éstos. Muchos chicos se sienten fuera de lugar, con un hogar poco sólido, consumidos por la soledad, pero va en los padres confortarlos. Una cosa es ser padres y otra es ser pareja; Obviamente estoy de acuerdo en intentar mejorar la relación para no lastimar a los hijos ni a sí mismos, pero no estoy de acuerdo en fingir, llenarlos de mentiras y actuar falsamente como una familia feliz cuando la relación ya no da para más.

Como hijos siempre queremos ver a los padres unidos, pero hay que dejar el egoísmo de lado, pues como digo; Una cosa es ser padres y otra ser pareja. Ellos tienen derecho a rehacer sus vidas amorosas, pero tampoco pueden estarles presentando varios novi@s a los hijos, porque es difícil para ellos aceptar a otras personas, ellos sentirán algo como "mi mamá quiere sustituir a mi papá cuando éste es irreemplazable, nadie hay como él!" y eso tb hay que entenderlo.

Otra vez: Buen trabajo.
Muchos saludos.

Carlos dijo...

En tiempos de dividendos, enteros y decimales, de lo mercantíl y lo ganancial, los hijos no quedan al márgen de esta vorágine del capital y son devorados por el en muchas salas de los juzgados de familia.
Un relato estremecedor, una narración brillante.

Feliz final de año! :)

Malena dijo...

Complicado tema el de los divorcios y los niños. Me gusta que la historia esté narrada en primera persona, le da más fuerza, en mi opinión.

Y en cuanto a lo de aparentar... creo que nunca es buena opción ser algo que no eres, ni hacer algo que no quieres. Al final uno se confunde y se acaba preguntando quién es realmente.

Me gustó leerte esta semana :)

Por cierto, no sé si lo sabes, pero el enlace que dejaste en cuentacuentos, está equivocado. Yo he llegado aquí a través del enlace a tu blog :).

Esther dijo...

Gracias, ya lo revisaré y cuando esté de más ánimo, etc. os voy visitando.

Un saludito.

Sara dijo...

Un tema complicado, la verdad es que en un caso así, es difícil ser niño. Y mucho menos en Navidad.

Ƹ̵̡Ӝ̵̨̄ƷSechatƸ̵̡Ӝ̵̨̄Ʒ dijo...

Entrar en tus textos siempre es una aventura que invita a la reflexión. ¡Felices fiestas, guapi!

Besotes.

El mundo de Yas (Andrés) dijo...

buena incursión en el tema de los hijos no comprendidos... Ya no importa el motivo. Felicidades.
Mundoyás.

Hell dijo...

Mi impresión ya ha sido comentada por Sechat, pero aun así, intentaré abordarla por otros derroteros. Leer tus textos infundan sentimientos de complicada procedencia, de igual complicada solución; pero dejan al lector (en mi caso) con la mente tan abierta y aturdida que, después de haber comentado y cerrado la página, continúa estando presente. Sea el tema, sea la exposición. Además, la narración está muy bien hecha. Así que... mis más sincera enhorabuena. Por éste y por los otros escritos que hay más abajo, y que no entran en Cuentacuentos.

Hell.

atenea dijo...

Muy buen relato de cómo se sienten los niños ante el divorcio de sus padres.

Además, es normal que esté indignada la pobre, es el tercer novio que le presenta su madre, encima ella estaba emocionada con que un ser mágico le traía un regalo y mira. Yo también estaría decepcionada jajaja

Me ha gustado mucho!!

Besos!! :)

Jan (Niobiña) dijo...

Desgraciadamente los niños terminan siendo siempre los que más sufren en los divorcios. Y creo que los padres nunca llegan a ser conscientes del todo de lo que ellos están pasando. Un relato cargado de tristeza y amargura.

Besines de todos los sabores y abrazos de todos los colores.

Jan (Niobiña) dijo...

Hola otra vez!! jajajaj, Pues sí Esther, tengo un par de monstruitos metidos en la piel de lindos gatitos. jajajajja Y en el relato quise ponerme en la piel de la fierecilla de Sevilla, que en el fondo es la mala de los dos, porque Poyoco es un cielo y ella le pega cada paliza que me lo deja medio tonto y arañadito, pero es que es una manipuladora y a mi novio lo tiene engañado perdido que se cree que ella es buena jajajajaj.

Pero que son mis amores, aunque como ya dije, a veces tengo ganas de matarlos, sobre todo cuando tengo que perseguirlos para que no se maten ya entre ellos XDD

Besos gatunos!

Esther dijo...

¡Ja,ja,ja,ja,ja! Pues estarás entretenida xD

Besos :)