
A veces soy un músculo que se dilata pero, lo hago despacito, sin que te enteres. Tú corres ¿dónde? Eso no lo puedo ver, sólo sé que a partir de cierto día tú apartaste el sedentarismo de tu vida, ése que hacía que las horas pasaran cómodamente, sin esfuerzo. Pero, no podías estarte quietecita ¡Tú! Un día, te levantaste de sopetón y te lanzaste de lleno a La Piscina del Infierno, la del esfuerzo físico. Eras tan bruta y yo tan pequeñito que no podía abarcar todo aquel esfuerzo que me hacías hacer. Pero, soy un órgano muy listo, aunque no lo creas y descubrí que haciéndome más grande rendía más, me hacía más fuerte: necesitaba menos pulsaciones por minuto para realizar mi función impulsora de células sanguíneas. Sé que has estado en el médico: de repente, un día descubriste que mis pulsaciones con el pasar de dos o tres meses habían bajado de 80 a 70.
- ¿Cómo es posible?- te oí preguntar al doctor.
- Tu corazón al ser más grande, se ha hecho más fuerte con el paso de los meses y necesita menos esfuerzo para cumplir con su trabajo ¿Para qué va a contraerse y dilatarse con la misma frecuencia que antes si con menos trabajo consigue lo mismo? El número normal de pulsaciones de una persona adulta en reposo va de 60-100 y en los atletas el mínimo puede bajar a unas 40 pulsaciones. No te preocupes, estás sana como una manzana- te replicó.
Así que dueña mía, no te preocupes más por mí. No seas cabezota. Lejos de recriminarte, te doy las gracias. Has hecho que respirara un poquito más de vida. Me veo más sano y ello me pone muy feliz. Intenta seguir haciendo ejercicio ¿eh? Sospecho que no debe de ser fácil pero, si no sigues así poco a poco volveré a mi tamaño inicial y a latir al compás del 80. Y ni se te ocurra fumar como he oído que hacen otros humanos ¿vale? De nuevo, muchas gracias por este pedacito de vida.
No sé si habré empezado bien mi nota o cómo se llame. Como no soy humano... ...sólo soy una simple parte del engranaje. Así que si me he equivocado en algo, perdóname, por favor. Pero, creo saber cómo se despiden así que...
Tuyo,
Tu corazón.
viernes, enero 02, 2009
Un corazón dice.
Publicado por
Esther
en
11:21 AM
Etiquetas: Historias adaptadas de una realidad para el cuentacuentos
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16 dicen bla,bla,bla:
Fue una frase que mandé al cuentacuentos. Ya sé que es un órgano muscular pero, como ya la mandé así...
Saluditos a tod@s.
A mí me ha gustado la reflexión que haces. No soy fumadora, pero sé de muchos que lo son y se proponen otro año más (como al comienzo de cada uno) intentar dejar ese vicio. Supongo que no es tarea fácil, pero seguro que tu relato les podría animar en esa lucha.
Feliz 2009!!! De uno que antes te seguías, en otro blog de fondo negro.
Un abrazo
Te seguía, quería decir...
Claro que eres importante, sin ti el 2009 sería imposible, sigue así.
vale, que todo vale!
siemore hay que cuidar al corazón
===
hey! y tus pas no se enteraron del escandaloso? pobrecita, ya me imagino
no te vayaaaaaas corazon (como el chavo)
Linda nota. De verdad sabes como llegarle a uno.
Ah, por cierto, Felíz año! :D
Besos
Hacer ejercicios y no comer tanta chatarra como muchos acostumbran, incluso a la hora del desayuno y almuerzo.
Me haces acordar a las personas que no han tenido una vida no muy favorable con respecto al corazón. No pueden hacer mucho y cuidarse sinó se les detiene el reloj. Abrazos.
Estuvo lindo. Mi corazón a veces me pide cosas y yo no las hago... No lo cuido como debería cuidarlo.
Espero poder tener más voluntad y gratitud por el.
Saludos Esther, que estes bien.
Si escucháramos a nuestro cuerpo... otro gallo nos cantaría, y en este caso yo creo q es lo q has hecho tú, hacerlo hablar, para dejar una pequeña reflexión.
¿Te imaginas que todo nuestro cuerpo hablara? que locura... (jaja esq me están viniendo cosas a la cabeza).
saludines esther.
Hay una frase que siempre me acompaña y es algo asi como " el corazón tiene razones que la razón no entiende " asi que escuchale ;)
Besines embrujados
Imagino ese primer momento de la humanidad en que el ser humano de entre todo el universo que lo forma descubriera la importancia de esa "simple parte del engranaje"
Es preciosa la carta,una especie de reivindicación frente a ese otro "corazón" producto de nuestro sentimientos.
Y es que no hay melodía con mas vida que la de los latidos de un corazón.
Enhorabuena y feliz noche mágica!!
Hola, no podía dejar de pasar por la bitácora de la responsable de la frase de la semana con que he iniciado mi participación en el Cuentacuentos. Soy Gabriel. Bonita historia. ¡De cuántas cosas habría que cuidar el corazón!...
Saludos.
Me encanta cuando las cosas supuestamente inanimadas cobran vida, sobre todo si lo hacen con una lección tan buena como esta ;)
Mi corazón, no tiene problemas. Me lo han roto alguna vez pero, ahí está con 70 pulsaciones exactas que para mi edad están muy bien. Y lo bueno, a pesar de todo es que estoy vivita y coleando.
Besitos. :)
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