martes, diciembre 30, 2008

Un año más.



"Y el mundo se llena de luces, todo es alegría, llegó Navidad" decía en su estribillo aquella bella canción, ésa que tuve el placer de escuchar alguna vez desde aquel banquillo.

- Uno, dos, tres...- susurran las campanadas con su inconfundible voz. Sentencia final para el pobre dos mil ocho. El dos mil nueve aparece repentinamente y le da un empujón:

- ¡Quita! ¡Ahora me toca a mí!

Qué triste es a veces la ley de vida, pero en ocasiones nada podemos hacer contra ella.

Resignado, quizás afligido, el dos mil ocho, desaparece, se pierde entre las nubes, se funde con la noche, se difumina como el humo que vuela silente por el tejado del mundo.

La tristeza de unos pocos contrasta extrañamente con los rugidos de los brindis que se oyen desde algún lugar en la lejanía y los buenos deseos susurrados, pensados, silenciosos, habladores. Brindis, risas, champán, burbujas, uvas que pretenden repartir suerte... ... porque el mundo también juega al Carnaval, quiere bailar. Lanza una sonora carcajada al viento, tan poderosa que a muchos llega a contagiar. Se ha vestido de sueño pero, en realidad mundo siempre será, aunque es bonito vestirse de sueños ¿verdad? Es hermoso danzar con las luces o intentarlo por un instante, fundirse en sus notas, aunque como mundo no nos puedas engañar o al menos a mí,no.

¡FELIZ AÑO NUEVO!
(¡Pronto viene ya!)


Un año más, Mecano.

P.D: Entre otras cosas ¡reconozco La ciudad de Las Artes y las ciencias de Valencia! Es la que sale al empezar esa especie de silbidos.

Ojalá que la suerte nos acompañe.

miércoles, diciembre 24, 2008

¡Felices fiestas!

Aquí, el frío glacial golpea nuestros cuerpos. Imagino a los niños del norte, creando quizás muñecos de nieve y tirándose nieve unos a otros. Las calles del mundo también han acudido a su ropero y se han vestido de luces de Navidad, de color ilusión, de villancico, de decoraciones especiales. Se han puesto una fragancia singular y tan poderosa que no sólo aromatizan el ambiente sino que entran en miles y miles de corazones. Es como un hechizo, como la suave nana que te cantaba tu madre antes de dormir. Vienen alas de ángel, notas dulces de azúcar que parecen bailar a nuestro alrededor : el sueño. Procuro no pensar que no quiero despertar, que ese nuevo aroma nunca se irá y entonces, decido creer en lo que decía ese sabio libro poseedor del secreto: " El poder está en la mente" ¡Tenemos mente con pensamientos que se esconden bajo el brindaje de nuestro cuerpo! ¡Entonces, somos poderosos!

Ya sea con calor o con frío, nos vestiremos de fiesta y un nosotros muy grande (tanto que cabe todo el mundo) vibrará con una misma canción llamada Navidad. Si sigues su ritmo ¿a que es delicioso? ¡Todos juntos! Y como dijo alguien que parece bastante inteligente ( pensé que tenía toda la razón y espero que no se enfade si pasa por aquí): si no festejas no está nunca de más encontrar un motivo de alegría para compartir y sino inventarlo. Que me perdone pero, me encantaron esas palabras, pese a que como Tauro cabezota, quizás algún día no las cumpla. Y ahora sí:

¡Feliz Navidad, Blogolandia!

¡Hey! Y ahora me cuelo yo ¿que no se acuerdan de mí? Bueno, para el que no me conozca, soy Lagun, el amoroso ¡Qué agustito que se está aquí!

Lagun sobre el cuerpo de alguna dueña medio dormida.

¡Que yo también quiero saludar! Yo me llamo Lea ¡Felices fiestas!



Y ¡Yo! ¡El nuevo! Vine tras el triste final del reinado de los mandarines de la casa. Soy el nuevo despertador ¡Canto desde las seis de la mañana! Mi nombre es Andrés o Andresito (no, no mires a Esther así, ella no tiene la culpa de mi nombre) ¡Felices fiestas!



Ahora todos: - ¡Felices fiestas!

lunes, diciembre 22, 2008

Tras la puerta.



- Y ahora sóplale a la luz- dijo Marta a Cristina, que era la que más cerca estaba de ella en ese momento. Cristina obedeció, no sin cierto temor. Estuvo toda la semana esperando con ansia aquel momento y ahora... ...ahora se sentía extraña, como aquel equilibrista que anda sobre esa cuerda suspendida en el aire pero, cuya seguridad y firmeza en su caminar se le habían caído del bolsillo. Y así era Marta, contra más oscuridad, más se concentraba. Quizás eso explicara por qué prefería estudiar por la noche.

