domingo, febrero 01, 2009

El nuevo papi.



La luna estaba zurcida al techo y siempre parecía sonreír . A menudo se preguntaba qué era lo que la retenía, por qué no alzaba las alas y volaba libre... Ahora que la miraba más, creía saberlo: era el amor ¡sí! Desde tiempos inmemoriables, habría jurado amor eterno al señor oscuro y pese a su aparente indiferencia, ella se sentía feliz teniéndole cerca. Ella siempre parecía esperar, siempre en su mutismo o ¿quizás no era así? ¿Se trataría tan sólo de dos entes orgullosos que se amaban en silencio? ¿O serían dos sigilosos bailarines? Quién sabe... para María, de cualquier modo, era hermoso. Prefería mil veces, la nana de la noche que este mundo duro y cruel, donde por ejemplo, los niños del colegio se reían de ella.

- ¡Tu papá no te quiere! ¡Ja, ja, ja!

Sí, un buen día se largó. Prefirió a la secretaria de las tetas de silicona en vez de a su familia. Sí, ya lo sabía: su madre era de la opinión de que cuanto antes supieran los hijos la verdad, mejor. Aún así, no podía evitar preguntar al abuelito, cada vez que la llevaba al colegio cogida de la mano:

- Abuelito ¿cuándo va venir mi papá?

El papá nunca venía. Era tan pequeña cuando se marchó que sus rasgos ya empezaban a desaparecer, a difuminarse, como si alguien hubiera llenado el espejo de vaho.

La canción de la noche se escucha siempre. Basta con estar atentos para poder oír su voz y ella te acaricia el oído,te cala los huesos, vela tus sueños y escucha tus pensamientos. Sí, la noche es mágica, con ese cielo salpicado de piedras preciosas, con esa gran esfera brillante...

Un pequeño jardín antecedía al edificio donde vivía María con su madre pero, ¡un momento! ¿qué era eso que...? Algo muy extraño estaba arrancando las hojas de un inafortunado árbol ¿Una mano? No, una mano no era ¡Tenía dientes! ¡Unos dientes enormes! María siguió mirando, siguiendo el contorno de la figura, desde la abertura dentada hacia un lado. No era muy fácil ver por la distancia a la que se encontraba y si a ello había que sumarle la opacidad de la noche... ¡Un dinosaurio! Se agachaba de forma incómoda arrancando las hojas del árbol con su enorme bocaza. Con un grito de terror, María se apartó de la ventana. Pero, algo la hizo mirar otra vez. Sin duda, era un Camarasaurus, sí; lo había visto hace poco en un documental de Discovery Channel, de esos que a su madre la encantaban y a los que ella no solía prestar mucha atención.Estos dinosaurios eran herbívoros y por tanto, inofensivos. María perdió el miedo, se armó de valor y bajó hacia el jardín. Se fijó bien en el enorme animal y se maravilló ¡Ahí estaba, la grandeza de la creación en persona! ¡Una de las más grandes grandezas! Quizás era la primera que lo veía ahí, tan real como la vida misma ¿Sabía alguien lo que significaba eso?

- ¡Hola! - sorprendentemente el bicho habló. Por un momento, María se quedó como muerta, como momificada. Pero, el bicho sonrió, con una sonrisa de esas que infunden color y paz en el alma y el espíritu, de esas que te dicen "todo está bien o lo estará, no te preocupes."

- Ho... la...- dijo al fin.

- No tengas miedo, pequeña ¿Te vienes a caminar el mundo?

- ¡Sí!- dijo con ese entusiasmo que sólo saben tener los niños.

- ¡Uy! ¡Perdón! ¡No me he presentado! Me llamo Amoi y ¿tú?

- María - esbozó una sonrisa.

- Encantado- dijo Amoi, mientras la subía sobre su lomo.

Aquel viaje jamás lo olvidaría. Amoi era rápido, además de un excelente nadador. Siempre cuidaba de que ella estuviera en buenas condiciones y cuando el frío arreciaba, metiéndola en su boca la daba calor. A María no la importaba: Amoi y ella se habían hecho amigos en muy poco tiempo y además sabía que era inofensivo ¡Amoi sería su nuevo papá! Y tan pronto podían estar en Japón como en la conchinina ¡ Era fantástico!

- ¡María! ¡María! ¡Espabila! ¡Qué vas a llegar tarde!- la voz de su madre la vomitó a la realidad. Pero, María sonrió, porque ahora sabía que cualquier sueño era posible.

Ahora, de vez en cuando, me gusta pintar mi pared de colores, abrir la puerta y viajar lejos, muy lejos, a veces es preferible a...

17 dicen bla,bla,bla:

Esther dijo...

Pese a que lo demás lo inventé, lo de la niña sucedió de verdad y es triste ¿no creéis? Pero, qué se le va a hacer...

Lo de imaginarse cosas imaginarias tb lo he sentido cerca pero, prefiero no decir de dónde lo saqué.

Saluditos a tod@s.

*Sechat* dijo...

Me ha recordado a La historia interminable, vagamente, y eso que no la he visto jamás ni he leído el libro. Empieza muy triste, pero creo que la imaginación muchas veces nos salva de la locura o lo que es peor: de una realidad que duele más que cualquier mentira.

Me ha parecido genial, salvo que cuando saltas de lo del colegio a lo del dinosaurio en el jardín se rompe totalmente la cochesión entre párrafos, a mi modo de ver. Por lo demás genial. Te leo.

Dinorider d'Andoandor dijo...

muy malos los padres que eso hacen

¡Camarasaurus! ¡esos son enormes!

en el mundo de los sueños todo es posible

bonito sueño

Patricia dijo...

No hay momentos mas magicos que los de la fantasia de la infancia! (Creo que duran por toda una eternidad)...muy sentido tu post (aunque debo aceptar que me dio pena)
pero es bueno despertar sentimientos y tu post es precioso, lo redactaste maravillosamente....me encanto!
besos,

Valebé dijo...

Un lindo cuento. Cosas tristes que suceden en la vida, y cómo un niño puede encontrar su forma de superarlo, o de vivir sin aquello que le falta.
Gracias por pasarte después de tanto tiempo, y por lo que decís de mis fotos :) Muchas gracias!
Un abrazo, que andes bien.

Gabriel B. dijo...

Y si bien los sueños, sueños son... ¿qué seríamos sin los sueños y la imaginación liberadora?

Me ha gustado. Sólo hacerte notar que has puesto inmemoriables en lugar de inmemoriales; e, inafortunado, en lugar de infortunado.

Saludos.

Larisavel dijo...

Este es el tipo de cuento que me gusta a mi, tal vez porque la parte de niña no se ha ido y seguimos perdiéndonos en el mundo imaginario.. muy bonito! Te leo.

MARIO ALONSO dijo...

Cualquier sueño es posible... ojalá yo aprenda a pensar así y tener más fe.

Me ha gustado muchísimo la historia, Esther. Enhorabuena de nuevo.

Y muy bonita la imagen!

Carlos dijo...

Un gran cuento Esther.
Consigues expresar en tu relato la fuerza que puede generar en un instante un sueño,y la maravillosa forma que tiene un niño para resistir la crudeza que la realidad le muestra a veces.
Esa sonrisa final es fantástica Esher.
Enhorabuena!

Brujita dijo...

preciosa historia :)
besines embrujados

Dama Blanca dijo...

Cuando yo era pequeña tenía uno de esos amigos imaginarios -según dice mi madre- porque mis hermanos eran demasiado mayores para jugar conmigo.

A veces la imaginación es lo único que nos queda, ya sabes, nuestro último bote salvavidas.

Me ha encantado, un saludo.

Yahuan dijo...

No pasa nada, hay miles de dinosaurios por ahí, pero no enseñan irrealidad, sino la cara amable de la realidad, porque existe, nos duela o no, y parece que si no la han conseguido borrar en tantos años, siempre existirá.

Un abrazo

Jara dijo...

No me imaginaba una historia de fantasía y dinosaurios con ese principio... Me gusta tu relato, pero sí q es verdad q de repente da un giro la historia, como si hubiera algo q no cuadrara, como si faltara una parte.

Los niños y sus historias siempre acaban haciéndonos reir, si no fuera por la imaginación la realidad nos mataría.

saludines

ysraelg7 dijo...

Hiciste que viajara a un pasado que de alguna forma me incluye inderectamente, pero que tuve el "privilegio" de ver y oir lo que pasaba en ese lugar.

Me dejaste algo melancolico.

Curiosa historia.
Un beso.

Abril_de_otoño dijo...

es mejor a que???
a la realidad?
SI QUE SI VERDAD...hay la realidad, esta misma nos hace querer vivir sumida en el mundo de los sueños en estos todo se puede hacer realidad hasta dormir en la boca de un gran dinisaurio come hiervas en un jardin,,,,,,

besos niña...

tkm....


abril...

Sara dijo...

Qué crueles pueden llegar a ser los niños... bonito final para una historia real tan triste...

Bartok dijo...

Los niños siempre van a buscar el amor de los padres que son negados. Por ello lo buscan hasta en los sueños.
Te recomiendo esta historia
http://marcoescobedo3.blogspot.com/2009/02/cuentan-que-era-un-nino-miembro-de-una.html
para que veamos que el amor de los niños a los padres es infinito. Un abrazo.