Ana, su mejor amiga, había muerto hacía meses en un terrible accidente de tráfico, cuando volvía a su casa con su familia. El destino, el agujero oscuro de luz, se la había llevado demasiado joven: aún contaba con unos dieciséis años, como todas las del grupo. Fue como si un terrible meteorito cayera en todo el instituto, como una gran explosión que congeló los colores de la vida, los reunió, los secuestró en un enorme frasco de cristal y todo se tornó gris, negro, insípido pero, una de las personas que más vivieron en aquel lugar de sombras, fue Cristina. Muchas noches fueron las que se dedicó a tejer perlas de agua cristalina que fluían libremente por su cara, sin permiso, sin esfuerzo, dibujando abundantes ríos de agua, noches secretas. Y ahora, ahí tenía la oportunidad de hablar con ella y sin embargo, se sentía ahora tan frágil...

Todas, las tres (Cristina, Marta y Bea) se disponieron en círculo, alrededor de la tabla (el canal de comunicación que se haría palabra).

- Cogeos de las manos, cerrad los ojos, relajaos. Pensad en ese lugar tranquilo, tan especial ¡Eres libre! ¡Eres naturaleza! - Marta se había metido de lleno en su papel, bajo la marea de pensamientos y con ella, las había arrastrado a todas.

- Ahora, abrid los ojos.

Un tiempo indeterminado y efímero se fundió con la misma rapidez con la que se funde el humo que huye de un cigarro pero, para Cristina fue una eternidad.

- Ya está aquí - dijo al fin- Pongamos un dedo sobre el puntero.

Cristina sintió que un escalofrío recorría toda su columna vertebral, desde el inicio hasta el final pero, procuró animarse a sí misma.

- Venga, Cristina. Es tu amiga. Ella nunca te haría daño.

- ¿Eres Ana? - preguntó Marta.

El puntero pareció tomar vida propia ¿sería así?

- Sí- señaló.

- ¿Cómo estás?- iba preguntando Marta.

- Bien.

- ¿Cómo es ese mundo?

- Eso es algo que no te puedo decir.

La carretera de preguntas fue escribiéndose durante la noche: otras tantas letras fugaces que se perdían en el horizonte de los sueños . Y precisamente, cuando todo acabó, eso había parecido todo aquello: un sueño.

Los días pasaron como las hojas del otoño que caen de los árboles caducos. Pero, para aquellas adolescentes, algo no estaba bien. No sabían cómo describirlo pero, sentían que alguna presencia extraña las perseguía.

- ¿ Tú lo sientes? - preguntaba una.

- Síii... - respondía otra con un hilillo de voz rota.

En la soledad de su habitación, Cristina se sentía tan harta de la persecución de aquel ser de aire, de aquellos ojos acechantes e invisibles que no pudo más.

- ¡Déjame! ¡Por favor! ¡Por favor!- como si aquello pudiera servir de algo, escondió su rostro entre sus brazos. Pero, ni eso, ni sus lágrimas desconsoladas parecieron hacer mella en aquella presencia desconocida. Entonces, se abrazó desesperada a su perro.

- ¡Por favor! ¡Por favor! - suplicó.

Pero, aquellos ojos carentes de compasión, siguieron observándola.

- ¡Déjame! - gritó y seguidamente, acompañada de su inseparable amigo, dejó caer su cuerpo a través de su ventana.Pero sucedió una separación inesperada: su perro emprendió su viaje al más allá, sin su compañía.
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Por si no me da tiempo, deseo a toda Blogolandia que pase una muy feliz Navidad ¡Felices Fiestas!

lunes, diciembre 15, 2008

¿Lo había olvidado?



Se cayó y se murió. Siempre había sido una bonita planta, coronada de colores de alegría, que se desperezaban al sol y mostraban sus mejores sonrisas. Inocente, ajena, ignoró que el mundo tiene dos caras.

- ¡Qué precioso mundo!- pensaba- ¡Tan cálido! ¡Tan azul! ¡Guau! ¡Precioso!

Pensaba que siempre sentiría la agradable caricia del sol sobre su piel, sobre todos sus sentidos y que todas las mañanas el mundo se vestiría de bellísimos arcoiris. Hasta que un día, un frío gélido, cruento y arrollador, vino de improviso y poco a poco fue consumiéndola, marchitándola, cortando su alma y su corazón en mil pedazos. Era extraño: las oleadas de frío y calor se sucedían, desordenadas, y enmarañaban de vez en cuando sus pensamientos ¿Cuál era ahora la verdad? Y poco a poco, fue descubriendo que ella también podía provocar frío (reacciones mutuas). Cada vez, se sentía más seca, consumida, muerta ¿Qué eran los sentimientos? o ¿qué era sentir? Quizás hasta de eso se estaba olvidando ¿Sería capaz de volver a sentir alguna vez? ¿Todo esto sería verdad o sólo fruto de su condenada imaginación? ¿Por qué tenía que existir tanto frío? Mejor dejaría de hacer tantas preguntas.

miércoles, diciembre 10, 2008

El abrazo.

- Lo más importante, querida, es vivir una vida fabulosa. Sin importar cuán larga es - fue lo último que espetó a su madre, sacando fugazmente el recuerdo de Freddie Mercury, su ídolo, el grupo en su opinión más grande que había existido sobre la faz de la tierra. Había empezado a coquetear con lo prohibido demasiado pronto, así lo creía su madre, con el alcohol y perdiéndose entre las cortinas de seda de un cigarro.

Sus padres... ...¡buf! eran como casi todos los dichosos padres, metiches, pesados... ...conociéndoles, jamás la dejarían irse con Juan. Era demasiado joven, así lo dictaba el dedo enjuiciador y acusador de la sociedad. El instituto, los pasajes de la vida que se movían a su alrededor: todo se había vuelto semitransparente, como el humo denso que sale de la fábrica de la gran ciudad y se difumina en el cielo, haciéndose invisible, mostrando sus alas de insignificancia. Vivía en una jaula de cristal. Todo se reducía a Juan. Así que escribió una nota " Mamá, papá, me he ido. Estaré bien. No me busquéis. Por favor, respetad mi decisión. Besos." Así fue, como maleta en mano, voló lejos de esa gran ciudad. Su destino, era otra muy lejana a la suya. La imponente ola de movimiento urbano, la volvió a abrazar y el desconcierto la acompañó durante varios momentos. Mandó un mensaje a Juan "Estoy aquí, cariño. Dispuesta a conocerte. Ven, que estoy en la estación de autobuses." Enseguida le vio y aquello fue el punto de partida de unos días tan felices, tanto que incluso a veces se preguntaba si aquello era real y no sería ella, que se había asentado en alguna de sus fantasías. Pero, no. Ríos de tinta pasión, momentos e interconexión, los envolvían con su manto de magia estrellada. Hasta que un día, quizás un duende travieso e indomable, retiró el manto. Él estaba al lado pero, parecía estar tan lejos... ...no entendía el por qué de todo aquello, si ella seguía siendo la misma. Y habló el rotundo final, algo que ella nunca pensó que sucedería. Rendida, triste, derrotada, desandó sus propios pasos. Allí, la esperaba el abrazo, el verdadero amor ¡Qué tonta había sido! Había sido una ingenua. Se había dejado seducir por la rosa más bonita del jardín y había olvidado que también puede tener espinas. Pero, este abrazo, esta estancia entre los brazos de su madre, era diferente: una flor fresca, la más bonita de todas, la que parecía que nunca llegaba a marchitarse, la que carecía de agujas, sólo contaba con alguna pequeña molestia.

domingo, diciembre 07, 2008

Psicólogos.

¡Hay que ver! La verdad, es que a veces nos empeñamos en poner nombres hasta a cosas que antes no lo tenían y así, vivimos rodeados de nuevos términos.A veces, parece que no hayan límites para el ingenio humano, sino vean.

Para este vídeo hago alguna aclaración de expresiones típicas de España, por si acaso:

  • "Estar como una cabra" significa estar loco.
  • "Estar cagado de miedo" es tener mucho miedo.
  • "Tocarse los huevos" equivale a hacer el vago.

video

¿Ven?

martes, diciembre 02, 2008

Hoy no es un día más.



Canciones que te hacen vibrar, narradoras de historias propias, ajenas, que te hacen subir como las olas del paraíso o bajar como esa pendiente que nos saluda desde abajo, esperando, impaciente, nuestra bajada. Y entran por todos los poros de tu piel y de tu alma, te hacen bailar, ser, brillar como una estrella o, por el contrario, son un rugido nefasto que se posa sin permiso sobre tus oídos. Notas calmas, suaves; notas revoltosas, notas de aventura, notas vertidas del Frasco de los Sueños. Portarretratos del pasado, el presente hecho persona o videntes del futuro.

¿Quién me traería aquella canción? ¿Quién propició el encuentro? Ella vino hacia mí, como el viento que te revuelve el cabello, como una brisa suave, camuflada en aquel móvil que aquel pariente mío ya no quería. Ése al que de vez en cuando le gustaba crearse sus propias canciones o tocar su música favorita. En esa canción un pariente mío hace los bajos, el otro toca la guitarra, mientras la chica con su voz melódica y dulce hace los altos. Y así recuerdo a aquellos jóvenes a principios de los noventa, educados, animados, sencillos, respetuosos, responsables, nobles... ...dándose en cuerpo y alma a la música, sus coros ¿Quién de ellos compondría aquella bella canción? Ojalá pudiera compartir con vosotros esa canción escondida de casi todo el mundo pero, no creo, conociéndoles, que a ellos les gustara escucharse por internet. Pero, sí que puedo dejar su mensaje.

HOY NO ES UN DÍA MÁS.

Si no puedes decir que no
y a mi lado sientes más adiós
es más blando el camino si lo pisan dos
es más corto si piensas que hallarás amor

Si me quieres porque crees que soy amor
y lo sientes dentro de tu corazón
piensa siempre que todo lo que te doy
es más grande porque me lo ha dado Dios

Si mañana al despertar
una voz te vuelve a hablar
y te dice: - Inténtalo
no termines antes de empezar

Que para todos
amanece igual, inténtalo
no pierdes nada
hoy no es un día más.

Hace poco, mis pasos se reencontraron con aquel lugar, silente, impregnado de recuerdos, del que colgaba la frase " Pon amor y hallarás amor".